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Tragedia en una discoteca en Lima: 24 muertos

Un incendio destruyó el lugar; las víctimas se asfixiaron
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21 de julio de 2002  

LIMA.- Una gigantesca discoteca sin habilitación legal para funcionar, donde se exhibían animales salvajes, artistas lanzallamas, barmen malabaristas y disc-jockeys bailarines, se convirtió ayer en la horrenda tumba de 24 jóvenes que murieron asfixiados cuando un incendio se extendió por el local, dejando además unos 100 heridos entre quienes lograron escapar.

El lugar fue abierto hace dos meses en el sótano del centro comercial Jockey Plaza, en el distrito limeño de Surco; tenía cuatro pisos. En la madrugada de ayer estaba atestado de jóvenes, pese a que sus propietarios no contaban con licencia de funcionamiento ni de construcción.

El presidente peruano, Alejandro Toledo, expresó su consternación y extendió sus condolencias "a los familiares de los jóvenes que perdieron la vida en la discoteca". Toledo dijo que las autoridades "sancionarán con mano dura y firme y con todo el peso de la ley a los irresponsables que manejan esos establecimientos incumpliendo la ley".

Un tigre de bengala y un león enjaulados, que formaban parte del show que preparó la disco Utopía para celebrar su segundo aniversario, también murieron asfixiados, mientras que un chimpancé no había sido aún localizado.

Show peligroso

Durante el show, uno de los lanzadores de fuego se acercó al disc-jockey para unírsele al baile y hacer más atractivo el espectáculo, pero sin darse cuenta de que las llamas alcanzaron el techo del local, que era de material inflamable.

"¡Fuego!", gritaron los primeros que se percataron del hecho, pero nadie hizo caso porque creyeron que era parte del show.

"El lugar estaba lleno, reventaba de gente. Había entre 900 y 1000 personas. No se podía pasar a los baños ni bailar", dijo Moisés Gordillo, uno de los asistentes al lugar.

En minutos el fuego se extendió y el pánico se apoderó de los jóvenes, que en lugar de buscar la salida, ubicada en el tercer nivel, se escondieron en los baños, que terminaron siendo su tumba.

"Al advertir el peligro, mi amiga y yo subimos por una escalera tratando de salir y de pronto se fue la música. La gente gritaba: "No corran, no corran". La cabina de la música empezó a arder, arrojando gran cantidad de humo. Luego se fue la luz y hubo pánico colectivo", dijo Gordillo.

El testigo añadió que "la discoteca se llenó de humo. La gente caía en la pista de baile. Mi amiga y yo bajamos a una puerta, nadie abría. La abrimos a empujones y la gente salió en tropel, se caía y era pisoteada. El caos era total".

Cuadro de pesadilla

Al llegar los equipos de rescate y la policía se toparon con un tétrico cuadro: gente saliendo desesperadamente por las escaleras y tratando de aspirar aire, cuerpos tirados en el suelo, jóvenes en estado de shock, otros buscando a sus amigos, y el humo que inundaba los cuatro niveles de la discoteca.

El jefe de los bomberos, Tulio Nicolini, dijo que "la discoteca no cumplía con las mínimas normas internacionales de seguridad, carecía de instrumentos para combatir el fuego y de sistema de alarma, en el lugar de evacuación había mesas y el área de estacionamiento estaba saturada de automóviles". Añadió que, por esta razón, los vehículos de los bomberos y las ambulancias "tuvieron problemas" para llegar al lugar del incendio.

Incendios mortales

Francia: El 1° de noviembre de 1970 un incendio en el interior de una disco en Saint-Laurent du Pont dejó 146 muertos.

EE.UU.: en una discoteca en llamas en Southgate, Kentucky, murieron 161 personas el 28 de mayo de 1977.

China: 325 muertos, en su mayoría escolares, en el incendio de un cine en Karamay, en el noroeste del país, el 8 de diciembre de 1994.

Suecia: el 30 de octubre de 1998 murieron 63 personas al incendiarse el salón donde se celebraba una fiesta, en Hisingen.

Filipinas: 78 muertos en un hotel en Quezon City, cerca de Manila. Fue el 18 de agosto de 2001.

Argentina: un incendio en la discoteca Kheyvis, de Olivos, dejó 17 muertos. Fue el 20 de diciembre de 1993.

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