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Talleres dejó a Belgrano a un paso del descenso

El equipo que dirige Enzo Trossero ganó por 3 a 1 y comprometió más a su clásico rival
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22 de abril de 2002  

CORDOBA.- Las sensaciones, como en todo clásico, se contrapusieron con mucha evidencia. Talleres volvía al triunfo después de una sequía prolongada y Belgrano sucumbía ante sus propios errores y la practicidad frente al arco que tuvo su adversario.

Se entiende, entonces, la alegría de los ganadores, así como tampoco puede explicarse la expresión vandálica de un grupo de hinchas de Belgrano, que desde la popular quiso cruzar hacia la platea descubierta, en cuya mitad opuesta estaba la parcialidad albiazul que festejaba.

Eso sucedió casi sobre el final, cuando Eduardo Escobar había convertido su segundo gol, el tercero de Talleres, y derrumbaba por completo las aspiraciones de Belgrano.

La gran diferencia se produjo en las áreas de Cuenca y de Olave. Belgrano había comenzado mejor, a tal punto que Desagastizábal no pudo convertir desde tres metros por una gran atajada del arquero de Talleres.

Después, en un desarrollo más parejo y en el marco de un juego confuso y muy friccionado, el ganador fue más expeditivo. Tuvieron que ver también los múltiples errores de la defensa de Belgrano, que no se decidió a rechazar nunca una pelota aérea, y que finalmente cayó en los pies decididos de Federico Astudillo.

La reacción del equipo que perdía tardó en llegar. Hasta los ingresos de Meta y Gorostidi, Belgrano casi nunca puso más de tres hombres en las cercanías del arco defendido por Cuenca. El resultado fue concluyente: otro error defensivo ante un tiro libre de Roth, y Escobar, demasiado solo, amplió la diferencia.

Con los dos suplentes en la cancha, Belgrano se animó, amenazó un par de veces con descontar y lo logró a través de una gran jugada de Zárate, que dejó, a tres rivales en el camino y achicó la distancia.

La mínima diferencia avivó las ganas de Belgrano de llegar al empate, lo que provocó que se descubriera aún más en la última línea. Así llegó el otro tanto de Escobar y la victoria justificada de Talleres, que con un poco más de orden y una buena actitud para defender sus pertenencias puso a su tradicional rival en el umbral del descenso directo.

Apuntes

Triunfo preliminar : Belgrano tuvo al menos una alegría. En el encuentro de reserva venció a Talleres por 2 a 0 con sendos tantos de Rubén Gómez, un delantero juvenil en el que tienen depositadas muchas esperanzas en el club de barrio Alberdi.

Gran concurrencia : la asistencia al clásico colmó las expectativas de los directivos de Talleres. Cerca de 25.000 personas concurrieron al estadio, lo que provocó una recaudación de 104.500 pesos. No se notó una mayor presencia de hinchas de alguno de los dos equipos.

Protestas por una deuda : el ingreso de los espectadores en el estadio estuvo demorado porque las personas que trabajan de controles reclamaron una deuda a Talleres, que ascendía a 120 pesos por cada uno de ellos. La promesa de abonar la mitad luego del encuentro hizo volver todo a la normalidad.

Cosméticos en la remera : Belgrano lució en su camiseta, por primera vez en este torneo, la publicidad de Tsu Cosméticos, cuyo dueño es el empresario Armando Pérez, que tendría intenciones de participar en el gerenciamiento de la entidad cordobesa.

Cobraron los sueldos : durante la semana última los jugadores de Belgrano cobraron los sueldos de enero y febrero y la mitad de diciembre. Los fondos surgieron de la venta del pase del jugador Juan Carlos Olave en 250 mil pesos. El arquero realizó la oferta, pero el aporte habría surgido de un empresario.

La conducción : a propósito del gerenciamiento de Belgrano, es muy factible que el mes próximo se conozca el nombre de quién administrará en el futuro a la entidad celeste. Hay versiones que señalan a los empresarios Jorge Petrone, Daniel Comba y Armando Pérez como interesados en conducir el club.

Aún confía : el director técnico de Belgrano, Tomás Cuellar, reconoció que el equipo jugó mal y que dejó pasar las mejores oportunidades que se le presentaron ante Cuenca. “Esa fue la gran diferencia. El arquero de Talleres resolvió muy bien un remate de Desagastizábal y en otras situaciones no tuvimos puntería para llegar al gol. Aunque las circunstancias nos complican más, yo sigo creyendo en los números, que avalan nuestras esperanzas para salvarnos del descenso”, comentó el entrenador.

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