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Nicolás Cabré y Mariano Martínez, juntos son dinamita

Interpretan a los hermanos Marquesi en "Son amores", el programa más visto de la TV
Natalia Trzenko
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9 de julio de 2002  

Juntos, en pantalla, son invencibles. Juntos, son los hermanos Marquesi, una sociedad que necesita de los dos para existir, para funcionar. De a dos, semana tras semana, construyen un dúo cómico que sorprendió a todos, hasta a los propios involucrados.

Nicolás Cabré y Mariano Martínez no se parecen a sus personajes de "Son amores". Cabré no habla como Pablo, a los gritos. Todo lo contrario. Y Martínez está muy lejos de tener el desparpajo de Martín. En la distancia que separa a sus personalidades de sus personajes algo pasa, algo que algunos llaman química. En ese no sé qué reside gran parte del éxito del programa más visto de la TV.

"El peso de la tira lo tiene la historia. El éxito y el fracaso dependen de todos", dice Cabré en un medio tono muy lejano de los alaridos que suele dar en la ficción. Tal vez tenga razón. Aunque hace tiempo que la pantalla chica no daba con dos personajes que acapararan tanta atención como Martín y Pablo Marquesi. Desde la época de Roxi y Panigassi, en "Gasoleros", donde Cabré era Alejo, el hijo descarriado de la protagonista, y de Guevara en "Campeones", donde Martínez interpretaba al aspirante a boxeador Valentín.

La improvisación y las ganas de divertirse parecen explicar el fenómeno. Al menos algo de eso suponen los interesados. "La base de lo que es Martín estaba en el libreto desde un principio. El hermano mayor, el más protector y al mismo tiempo el más impulsivo. El tema del pelo no aparecía. Eso lo fui agregando a medida que avanzaban las grabaciones", cuenta Martínez. Para quien no siga la tira de Pol-ka tal vez "el tema del pelo" suene a un detalle sin importancia, pero en realidad se trata de la base desde donde el personaje se eleva de convencional a gracioso, muy gracioso.

Es que estos dos chicos de la ficción que llegaron a Buenos Aires de su Capitán Gómez natal para jugar al fútbol y complicarle la vida a su tío árbitro de fútbol (Miguel Angel Rodríguez) tienen, gracias a los actores que los interpretan y a un guión diseñado para su lucimiento, una cantidad de características que los transforman en personajes desopilantes, casi caricaturescos.

El Martín de Martínez es un Sansón del siglo XXI, no tolera que le toquen el cabello y lo cuida con un esmero desmedido. Siente por él tanto fervor como le inspira la cumbia. Otro dato que adquirió el personaje en el pasaje del papel a la pantalla.

"Una de las cosas buenas que tienen los autores es que cuando les tirás una idea la pueden tomar o no, pero siempre sos escuchado. Permanentemente están viendo lo que funciona y lo que no. No se trata de que simplemente te dan el libro y te dicen "hacé esto y listo". Nos dan espacio para darle una vueltita más, para hacer algo más. Y nos divertimos", cuenta Cabré.

Divertirse en su caso implica inventarle a Pablo unas cuantas manías, una manera de moverse y hasta una forma de hablar. Es que el menor de los hermanos Marquesi tiene un especial interés por la letra che. Cada vez que tiene que decir una palabra que la contiene le agrega su toque personal. Así, Pablo dice: "Te quiero muchio " porque según dice se lo escuchó cantar a Luis Miguel. Pero la verdad es otra. "Yo hablaba así con mi hermano. El tenía una bicicleta que se llamaba Botechia, era la marca y siempre jugábamos a hablar así. Lo otro lo puse porque me parecía que era muy complicado de explicar el tema de la bicicleta. Además, Luis Miguel canta así a veces y Pablo tranquilamente puede pensar que ése es el secreto de su éxito", detalla el actor.

El hermano mayor también habla a su modo, inventa nombres ridículos para la gente que quiere y, a pesar de ser el galán de la historia, no le teme al ridículo.

"A veces saco cosas de la relación con mis hermanos, de mis amigos, y otras les copio cosas a "Los Simpsons", a Homero. Porque "Son amores" es una mezcla de "La familia Ingalls", "Los tres chiflados" y "Los Simpsons"", dice Martínez.

Martínez y Cabré se atreven y los guionistas y productores los dejan hacer porque cuando algo funciona es mejor seguir haciéndolo, aunque no se sepa muy bien cómo es que funciona.

"Pasan cosas raras con este programa. Entran todas. Muchas veces las cosas que pegan son el resultado de doce horas de trabajo juntos, pasándola bien", define Cabré.

