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La voz del espectáculo

Gabriela Radice, una conductora especial que ama la radio
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27 de octubre de 2000  

Gabriela Radice conduce junto a Carlos Ulanovsky "La vida me engañó" los sábados, de 13 a 15, por Radio del Plata y tiene a cargo la columna de espectáculos en el programa de Román Lejtman, "Jaque mate" (lunes a viernes, de 6 a 9, por Rock &Pop 95.9)

-¿Qué te atrajo de la radio?

-Soy recontra radial. Siempre escuché la radio, más que nada atraída por lo musical. Me encantaba la Mancuso y Lalo con su "9PM". Cuando salí del secundario no estaba muy segura sobre qué hacer y me anoté en abogacía, y para despuntar el vicio me animé también con locución.

-¿Se te hizo difícil el comienzo?

-En el primer año del ISER empecé a hacer doblajes para documentales; un proyecto de radio por cable en Vicente López y me enganché con Ari Paluch en la Rock & Pop. Debo reconocer que entré bendecida.

-¿Cuál creés que fue el punto de inflexión en tu carrera?

-A lo largo de toda mi carrera pude trabajar con muy buenos profesionales -Mactas, Hangling-, pero el punto de inflexión en mi carrera fue "El ventilador". Ahí pude potenciarme y demostrar qué soy capaz de hacer. Y eso fue por la tremenda generosidad y exigencia de mis compañeros (Jorge Guinzburg, Adolfo Castelo y Carlos Ulanovsky) que me pinchaban constantemente para que salga adelante. Los tres juntos eran una tromba. Otro momento increíble fue cuando me llamó Román (Lejtman) para hacer la columna de espectáculos de "Jaque mate". Eso de que te llame para laburar alguien a quien escuchás es impresionante.

-¿Quién sería tu coconductor soñado?

-Nunca pensé en una mujer, será porque siempre trabajé con hombres -salvo en un programa muy divertido que hicimos con Mariana Brisky-. Pero, en realidad, yo no planeo mucho las cosas. He tenido suerte y estoy muy agradecida por eso, pero los llamados para ofrecerme buenas propuestas casi que me impiden que piense en el futuro. No me dan tiempo. Además, estoy feliz con los conductores con quienes trabajo.

-¿Cómo manejás el tema de la imagen?

-La agenda de espectáculos que hacía en Canal (á) y ahora el programa de cine en Canal 7 hicieron que la gente me conozca la cara. Eso me gusta, pero, a la vez, soy tremendamente vergonzosa y escaparle al tema de la exposición es muy difícil. Pero con la radio también pasa. Todavía me sorprendo cuando un taxista te saca por un "Vamos a Cabildo y Juramento".

-¿Si tuvieras que optar: radio o televisión?

-La tele me gusta como medio, pero no es tan auténtico como la radio. En la radio estás realmente pendiente de lo que querés decir y en la tele no te podés olvidar, entre otras cosas, de que no te puede brillar la cara. En la radio tenés en frente sólo a un operador y en la tele a 80 personas que casi nunca son las mismas.

-¿A quién te gusta escuchar?

-Actualmente escucho lo que hace Mario (Pergolini). "¿Cuál es?" es la obra de teatro del día a día. A veces pienso, cuando lo escucho, esto está todo guionado, pero no. Tiene timing , tiene creatividad. También siempre me gustó Bobby Flores por la música que pasa. En realidad lo que me sigue uniendo a la radio es la música.

-¿Cómo cuidás tu herramienta de trabajo?

-Pésimo, si considero que mi herramienta de trabajo es la vox. Fumo y soy asmática, lo único que hago es levantarme una hora antes de arrancar para recuperar mi voz. Al cerebro, mi otra herramienta, lo alimento todo el tiempo que puedo leyendo y leyendo. Soy muy obsesiva con lo que hago. Me deprimo terriblemente si en una charla casual me doy cuenta que me queda sin leer algo de Artaud, por ejemplo. Me tengo que dar cuenta que no puedo leer todo de todo, pero me cuesta y sufro mucho con eso. De verdad.

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