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Falleció, a los 101 años, la reina madre

Desde el Palacio de Buckingham anunciaron que Isabel de Inglaterra murió pacíficamente mientras dormía; su salud estaba muy delicada en los últimos meses
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30 de marzo de 2002  • 15:08

La reina madre de Inglaterra, Isabel, murió hoy, a los 101 años, "mientras dormía pacíficamente" en el castillo de Windsor, anunciaron en el Palacio de Buckingham.

"Su salud se deterioró esta mañana y los médicos fueron avisados. La reina madre falleció pacíficamente a las 15.15 horas de esta tarde", afirmó un portavoz del palacio.

La reina Isabel II se encontraba junto a su madre en el momento del fallecimiento, según la misma fuente.

La salud de la anciana "se había debilitado cada vez más en las últimas semanas tras un resfriado y una infección de pecho" sufridos la última Navidad, explicó.

Cien años intensos

La Reina Madre de Inglaterra, Isabel, fallecida hoy a los 101 años, fue durante toda su vida uno de los pilares de la Familia Real y, sin duda alguna, su miembro más popular y más querido.

Isabel Angela Margarita Bowes-Lyon nació en Waldenbury (sureste de Inglaterra) el 4 de agosto de 1900, la novena de los diez hijos del conde de Strahmore y Kinghorne.

Se crió en el castillo de Glamis, a unos seis kilómetros al sur de Kirriemuir, en el condado de Angus, Escocia.

Su decimocuarto cumpleaños coincidió con el inicio de la I Guerra Mundial (1914-1918), durante la que el castillo de Glamis se convirtió en hospital militar e Isabel se dedicó a atender a los heridos de guerra, un hecho que la marcó profundamente.

Toda una belleza, a sus veinte años, Isabel tuvo varios pretendientes hasta que dio el "sí" al príncipe Alberto, segundo hijo del rey Jorge V y la reina María.

La boda se celebró el 26 de abril de 1923 en la abadía de Westminster y la ceremonia no se retransmitió por radio al público por deseo de las autoridades eclesiásticas, que temían que "gente sin respeto escuchara la retransmisión en los bares y sin quitarse el sombrero".

Pese a integrarse en la familia real, durante su primera época de casada sus funciones oficiales fueron limitadas.

El 21 de abril de 1926 nació en Londres su primera hija, la actual reina Isabel II. Cuatro años más tarde, en 1930, dio luz a su segunda y última hija, la princesa Margarita, que falleció el 9 de febrero último a los 71 años.

La tranquila vida de la entonces duquesa de York dio un vuelco en 1936, a la muerte del rey Jorge V.

El trono correspondía al hijo mayor de los soberanos, el príncipe de Gales, que comenzó a reinar con el nombre de Eduardo VIII, pero el nuevo soberano abdicó en 1937 para contraer matrimonio con la divorciada estadounidense Wallis Simpson.

Pese a sus dudas iniciales, el príncipe Alberto, un hombre de naturaleza tímida y reservada, no tuvo más remedio que aceptar la corona y empezó a reinar, con el nombre de Jorge VI, el 12 de mayo de 1937.

Isabel no perdonó a su cuñado que abdicara, por lo que hizo lo posible para que la pareja se exiliara en París.

Como monarcas, la presión a la que se sometió a los reyes se exacerbó al estallar la II Guerra Mundial (1939-1945). Fue la actitud valerosa y compasiva de la nueva reina durante el conflicto lo que le ganó para siempre la admiración de su pueblo.

Cuando se le pidió a la reina que se marchara a Canadá y se pusiera a salvo con sus hijas, Isabel contestó con una frase que se ha hecho famosa: "Las princesas no se pueden ir sin mí; yo no me puedo ir sin el Rey, y el Rey no se marchará jamás".

En esa época en que Londres sufre bombardeos constantemente, la reina consorte se dedica a visitar las zonas afectadas, a atender heridos en los hospitales y a ayudar a los que se quedan sin hogar.

Después de que el palacio de Buckingham sufriera un bombardeo, Isabel comenta: "Me alegro. Me hace sentir que puedo mirar a la cara a la gente del East End" (la zona de Londres más afectada por la acción de los aviones enemigos).

Con el final de la guerra, la familia real pudo disfrutar de unos años de normalidad que no iban a durar: en 1952 murió el Rey de una embolia -Isabel quedó viuda a los 51 años- y ocupó el trono su hija, Isabel II de Inglaterra.

Comenzaba así el papel de Isabel Bower-Lyons como reina madre, sin obligaciones oficiales pero con un papel muy importante en las decisiones que afectan a la Familia Real.

De hecho, desempeñó un papel más que importante en la decisión de que su nieto el príncipe de Gales, Carlos de Inglaterra -su favorito-, se casara con Diana Spencer.

De talante conservador, abierta, muy amiga de festejos y de beberse su copa de vez en cuando, Isabel llegó a cumplir 101 años dedicada a sus obligaciones oficiales, a sus nietos, a la vida al aire libre, a la jardinería y, sobre todo, a los caballos, su gran pasión.

Site oficial de la reina madre

Fuentes: EFE y AP

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