Regresa "Todo por dos pesos"

Se verá desde hoy, a las 22, por Canal 7
Natalia Trzenko
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21 de mayo de 2002  

"¿Te vas a acalambrar si ponés las piernas dobladas arriba de la silla? Es que se ven por debajo del escritorio", dice el director. "No, está todo bien", contesta la oveja Dolly que sostiene con sus patas delanteras una tijera y una foto recortada de Juan Pablo Sorin. La escena digna de una obra de teatro del absurdo transcurre durante las grabaciones del primer programa de la tercera temporada de "Todo por dos pesos", que está noche, a las 22, regresa a la pantalla de Canal 7.

Quiénes otros que Fabio Alberti, Diego Capusotto y el guionista Pedro Saborido podrían haber ideado un sketch en el que una oveja de cuerpo blanco algodón y la cara de Capusotto enseña a hacer un metegol con una caja de zapatos.

La última vez que supimos de ellos, Mario y Marcelo, los álter ego de estos comediantes del absurdo, estaban en Miami haciendo un show televisivo como los que ya no se veían en la pantalla chica local. Ahora todo es diferente. En la TV devaluada no hay lugar para tanta fiesta y como los programas periodísticos están de moda, Mario y Marcelo se sumarán a la movida. "No habrá esa sensación de show de antes. El programa tendrá una forma más reflexiva , más periodística, aunque mentirosa, por supuesto", explica Capusotto. En realidad, esa afición por mostrar la cara más falsa de lo que sucede en la pantalla chica es lo que convirtió a "Todo por dos pesos" en una fábrica de momentos y personajes inolvidables. "Hay muchos cambios. Se fue Remes y ahora está Lavagna. Y nosotros nos sumamos a los cambios gabineteriles ", explica Capusotto. Y deja claro que el delirio de lo que se ve en el aire sólo necesita de un mínimo empujoncito para desatarse.

La novedad más evidente de esta temporada, más allá del cambio de escenografía, es el cambio de geografía. De Miami, el mundo de juguete de Mario y Marcelo se mudó a otra ciudad imaginaria: Buenos Aires.

Las razones de la vuelta de los héroes al territorio nacional tienen más de una explicación. "Ellos en realidad creían que se iban para Río de Janeiro. Es que un día dijeron: "Che, me parece que lo de Miami ya se agotó. Y se volvieron", dice Capusotto, y Alberti asegura que si volvieron fue porque se les terminó la visa.

Si alguien alguna vez se tomara el trabajo de contar en una emisión de "Todo por dos pesos" la cantidad de veces que se mencionan nombres de personajes conocidos utilizados muy lejos de su sentido original, tal vez el programa entraría en el libro de los récords "Guinness". Pero lo cierto es que el recurso es algo más que pura acumulación. Es la base del humor del programa y todo indica que este año, a pesar de algunos cambios, todo seguirá como siempre.

"Están Mario y Marcelo; el sketch de "Boluda total", esta vez con una "Boluda" más comprometida con la realidad, el de "Irma Jusid" y también las aventuras del futbolista Flavio Pedemonti", detalla Alberti. Claro que para evitar lo obvio las intervenciones del decadente deportista no tendrán nada que ver con la cobertura del Mundial de fútbol que haga el programa.

"Tenemos pensado un micro del Mundial. Si va Macaya, por qué no podemos ir nosotros", dispara Alberti mientras su compañero juega con la idea de Enrique Macaya Márquez transmitiendo desde Japón vestido de quimono. En realidad, para cubrir los pormenores de la Copa del Mundo el programa contará con la sección "Esperando el partido", conducida por un tal Cherquis Viale. "Lo hará uno de nuestros colaboradores de siempre, Mastroianni", dicen muy serios. Explican que el mencionado actor es familiar del fallecido Marcello. Y como con ellos la línea entre la fantasía y la realidad es más que delgada hacen falta aclaraciones. "Sí, es familiar. Una especie de primo lejano. Cuando el actor italiano estuvo acá comieron juntos", explican a dúo. Por las dudas aclaran que más que a Mastroianni el hombre se parece al actor Carlos Belloso.

Fanáticos de siempre

Se sabe que los seguidores de "Todo por dos pesos" son muchos, fieles y, en su mayoría, jóvenes. Al menos son ellos los que llenan la tribuna del estudio en el que se graba el programa. Los mismos que no suelen perdonar que sus escenas y personajes favoritos no estén en pantalla. Para ellos, vale aclarar que el doctor Django y Sushi, la secretaria oriental, sí serán de la partida.

Pero seguramente haya algún cambio que ni el más ferviente fanático pueda perdonar. Los actores no están de acuerdo: "Y, si son fanáticos, les tiene que gustar. Porque a los fanáticos les gusta cualquier porquería que hagamos. Por eso son fanáticos".

Más allá de las opiniones, lo cierto es que una parte esencial del programa ya no estará en el aire, al menos por ahora. Ya no se verán ni escucharán esas canciones de música reconocible que con la letra en manos de Capusotto, Alberti y Saborido formaban el ranking musical de "Todo por dos pesos".

"Nos llegaron tres o cuatro juicios porque alguna gente se sintió ofendida con el tema de los clips y nos tenemos que cuidar porque con la situación de hoy cualquiera te va a querer sacar plata", dice Capusotto y Alberti agrega: "Hoy, al primer juicio no hay más programa. Así que quien nos quiera sacar de la pantalla, ya sabe cómo hacerlo."

No sólo los temas musicales supusieron un problema legal para el programa producido por Ideas del Sur. Uno de los sketches más recordados del año último fue el reality show de personajes en el que se veía al Ratón Mickey desesperarse por el encierro. Semejante situación no pasó inadvertida para los custodios del legado del roedor más famoso. "Tuvimos problemas con Disney, aunque Walt no dijo nada. Está medio borrado, nadie sabe dónde está", se ríe Capusotto aunque el conflicto legal haya sido muy en serio.

Para no perder la costumbre de reírse de lo que se ve en pantalla, en la línea de "SuperM. 20/02" llegará un concurso en el que las competidoras tendrán que pasar por difíciles pruebas, como bañar al perro del canal.

Cuando esta noche, a las 22, por Canal 7 "Todo por dos pesos" inaugure su tercera temporada, devaluación de por medio, ya nada será lo que era. De todas maneras sus protagonistas están dispuestos a dar batalla: "Como no podemos tener mucho elenco nos tenemos que calzar la peluca y primero hacer de mucamita y después de hombre mono. Pero estamos entrenados para eso. Tenemos tanto entrenamiento que le podemos ganar un partido a Vilas vestidos de alguno de los personajes".

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