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Desempleo récord: más de 3 millones sin trabajo

La desocupación llegó al 21,5%; casi 5 millones de personas buscan empleo
Silvia Stang
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26 de julio de 2002  

El 21,5% de la población activa de la Argentina está desocupado, según los resultados del relevamiento oficial difundido ayer por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). La tasa, que se traduce en la existencia de 3.038.000 personas sin un puesto de trabajo, representa un récord histórico.

Desde mayo del año pasado, según se informó oficialmente, 755.000 personas se sumaron a la fila de los desocupados. Pero la magnitud de la crisis del mercado laboral es mucho más amplia. En rigor, son 4.832.000 los que están buscando un puesto de trabajo y no lo consiguen, ya que al índice de desempleo se suma que hay una subocupación demandante (gente que tiene trabajos precarios u ocasionales) del 12,7%, lo que significa que 1.794.000 personas trabajan menos de 35 horas semanales y buscan tener una ocupación de mayor tiempo, que les permita mejorar sus ingresos.

El índice de subempleo, que llegó al 18,6% entre quienes demandan y quienes no demandan otro trabajo, también alcanzó un récord. Es un fenómeno que está directamente relacionado con la baja de la calidad del empleo. Entre los ocupados considerados como tales por el Indec, 1.758.000 hacen tareas en forma esporádica, son cartoneros, participan de los clubes de trueques o son beneficiarios del plan de subsidios del Gobierno y realizan una contraprestación. Por otra parte, un 25,7% de los ocupados de todo el país gana menos de $ 200 mensuales.

La mayor tasa de desocupación se dio en Catamarca, con un índice del 25,5%, en tanto que en Córdoba, trepó al 25,3%.

Hay 4.832.000 personas que no encuentran trabajo

La crisis es aún más grave, ya que 1.758.000 ocupados hacen tareas precarias para sobrevivir

Detrás del récord histórico de desocupación del 21,5% y de subocupación demandante del 12,7%, que surge de los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) hecha por el Indec en mayo pasado, se oculta el rostro de 4.832.000 personas que buscan trabajo y no lo encuentran. Desde mayo de 2001 fueron 1.156.000 los trabajadores que se sumaron a las filas de quienes tienen problemas de inserción en el mercado laboral.

Pero en esa cifra no se agota la inédita magnitud del problema laboral en la Argentina ya que entre los 7.695.000 ocupados que concentran los 28 centros urbanos relevados por la encuesta oficial, se incluye al menos a 1.758.000 personas que, en rigor, tienen una tarea que es tan sólo de supervivencia, como hacer changas, ser cartonero o vendedor ambulante, participar del Club del Trueque o recibir el plan de subsidios a desocupados.

Los datos de la EPH que difundió ayer el Indec muestran que hay 3.038.000 desocupados y 2.600.000 subocupados (son quienes trabajan menos de 35 horas semanales). De este último grupo, 1.794.000 son demandantes, es decir, buscan trabajo y no lo encuentran. El subempleo alcanzó en total el 18,6% (12,7% demandante y 5,9% no demandante).

Menos gente que busca

De esta manera, hay 755.000 desocupados más que en mayo de 2001, cuando el desempleo era del 16,4% y 506.000 más con respecto a octubre pasado, mes en el que el registro de desocupación alcanzó el 18,3 por ciento. También hubo un fuerte crecimiento en el número de subocupados demandantes de trabajo, que son 400.000 más que el año pasado y 270.000 más respecto de octubre. Eso tiene que ver con el crecimiento de actividades precarias y empleos de baja calidad.

Pero además de excluir a quienes se las rebuscan para tener un ingreso, la cifra del desempleo no considera a aquellas personas que dejaron de buscar trabajo, no porque no lo necesiten, sino porque no tienen expectativa alguna de encontrarlo. La tasa de actividad (cantidad de personas que trabajan o buscan hacerlo sobre la población total) disminuyó del 42,8 al 41,8 por ciento.

En tanto, el índice de empleo (población ocupada sobre el total) cayó en el total de los aglomerados del 35,8 al 32,8% en la comparación entre mayo de este año y mayo de 2001. Con esos resultados, Economía estimó que hay 750.000 ocupados menos que en 2001.

Según cálculos de la Secretaría de Política Económica, la baja de la tasa de actividad se traduce en que, en el área metropolitana, 115.000 personas ya no buscan trabajo.

El titular del Indec, Juan Carlos Del Bello, sostuvo que fue en la Capital Federal donde con más fuerza se notó que, por desaliento, la gente dejó de buscar. “En la ciudad de Buenos Aires hay 46.000 ocupados menos que en octubre de 2001, pero 20.000 son personas inactivas”, comentó. En Córdoba, según agregó, se destruyeron 20.000 puestos, pero hay 60.000 desocupados nuevos. Esto significa una incorporación de personas al mercado de trabajo, que explica en parte por qué la tasa de desocupación marcó un nivel de 25,3%, sólo superado por el índice de Catamarca, del 25,5 por ciento.

El conurbano bonaerense es una de las zonas más afectadas, con una tasa de desempleo del 24,2%, contra el 16,3% de la Capital Federal y el 20,9% de los 27 centros urbanos del interior. Un año atrás, esos índices eran del 18,7%, 13,4% y 15,4%, respectivamente.

En la Capital y el conurbano, el desempleo tuvo un alto crecimiento entre los jefes de hogar, al pasar del 12,8 al 17,7% en el último año. Eso se relaciona con el elevado índice de destrucción de puestos en actividades como la construcción, aunque también el comercio y algunos servicios bajaron significativamente sus niveles de ocupación.

Los informes elaborados por el Indec son testigos de la alta presión ejercida sobre el mercado de trabajo, no solamente por el desempleo, sino por la baja calidad de los puestos. Del 44% de la población total, que constituye la población económicamente activa (PEA), el 22% está desocupado y el 13% es subocupado demandante. Pero, además, el 11,8% es ocupado demandante (por disconformidad) y el 13,3% está ocupado o subocupado y se declara disponible para realizar otras tareas.

De tal situación se deriva que sólo el 39,9% de los empleados está en una situación que no genera presiones en el intento por estar mejor. Los datos no resultan extraños, si se tiene en cuenta que, de los 7.695.000 ocupados de los 28 aglomerados, un 27,2% (2.084.500) declaró no tener aportes jubilatorios; un 25,7% (1.979.800) gana menos de $ 200; un 17,4% (1.335.200) desarrolla tareas esporádicas; un 13,2% (1.012.300) está en el servicio doméstico o la construcción, actividades de alta informalidad; un 9,8% (752.800) es sobreocupado sin calificación; un 2,4% (180.300) recibe un plan de empleo; un 2% (154.900) es cartonero, y el 1,2% (87.800) participa, como principal actividad, de un Club del Trueque.

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