Los argentinos invaden los concursos literarios

Participan en los certámenes internacionales de habla hispana
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3 de marzo de 2002  

Frente a la aguda crisis del mercado editorial y las crecientes dificultades para llegar a la tan ansiada primera publicación, los escritores argentinos se vuelcan a probar suerte en los concursos literarios internacionales. No es la fórmula del éxito pero, con el talento suficiente y una cuota de suerte, puede significar un buen comienzo.

La tendencia se registra desde hace algunos años y revela la prolífica producción literaria argentina que, para hacer honor a la historia, mantiene la vitalidad de siempre. Así lo demuestra la cantidad de obras originales enviadas a los distintos certámenes.

La 43a. edición del premio Casa de las Américas, que recientemente distinguió en La Habana a los argentinos Carlos Marianidis, en literatura infantil, y a Rafael Pinedo, en novela, recibió un total de 680 obras: 221 fueron enviadas por autores de nuestro país. Cuba quedó en segundo lugar, con 111 textos en concurso.

El estímulo internacional

Sobre un total de 433 textos presentados en el V Premio Alfaguara de Novela -dotado con 175.000 dólares y cuyo ganador se conocerá mañana- la Argentina envió 105 originales y sólo fue superada por España, que aportó 123 obras. Ya el año pasado, de un total de 594 textos recibidos, 180 provenían de nuestro país.

En otros concursos, la presencia argentina no es tan copiosa,pero igualmente resulta relevante. La edición 2002 del premio Biblioteca Breve de Seix Barral, por ejemplo, recibió 402 novelas, de las cuales 16 eran de nuestro país. Para el premio Planeta español se enviaron unas 40 novelas desde la Argentina, sobre un total de 600. Y nueve argentinos participaron de la última edición del prestigioso Nadal.

"Aspirar a un premio internacional es aspirar a verse reflejado en otros espejos. Un premio cambia a cualquiera, pero hay que tener en cuenta que las posibilidades posteriores no son del tipo causa-consecuencia: varias autores ganaron concursos y después no consiguieron contratos", asegura la escritora Patricia Sagastizábal, ganadora del Premio LA NACION de Novela en 1999.

Las esperanzas existen, de todos modos. Al menos así opina Carlos Marianidis, uno de los ganadores del Casa de las Américas. "Tal vez ahora las editoriales se interesen en mi material -se ilusiona-. Creo que hay puertas que se van a abrir y que hay otras que volveré a golpear con un resultado distinto del que tuve tiempo atrás."

Los autores consagrados también se lanzan a la conquista de premios literarios, con la esperanza de ampliar su público. El prestigioso premio venezolano Rómulo Gallegos recibió en su edición 2001 unas 250 novelas, de las cuales 45 eran argentinas. Abelardo Castillo, Alicia Steimberg, José Pablo Feinmann y Andrés Rivera son algunos de los nombres conocidos que integraron esa lista.

Como la tradición literaria lo indica, los escritores argentinos pueden abordar todos los géneros con autoridad. Así, la 24° edición de La Sonrisa Vertical (el premio de la editorial española Tusquets para literatura erótica, que quedó desierto en el 2002) recibió 92 obras, de las cuales una decena provenía del Cono Sur.

Los escritores locales no participan sólo en los concursos de habla castellana. Con su novela en inglés "Fordlandia, un oscuro paraíso", el escritor Eduardo Sguiglia fue nombrado finalista del Premio Literario Impac Dublin 2002, que se entrega en Irlanda cada 16 de junio en conmemoración del nacimiento de James Joyce. Sguiglia compite en esta instancia con autores de la talla de Michel Houellebecq, Susan Sontag y Antonio Tabucchi.

Páginas argentinas

En estos tiempos de crisis, la explosión de participantes argentinos en certámenes literarios internacionales contrasta con el mercado editorial local, alicaído en ventas, ediciones y nuevas apuestas.

Sólo los premios de LA NACION y Clarín gozan de buena salud. La última edición del primero de estos certámenes recibió unos 500 originales, un centenar más que en el año anterior; el segundo convocó a unos 1100 autores en su edición 2001.

Los concursos que impulsan las editoriales no corren la misma suerte. El último premio de novela y cuento de Emecé (que entrega 5000 pesos al ganador) recibió 163 originales, 50 menos que el año pasado. Planeta, por su parte, decidió posponer la realización de su edición 2001 para este año, pero todavía no lanzó la convocatoria.

Alejandra Milia, organizadora del Premio LA NACION, analiza: "La única posibilidad para editar en la Argentina es conseguir un premio. Participar es como lanzar una moneda al aire."

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