Con camiseta adoptiva

En Corea-Japón se repetirá un fenómeno histórico: la presencia de jugadores nacidos en nuestro país y que, tras nacionalizarse, representan a otra selección; el rosarino Gabriel Caballero lo hará por Mexico, donde actúa desde hace seis años; “fue una sorpresa”, dijo sobre su inclusión
Claudio Mauri
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25 de abril de 2002  

El caso de Gabriel Caballero no es el primero y con seguridad tampoco será el último. A lo sumo, viene a extender la tradición de nuestro fútbol de salir de sus fronteras para conquistar nuevos territorios. La composición del jugador de nuestro país es de materia exportable, ya sea por capacidad, ambición, personalidad o adaptabilidad a otro medio. Atributos con los que muchos marcaron época en clubes extranjeros. Y unos cuantos llegaron más lejos hasta hacerse un lugar en seleccionados a los cuales no los unen cuestiones sanguíneas, pero sí desafíos deportivos y proyectos de vida levantados lejos del lugar de origen.

En la situación de Caballero, que en el Mundial vestirá la camiseta de México, se añade la particularidad de que es un desconocido para el ambiente argentino. La contracara de lo que en la década del 60 fueron Enrique Sívori, en Italia, y Alfredo Di Stefano, en España.

Su raíz futbolística con la Argentina se cortó en 1993, tras un paso por Central Córdoba y desvincularse de Newell’s, en el que actuó en la reserva. De ahí, a Chile, donde pasó dos años en Antofagasta. Y a partir de 1995, a México, entre Santos y Pachuca. El salto al seleccionado azteca se produjo este año; debutó en el amistoso ante Albania y mantuvo la titularidad frente a los Estados Unidos y Bulgaria. Ya tiene un lugar asegurado en la lista definitiva de 23 nombres.

Se lo considera un jugador maleable, de características ofensivas, ya sea como delantero o volante, y con capacidad para el gol.

Este rosarino de 31 años, durante el diálogo telefónico, recuerda una anécdota de su salida de Newell’s: “Fue Marcelo Bielsa el que me dijo que no me iba a tener en cuenta porque había otros jugadores. Estaban Alfaro, Juan José Rossi, Lunari, Llop, Martino, Domizzi... Pero no le guardo rencor a Bielsa porque se portó bien conmigo. Después, cuando él dirigió en México, le dio buenas referencias mías al entrenador Tena que tuve en Santos”.

–¿Cómo surgió la posibilidad de jugar por México?

–La verdad, todo fue muy sorpresivo. Nunca lo imaginé. En diciembre de 2001 recibí la carta de ciudadanía, que yo la tramité por una cuestión familiar, ya que tengo una hija mexicana (Sophia, de casi 3 años) y con mi esposa nos sentimos muy cómodos y adaptados a este país. También me beneficia por el tema del cupo de extranjeros para el campeonato local, pero yo lo hice pensando en el futuro, porque me siento muy identificado con el sistema de vida mexicano.

–Te convocaron por primera vez el 12 de marzo y enseguida te ganaste una plaza en el plantel para el Mundial.

–Sí, creo que me favoreció que el director técnico (Javier Aguirre) me conoce de Pachuca. El sabe lo que puedo rendir. Le estoy muy agradecido por esta oportunidad.

–Pero tu incorporación generó algunos rechazos por ser extranjero.

–La cosa estuvo dividida. La gente me apoyó y parte de la prensa se me puso en contra. También los jugadores más viejos criticaron la situación. No me cuestionaron futbolísticamente, sino que estaba ocupando el lugar de un mexicano de nacimiento. Pero en general hubo más apoyos que rechazos.

–El delantero Luis Hernández se opuso y después te lo encontraste en el seleccionado.

–Sí, pero está todo bien. Los compañeros nos hacen chistes; le piden que me dé un beso.

–¿En algún momento te sentiste incómodo?

–No, nunca. Hace mucho que estoy acá y conozco bien a la gente.

–¿Creés que vas a ser titular en el Mundial?

–Hasta ahora jugué como volante derecho. Creo que tengo buenas posibilidades porque los otros dos jugadores que ocupan ese puesto están suspendidos. Jesús Arellano tiene que cumplir dos fechas y Joahan Rodríguez, una.

–¿Te pusiste a pensar cómo reaccionarías si te toca enfrentar a la Argentina?

–No me voy a olvidar de mi país, pero tengo asumido que represento a México, un país que me dio mucho.

–¿Festejarías un gol?

–Creo que sí, que en el momento lo tomaría como un premio a mi entrega y sacrificio de tantos años. Y llegar a un Mundial es lo máximo.

–¿Comprenderías a alguien que se moleste con tu actitud?

–Lo respetaría, siempre que no se meta con mi persona. Si yo me fui de la Argentina es porque no tenía posibilidades.

–¿Qué puede dar México en el Mundial?

–El objetivo es pasar la primera rueda, que está difícil (Italia, Croacia y Ecuador).

–Si te va mal con México y la Argentina sale campeón, ¿te vas a alegrar?

–Por supuesto. Aparte, la Argentina llega muy bien para ganar el título.

Un volante con ida y vuelta

“Gabriel empezó como delantero en Santos, pero cuando llegó a Pachuca lo ubicaron como volante por la derecha. Se convirtió en un mediocampista con llegada y gol. Tiene un buen ida y vuelta. Sabe aparecer por sorpresa por el lado contrario que viene la jugada. No le pega tanto de media distancia y el cabezazo no es su fuerte. Si tuviera que compararlo con algún jugador argentino, diría que se asemeja a Roberto Monserrat.”

Ficha personal

NOMBRE : Gabriel Esteban Caballero.

FECHA Y LUGAR : Nació el 5 de febrero de 1971, en Rosario. En diciembre último recibió la carta de ciudadanía mexicana.

TRAYECTORIA : Newell’s (inferiores y reserva), Central Córdoba (Rosario), Antofagasta (Chile), Santos y Pachuca.

TITULOS Y MARCAS : Campeón con Santos y Pachuca (dos veces). Goleador en el torneo chileno 1995 y en el mexicano 97.

CON LA SELECCION : Debutó este año y jugó tres amistosos: Albania, Estados Unidos y Bulgaria. Integrará el plantel para el Mundial.

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