Humor a la hora de la siesta

Brieva y Botana comenzaron con juegos, sketches cómicos y buen rating
Natalia Trzenko
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4 de abril de 2002  

"Me fui de casa y vine por un sentimiento." Así resumió Dady Brieva su pase de la pantalla de Canal 13 a la de Telefé. Y ése fue el tema excluyente de la primera emisión de "Dadyvertido", el ciclo de entretenimientos que tiene a Brieva como su excluyente protagonista. Eso significó, al menos en el primer programa, que el ex integrante del equipo de Adrián Suar hiciera de todo. Empezó bailando, hizo un monólogo, jugó con los televidentes y hasta tuvo tiempo para bromear por teléfono con su productor, Marcelo Tinelli, y entrevistar a Osvaldo Laport. No hubo segundo en el aire de "Dadyvertido" que no tuviera a su conductor en pantalla, aunque la mayoría del tiempo no estuvo solo. Primero lo visitó un imitador de Suar, vestido de smoking y entusiasmado con la idea de volver el año próximo a participar en la ceremonia de entrega del Oscar. Luego llegaron los juegos, como el de las Dadushkas (la insistencia en utilizar el nombre del conductor para todo es excesiva), un poco confuso por la falta de aclaraciones previas a la llegada de las llamadas telefónicas. También hubo pequeñas intervenciones humorísticas por parte de antiguos miembros del equipo de Tinelli: Toti Ciliberto, Jorgelina Aruzzi y Sergio Gonal. Ellos aportaron algún momento cómico que dejó la sensación de que pueden ser mejor aprovechados.

Los comentarios al pasar y las improvisaciones son la especialidad de Brieva. En la primera emisión de su programa, el ex integrante del trío humorístico Midachi pudo hacer poco de lo que mejor le sale. Los juegos y las llamadas le quitaron ritmo. Por su lado, el público no sólo se entusiasmó con los juegos (según la producción se recibieron más de 6000 llamadas), sino que además siguió atentamente todo lo que sucedía en el piso. Así, el programa consiguió 15,4 puntos de rating.

"Esto, a partir de hoy, es un vicio", adelantó el conductor antes de ceder el espacio en pantalla a Maru Botana, que comenzó la nueva temporada de su ciclo. Aunque se trata del mismo programa del año que pasó, lo cierto es que "Maru a la tarde", en su primera emisión de 2002, se pareció poco a sí mismo. En realidad, este programa, que empezó como un ciclo de cocina con humor, cada vez se acerca más a una versión para la tarde de "Videomatch". Entre los sketches protagonizados por Tere (una divertida creación de Mariana Briski), las apariciones de Carna y el espíritu siempre inquieto y juguetón de Botana, el humor se impuso a las cacerolas. De hecho, un par de secciones, como la de "Economía" y "Secretos del buen sabor", que se anunciaban como serias, terminaron siendo chistes que podrían funcionar bien si fueran más cortos.

Además de realizar una torta de chocolate en apenas segundos, la conductora tuvo tiempo para charlar con Soledad Pastorutti, bailar al ritmo de sus canciones y hasta buscar pelea con David Kavlin, que desde este año la acompaña en la conducción. Botana ya probó que tiene una energía a prueba de vergüenza y que, además, es altamente contagiosa. Anteayer logró un promedio de 11,1 puntos de rating y demostró que volvió con todo. Con un nuevo juego, "la Marunola", con el mismo desparpajo y, tal vez, con su mejor rasgo: la capacidad de reírse de sí misma y de lo que la rodea. Después de todo, ¿qué otra conductora se animaría a arrodillarse en la cocina para agradecer el auspicio de un supermercado?

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