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Renace una estrella

"Mi bella dama", con Paola Krum y Víctor Laplace, reabrirá el 1º de marzo la tradicional sala, tras 17 años de silencio.
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5 de febrero de 2000  

Los plazos se cumplieron. El 1º de marzo subirá el telón del renovado teatro El Nacional para presentar una vez más en ese escenario "Mi bella dama", una superproducción de dos millones de dólares.

En esta ocasión será un doble acontecimiento: el estreno de la comedia musical y la reapertura de una de las salas porteñas más entrañables, después de 17 años de obligatorio silencio impuesto por un atentado que sufrió la sala.

Ahora, el recinto está flamante y los actores transitan el escenario con sumo respeto, mientras los veteranos no pueden evitar la emoción y el recuerdo. En este estado se encuentran Víctor Laplace, Pepe Soriano, Juan Manuel Tenuta, Aída Luz, Estela Molly, mientras que los más jóvenes, Paola Krum, Marcelo Trepat y Alicia Mouxaut, comparten el mismo respeto porque conocen la trayectoria y saben de la importancia de esta sala en el palpitar de la ciudad.

El director irlandés Mick Gordon, de 29 años, no está ajeno a estos sentimientos y se hace cargo de la relevancia de este estreno.

"No falta nada -explica-, porque, de la manera en que estuvimos trabajando, creamos una nueva obra a partir de la mayor cantidad de ideas posibles que se fueron refinando de a poco. Creo que estamos a dos semanas de tener un espectáculo con altos niveles de producción y a un mes de un estreno que de verdad va a emocionar. En los ensayos estoy tratando de sostener ese estado. El trabajo es muy excitante y quiero contener las emociones hasta que llegue el momento de que todo vuele y explote. Es complicado con 60 personas sobre el escenario, más las que están alrededor de la escena."

"Sutil y hermoso"

Gordon se muestra reticente para hablar de la obra porque no quiere anticipar lo que debería ser una sorpresa para el público. "Hicimos algo muy sutil y hermoso", aventura con una sonrisa enigmática.

La reserva tiene mucho que ver con el gran esfuerzo de todos: el director Luis Romero, que actuó como asistente en todo el trabajo creativo; el escenógrafo Dick Bird, que diseñó veinte cambios escenográficos a telón abierto; Neil Austin en el diseño de iluminación, Angel Mahler en la dirección musical y Mini Zuccheri en el dibujo de más de 250 trajes de época.Además de los actores, hay ocho bailarines principales y aproximadamente 20 que son más bailarines que cantantes y 30 más cantantes que bailarines, que ensayaron con el coreógrafo Michael King y con el asistente Darío Petrussio.

"Trabajaron de la misma manera que nosotros con los actores -dice Gordon-, a través de un proceso creativo. Empezaron explorando nuevas ideas y posibilidades hasta que llegaron a revelar el corazón de cada pieza de baile. Fue muy emocionante y muy duro para los bailarines y cantantes. No hicimos diferencias entre unos y otros: todos tomaron clases de canto y de baile. Es importante que se sientan integrantes de una compañía. También fue excitante para ellos -y bastante inusual- ser parte del proceso creativo. No se trató de que alguien decidiera cómo serían los pasos de baile, sino de descubrirlos y hacerlos todos juntos. Es más riesgoso, pero creo que está resultando bien."

En este resultado tuvo mucho que ver la división del trabajo, que demandó cinco salas de ensayo.

"Por necesidad trabajamos separados, pero en general tratamos de evitarlo porque siento que habría una distinción ridícula entre los actores y la compañía. Un actor protagónico no puede protagonizar nada si no tiene el apoyo de toda la compañía. Para el proceso creativo empezamos los números con todo el mundo involucrado. Después, por necesidades coreográficas, musicales, corales, trabajamos en diferentes salas de ensayo. En los fines de semana tratamos de reunir a todos para hacer una pasada."

Ahora es el momento de hacer ajustes técnicos, escenográficos y lumínicos. Pero todos parecen saber que el resultado final ya está definido en la cabeza del director. Percepción que provoca una pícara sonrisa de Gordon que no desmiente ni afirma nada.

"En realidad, el resultado supera las expectativas iniciales, porque el elenco estuvo muy bien elegido y los actores están haciendo un trabajo muy fino. Espero que la gente, en "Mi bella dama", pueda ver actuaciones que van a ser definitivas en la carrera de esta gente. Me encanta que la trayectoria del elenco sea muy diferente, tan diversa y que al mismo tiempo estén trabajando tan bien juntos. La energía, el respeto y las horas enteras que ensaya toda la compañía, sin tener que hacerlo, me han dado prueba de confianza. Estoy muy impresionado y espero que yo pueda estar a la altura de las expectativas de ellos. Porque la única persona que puede defraudar a alguien soy yo y estoy tratando de mantenerme en el mejor nivel para estar a la altura de ellos."

Las funciones

El telón para la presentación de "Mi bella dama" subirá el 1º de marzo para realizar funciones especiales (a beneficio de ALPI) y el 7 de ese mes se realizará el estreno para la prensa e invitados oficiales.

"Como aquí no hay cultura de funciones previas -explica Mick Gordon-, hemos inventado una semana de preestrenos para ver lo que hay que corregir. De ninguna manera quiero mostrar algo que no esté en el mejor momento para el público ni defraudar a El Nacional. La historia de esta sala es más grande que cualquier ego personal. Queremos asegurarnos un estreno que haga justicia a lo que se merece el teatro. Como homenaje, me parece muy acertado tener a tres generaciones de actores argentinos en la reapertura de esta sala."

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