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María frente a la computadora

Un problema cervical puede repercutir en otras zonas
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3 de agosto de 2002  

Cuando María, una abogada de 30 años, llegó a mi consultorio su preocupación se centraba en no poder entender que tantos y diversos síntomas se debieran a su problema en las vértebras cervicales. Tenía adormecimientos matinales en los dedos de las manos, dolor de cabeza, sentía que su visión había disminuído (su oftalmólogo descartó problemas visuales), zumbidos de oídos y mareos cuando trataba de alcanzar un objeto ubicado en las alturas. Se sentía siempre cansada y hacía meses que al abrir y cerrar la boca sentía un ruido y dolor en la mandíbula.

Después del interrogatorio,observé que giraba el cuello solo hasta la mitad del rango de movimiento fisiológico. Le dolía. Saber que trabajaba frente a una computadora 9 horas diarias no hizo que me detuviera solo en la columna cervical. Le expliqué que los síntomas en la columna cervical eran la consecuencia de las adaptaciones que su cuerpo había ido haciendo a lo largo del tiempo para compensar zonas que iban perdiendo movilidad por malas posturas y falta de ejercicio adecuado. Por eso inicié el tratamiento en músculos que estaban produciendo un acortamiento en una de sus piernas.

El cuerpo busca mantener la mirada horizontal en el espacio, pero cuando las articulaciones y los músculos no funcionan armónicamente aparece el dolor. Los músculos y el tejido fibroso , cuando hay lesiones, también actúan en conjunto, llevando los síntomas lejos del sitio donde comenzaron los problemas.

Nuestra primera sesión tuvo como objetivo devolver movilidad a la columna dorsal y a la pelvis. Luego, con la relajación y posterior estiramiento de músculos que estaban acortados, fue recuperando la simetría que había perdido. Movilicé el pie derecho, muy rígido y también la columna cervical. Los dolores en la articulación de la mandíbula reflejaban las consecuencias que sobre ésta tienen los problemas de la columna cervical y viceversa. Con respecto a los crujidos, la interconsulta con el odontólogo significó el comienzo del tratamiento de una mala oclusión dental.

Le dí pautas de postura frente a la computadora, y le indiqué actividad física. En estos casos, lo que no debe perderse de vista en el tratamiento es el enfoque global del cuerpo.

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