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Comenzó "Mil millones", la telenovela vedette de Canal 13

Es la apuesta fuerte de la emisora para el horario vespertino
Marcelo Stiletano
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20 de junio de 2002  

"En mis tiempos las cosas no eran tan rápidas." Con una mezcla de sorpresa y resignación, disimulada en un comentario casi al pasar, Mónica Cahen D´Anvers apareció anteayer en la pantalla de Canal 13, poco antes de las 20, menos para anticipar "Telenoche" que para respaldar con su presencia institucional, por segunda vez en una hora, la nueva apuesta fuerte de Canal 13 para el final de la tarde.

Lo que Mónica comentaba era un hecho ciertamente atípico para una telenovela que acababa de comenzar, a las 19 de anteayer, como "Mil millones". En las postrimerías del primer capítulo, Julián Vargas (Gustavo Bermúdez) jugaba en su propia casa una escena de tono subido para este horario con una mujer casada (Isabel Macedo) que acababa de seducir, ambos en ropa interior. De repente, ella queda casi poseída por la creencia de que fue descubierta por su esposo y procura huir por los techos apenas vestida, con su frustrado amante detrás de ella tratando de disuadirla. Hasta que los dos terminan en el patio de la vecina de Julián, Carolina Marín (Araceli González), que está en vísperas de rendir su último examen en la carrera de ciencias económicas.

El capítulo inicial de "Mil millones" no sólo cumplió con lo que se espera de la apertura de una telenovela, esto es sacar a la cancha a todos los personajes de una historia que, por definición, será compleja y con múltiples entradas, y darle a cada uno de ellos su ubicación precisa en el terreno.

Dos regresos

Al mismo tiempo ya puso en acción a algunos, particularmente al personaje de Bermúdez, pintándolo de cuerpo entero como "el típico porteño chanta y simpático que vive al día, trabaja en un astillero y cuida su Torino como si fuera su única pasión", tal como lo había descripto la directora Diana Alvarez en una charla con LA NACION antes del estreno.

La reconocida realizadora regresa a la TV en el mismo horario de sus trabajos más recientes, "Alén, luz de luna" y "Hombres de mar". Y lo hace después de un largo paréntesis (al igual que el propio Bermúdez) dominado en materia de ficciones televisivas por las producciones costumbristas que llevan el sello de Adrián Suar.

Alvarez instala a la pareja protagónica en un ámbito ciertamente familiar a los relatos de Pol-ka, en el que convergen reconocibles exteriores de alguna típica localidad del Gran Buenos Aires y decorados como el de la casa en la que vive Bermúdez, con bote incluido.

Pero inmediatamente queda claro que, más allá de algunas secuencias, el eje central se desplaza hacia el inconfundible universo simbólico de la telenovela. Y, como tal, hay que aceptar sus convenciones y códigos para zambullirse de lleno en la historia y aceptar a sus personajes y situaciones así como son. Esto vale, por ejemplo, para la escena de rescate de un perro en las aguas del Delta, inverosímil en todo espacio a excepción de éste.

Las cartas sobre la mesa

El escenario propuesto por Alvarez parece claro desde un comienzo. Las escenas de barrio tienen un perfil más irónico y humorístico, con el personaje de Araceli subrayando su torpeza, la aparición de una tía pizpireta (María Valenzuela, ausente en los títulos) y la descripción del lugar en donde un Bermúdez igual al que siempre conocimos trabaja. Por otro, aparecen dos escenarios paradigmáticos de la telenovela (la sede de una importante empresa, la casa de un millonario) que, por lo insinuado, ocuparán de aquí en más un lugar clave, ya que Bermúdez tiene un padre desconocido (Héctor Bidonde), rico y propietario familiar de aquella firma.

En el medio, la pareja central se mueve en el comienzo como vecinos y amigos en los que se mezcla la confianza mutua y los recelos entre ambos, propios de un antiguo romance adolescente. Junto a ellos aparecen personajes familieros (Rita Cortese, Martín Adjemian), risueños (Claudio Gallardou) y con clara estampa potencial de villanos (Norberto Díaz).

Alvarez parece moverse con soltura entre todos estos escenarios y ya insinúa un futuro en el que seguramente las dos estrellas, a juzgar por el destino hereditario de él y el perfil profesional de ella, se verán las caras muy pronto en un ámbito de negocios, de intrigas y, con seguridad, de perspectivas románticas.

Con un rating promedio de 17 puntos (arrancó con 14,7 y concluyó con 18), "Mil millones" logró en su primer capítulo el significativo respaldo de 783.800 televidentes, según los números de Ibope. El tiempo dirá si se sostiene el respaldo a esta telenovela de pura cepa, con la que Canal 13 quiere reverdecer un horario que en otras temporadas le fue propicio.

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