Cara y ceca

El gol sobre la hora de Robbie Keane puso un justo 1-1 y dejó dos caras: Irlanda , como un equipo aguerrido y luchador; Alemania, como una selección desdibujada y avara
(0)
6 de junio de 2002  

IBARAKI, Japón (Especial).- Rudi Voeller sabe mucho de fútbol. Por eso, una frase suya resulta la más acertada para resumir lo que pasó en el 1 a 1 entre Alemania e Irlanda. "Creo que pusimos la cabeza en la segunda etapa del torneo antes de tiempo", dijo el DT alemán. Mick McCarthy, su colega irlandés, también dio en la tecla. "No merecíamos quedarnos con las manos vacías, porque jugamos mejor que Alemania. Representamos un gran problema para ellos", opinó.

Este es el final de la historia de un partido que borró con el codo lo que escribió con la mano. En un puñado de segundos, Alemania dejó de ser el primer clasificado para los octavos de final para tener que conseguir, por lo menos, un empate ante Camerún el martes próximo, en Shizuoka, para no temer a una posible eliminación.

La culpa la tiene un chico de 21 años llamado Robbie Keane, que no se rindió ante el poderío del rival y, como todo su equipo, luchó hasta el final para hacer justicia con una excelente definición para vencer al casi imbatible Oliver Kahn. Y así Irlanda consiguió el 1 a 1 ante Alemania para poner el Grupo E al rojo vivo .

Más que merecimientos futbolísticos, el gran mérito de los irlandeses fue no bajar nunca los brazos ni rendirse ante un rival que, en el balance, pecó de conformista y de avaro. Con el 1 a 0 conseguido con otro cabezazo de Miroslav Klose -ya lleva cuatro y es el goleador del torneo- a los 18 minutos del primer tiempo, Alemania se puso en ventaja y parecía que todo sería sencillo.

Con su fórmula de centros constantes buscando a Klose y al grandote Jancker (éste bastante más torpe, que hasta desperdició una ocasión clarísima en el segundo tiempo para ponerse 2 a 0), más el peso de su nombre, los tricampeones pensaron que les sobraría para ganar el partido. Pero este Mundial demuestra día tras día que con el pasado no se gana en el presente.

Como lo demostraron los irlandeses, que dejaron fuera del Mundial a su estrella Roy Keane, por desavenencias con el director técnico, Mick McCarthy, y depositaron sus esperanzas en Robbie Keane. El joven que juega en Leeds United le respondió ayer de la mejor forma al entrenador. Paso a paso, no dejándose caer, Irlanda aumentó sus posibilidades.

La bronca de Voeller

IBARAKI (Especial).- Más allá del empate y la bronca mostrada apenas terminó el partido, Rudi Voeller se mantiene optimista para la clasificación. "Seguimos siendo líderes de grupo y aún tenemos tiempo para prepararnos para el partido contra Camerún y alcanzar ahí la clasificación", dijo el técnico alemán.

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?