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La Alianza ni piensa en privatizar

El director de la CNEA, Aldo Ferrer, quiere que el sector siga creciendo.
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2 de enero de 2000  

Sin ser físico ni ingeniero, el economista Aldo Ferrer, desde hace pocos días dirige la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Nombramiento controvertido, en un diálogo telefónico mantenido con La Nación , el ex ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires durante la gobernación de Oscar Alende y ministro de Economía de la Nación en 1971, cuando Roberto Levingston fue presidente, opina acerca de la venta de las centrales encaminada por la administración anterior y da una pista sobre el pensamiento que tiene el actual gobierno del desarrollo nuclear argentino.

-¿Qué sucederá con el proyecto de privatización de las centrales nucleares?

-Creo que las centrales están bien en el sector público. No deben privatizarse. Han sido eficientes en funcionamiento, rentables y seguras. Las centrales son una base importante en el sistema nuclear argentino.

De todas formas, ahora no está en discusión el tema. Este gobierno apoyará lo nuclear e incluso replanteará el objetivo nuclear apoyándose en los conocimientos que se han desarrollado en el país. La Argentina, dentro de los países en desarrollo, es el que más avanzado está en el tema y cuenta con una base científica sólida.

-¿Es decir que la idea es terminar Atucha II?

-Ese es uno de los objetivos. La CNEA elevará una propuesta a la Secretaría de Ciencia y Técnica y al Poder Ejecutivo mediante la cual se recomienda terminar la obra. Una vez que se tome la decisión se buscará la manera de finalizarla. Atucha II es una pieza fundamental tanto para el sistema eléctrico argentino como para el sistema nuclear nacional.

-¿Piensan construir otras centrales?

-Habrá que pensar adónde vamos después de Atucha II. Debemos discutir con los socios del Mercosur para ver si se hace un plan nuclear regional. Este tema forma parte de la política exterior argentina.

-¿Qué sucederá con las energías alternativas, propuestas que se están desarrollando muy bien en diferentes lugares del exterior?

-Hay que desarrollarlas al máximo. La CNEA trabaja en el tema. Pero el negocio básico de la institución es el nuclear.

-¿Y el tema residuos? Argentina, como los demás países del mundo, carece de repositorios.

-Es un tema importante en todos lados. Se está trabajando. Cuando el problema se resuelva, todo se aclarará. Pero sobre esto hay que hablar con los técnicos. Yo soy economista.

-¿Cuál es su opinión sobre el reactor Carem?

-Es una iniciativa importante. Argentina tiene liderazgo tecnológico en el tema. El Carem tiene enormes perspectivas de venta en países en desarrollo. El Invap, por ejemplo, hoy compite en una licitación mundial con naciones de avanzada para vender reactores y tiene muchas posibilidades de ganar.

-Qué extraño, mientras en el mundo se cierran centrales nucleares y cada vez es mayor el rechazo de la gente por este tipo de energía, aquí parece ser que seguirán construyendo.

-En esto influyeron los accidentes nucleares. Pero si se realizan los reaseguros necesarios para evitar riesgos, lo nuclear debe seguir.

Los ecologistas, incluso una gran cantidad de científicos, dicen que hay que cerrar las centrales por los peligros que traen, también por los problemas que causa en el medio ambiente. Son criterios que reflejan una importante concepción humanista. Hay que cuidar la ecología, pero sin renunciar al desarrollo de la técnica. Nuestras centrales son muy seguras.

-¿Usted viviría al lado de una central nuclear? ¿No siente temor?

-Sí. No tengo miedo. Son muy seguras.

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