El equipo de primera

Mezcla de comedia física y de enredos más telenovela, "Son amores" suele marcar más de treinta puntos de rating y su impacto es tan grande que consiguió quitarle a "El show de VideoMatch" el primer lugar después de más de diez años de liderazgo.

Ellos hablan de un trabajo de equipo aunque por alguna razón, cada uno a su modo, intentan bajar los decibeles de un entusiasmo que los transformó en los más solicitados de la cuadra.

"Todo funciona hasta que deja de hacerlo. No soy una persona que se preocupe por el rating, que esté pendiente de las planillas. Me gusta que nos vaya bien, que la gente nos mire, pero no me desvela la cifra de la medición de audiencia. Yo lo que hago es venir y tratar de hacer lo mejor posible para irme tranquilo y, aunque no siempre me voy a casa feliz con lo que hice, estoy feliz con lo que hago en general. Hoy, tener trabajo y hacer lo que te gusta es un privilegio enorme", apunta Cabré.

Para Martínez las razones del éxito tienen que ver con los valores familiares que, entre risas, se pueden ver en la relación de los hermanos Marquesi. "Desde un primer momento la historia pasaba por los sobrinos, Pablo, Martín y Valeria, invadiendo la casa y la vida de Roberto Sánchez. Si tomó mayor protagonismo nuestra relación es porque es lindo ver a los hermanos unidos. Es un buen ejemplo. Al público le gusta mucho ese nexo entre los personajes", opina Martínez, responsable, junto al actor Facundo Espinosa, de las letras de las cumbias que canta su personaje.

Según cuentan, ese nexo del que habla el actor surgió naturalmente desde el primer día de grabación. "Nadie podía creer el material que sacaron de nuestra primera escena. Ahí se dio la primera pelea. Yo le dije: "Enano", y Nicolás me respondió: "Paspado", y de eso seguimos para adelante", se ríe el Martín de la ficción.

De la TV a las tablas

Ahora, como cualquier éxito televisivo que se precie, "Son amores" pasó al teatro. Y con el pase la química sigue intacta. Es que la puesta en escena, los diálogos y todo lo que sucede en la obra responden con fidelidad al universo de la tira. "Es un capítulo más de "Son amores". No se intenta alejarlo del programa. Los que van al Opera quieren ver algo que sea lo más parecido a lo que hacemos en TV", dice Cabré. El ya tiene experiencia teatral: se destacó en "Algo en común" , protagonizada por Ana María Picchio y Ricardo Darín, y en "El cartero" con Darío Grandinetti. Tal vez de esos actores haya tomado el modelo de carrera que sueña tener. Y, aunque le dé vergüenza, lo cuenta casi en un susurro. "Tanto en lo personal como en lo profesional yo digo que ojalá mi vida sea como la escalera de Susana Giménez, esa que tenía una luz en cada escalón. Espero que cuando me tenga que ir tenga 10 segundos para darme vuelta y, no importa si llegué hasta la mitad o al final, me gustaría ver los escalones bien pisados, encendidos. No me gustaría ver que salteé dos o que alguno se apagó."

Para Martínez es nueva la experiencia del teatro. Sin embargo, tiene muy claro todo lo que sucede cuando se abre el telón: "Siento que la gente sale muy agradecida y contenta de la sala. Y yo estoy esperando que llegue el jueves para ir al teatro. Creo que la gente está entregada a nosotros". Un teatro lleno y los mejores ratings de la TV parecen darle la razón.

Nicolás Cabré

  • Tiene 22 años. Debutó en televisión en el programa infantil "La ola está de fiesta". Más tarde fue parte del elenco de "Son de diez", "Carola Casini" y "Gasoleros". Tuvo una participación especial en "Vulnerables" y protagonizó "Ilusiones".
  • En teatro actuó en "Algo en común", y por su papel en esa obra ganó un premio ACE y una Estrella de Mar, ambos como Revelación. También participó de una puesta de "El cartero".
  • En cine protagonizó "Fuga de cerebros", "Yepeto", "Dejala correr" y "Ciudad del sol".
  • Mariano Martínez

  • Tiene 23 años. Debutó en televisión en el programa "La nena". Después fue Miguel, el hermano de Carlos Calvo en "R.R.D.T.". En "Campeones de la vida" fue uno de los protagonistas junto a Osvaldo Laport y Soledad Silveyra.
  • En cine participó en la película de Eduardo Mignogna "El faro". Era el novio de una de las protagonistas, Florencia Bertotti, que en "Son amores" interpreta a su hermana, Valeria. En 2000 participó del film independiente "Sólo por hoy" y en agosto se verá "No sabe/no contesta", de Fernando Musa.
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