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Falleció el comisario general (r) Klodczyk

Fue un discutido jefe de la bonaerense
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5 de noviembre de 2000  

Pedro Anastasio Klodczyk, ex jefe de la policía bonaerense, murió ayer por la mañana, a los 59 años y a raíz de un cáncer, en un hospital de la ciudad bonaerense de La Plata.

Por la tarde, los restos del ex jefe policial fueron sepultados en el cementerio de Lanús.

Según informó un comunicado difundido por la fuerza de seguridad bonaerense, Klodczyk pasó su último mes de vida en un centro asistencial de La Plata afectado de un cáncer generalizado y rodeado de su entorno familiar más íntimo. Era un fumador empedernido, como él mismo se definió.

El cuestionado ex jefe de la bonaerense había prohibido a sus allegados difundir la noticia de su enfermedad.

Alrededor de 50 personas integraron el cortejo fúnebre. Su familia había pedido que "no se le rindan honores". Entre quienes acompañaron sus restos estaban algunos de sus seguidores, como Mario "Chorizo" Rodríguez, pasado a retiro con numerosas denuncias en su contra por corrupción y abuso de poder, y Juan Carlos Bottini, ex jefe de la Brigada de Investigaciones de La Matanza y de Morón, entre otros.

* * *

Durante cinco años fue uno de los hombres más poderosos del país. Su fuerza se sustentaba en el ejército de 45.000 hombres que tuvo bajo mando.

En diciembre de 1991, de la mano del entonces gobernador bonaerense Eduardo Duhalde, el comisario general Pedro Anastasio Klodczyk se convirtió en el jefe de la policía bonaerense, la fuerza de seguridad con mayor cantidad de efectivos del país.

Desbordado por la catarata de denuncias que involucraron a sus subordinados directos y hombres de confianza en numerosos casos de brutalidad policial y en el atentado contra la sede de la AMIA, Klodczyk se quedó sin respaldo.

Duhalde, que tanto lo había defendido, al punto de llegar a decir que con Klodczyk tenía al mejor jefe de policía del mundo, temeroso de que su obsesión por sostenerlo le hiciera pagar un alto costo político, le bajó el pulgar y lo obligó a renunciar.

Un policía duro

De un día para otro, en noviembre de 1996, Klodczyk, "El Polaco" como le decían sus amigos -a pesar de que era de ascendencia ucrania-, pasó de ser uno de los hombres más poderosos del país a ser un ciudadano común, alejado de las luces de las cámaras de televisión a las que tanto le gustaba convocar y del suntuoso despacho de la jefatura situada en la calle 2 entre 51 y 53 de La Plata, que en 1998 el ex camarista León Arslanian convirtió en ministerio y pobló de civiles.

A pesar de ser un hombre de palabra fácil y decisiones rápidas, también se consideraba un duro dentro de la fuerza, al punto que intentó justificar los excesos policiales que la sociedad condenaba.

"Cuando era comisario inspector le descargué un cargador entero de una pistola 45 a un tipo en pleno centro de Quilmes, a media tarde y con la calle repleta de gente. Todavía no sé cómo no maté a ninguno de los que pasaban", dijo Klodczyk durante una entrevista realizada en 1996.

Quienes lo denostaban dentro de la fuerza sostuvieron que la estrepitosa caída de Klodczyk se debió a su deseo de perpetuarse en el sillón de mando.

Había nacido el 8 de octubre de 1940, estaba casado con Alicia Naveiras y no tenía hijos.

El policía desaparecido vivió siempre en su residencia familiar de Villa Caraza y había ingresado en la policía bonaerense como cadete en enero de 1962.

La era de Klodczyk al frente de la policía terminó con la noticia sobre el secuestro y muerte del joven Cristian Campos a manos de policías en 1992.

También con el notorio procesamiento del subcomisario Juan José Ribelli, uno de sus ahijados dentro de la fuerza, como supuesto partícipe necesario en el atentado terrorista contra la AMIA.

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