Boleros con pasión rockera

La aparición de Mimi Maura en la escena porteña fue decisiva para que rockeros como Ricardo Mollo o Bahiano (Los Pericos) se le animen al género y se sumen al trabajo que ya venían haciendo agrupaciones como La Portuaria y Baccarat. De cuando el rock se cruza con el bolero
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30 de agosto de 2002  

Como el tango, el bolero sabe esperar. A los 15 pasa bien lejos, después de los 20 te saluda desde la esquina y cuando cumplís los 30 se florea en tu cara. Lo tomás o lo dejás, pero ni por casualidad te planteás banalidades tales como esa música es grasa o el romanticismo es cosa de mujeres . Caso contrario, machista amigo, abstenete de seguir leyendo.

La llegada de Mimi Acevedo a Buenos Aires fue decisiva para que se produjera un pequeño boom alrededor del bolero. Lejos de la perspectiva Manzanero-Luis Miguel, la canción romántica por excelencia tuvo un tratamiento distinto, encarado desde la cultura rock y tendiente más a arrancar desde su raíz para llegar a un sonido nuevo. La historia de amor no sólo cuenta, sino que aquí es de lo más importante. Sergio Rotman conoció a Mimi en Puerto Rico, largó a los Fabulosos Cadillacs y se fue a vivir con ella. La hija del famoso cantante boricua Mike Acevedo largó el punk rock que cultivaba por esos días y se vino a Buenos Aires con Sergio. Juntos idearon Mimi Maura, una banda apoyada en su timbre caribeño, en los vientos y en la percusión, con aires de muchos lados, con un repertorio tan amplio que desde el vamos reunió al rocksteady con el reggae, el ska y el bolero, y que tras dos discos y un tercero que saldrá el lunes logró personalidad artística.

Contagiados por el feeling de Mimi, un rockero de ley como Ricardo Mollo y un cantante de reggae, pop y demás como Bahiano se animaron a entrarle a la música de los Lara, los Hernández y los Lecuona. "Ricardo nos produjo el segundo disco y cantó un bolerazo conmigo -apunta Mimi- y el Bahiano me llamó para hacer otro en el nuevo disco de Los Pericos ( Desde adentro )." Para el perico mayor, el tema empezó como algo que le daba color al disco y terminó siendo mucho más que eso. "Lo compuse con Horacio Avendaño (saxo de Pericos) y en la letra trabajó el cubano Alex Batista, que le dio el toque caribeño necesario -comenta el Bahiano-. "Pensé en agregarle una voz femenina y, obviamente, debía ser Mimi. Ella hizo un trabajo espectacular, muy profesional. Además, es la primera vez que convocamos a una mujer en un disco y eso que ya llevamos como trece." Qué te parece.

Es cierto que no hay nada nuevo bajo el sol. La música sabe de ciclos, de sube y bajas en tendencias y, después del impacto mundial del Buena Vista Social Club y sus respectivas ramificaciones, el tomar repertorios caídos en desuso se volvió moneda corriente. Como en el caso del tango, los músicos más jóvenes no tienen prejucios a la hora de rastrear, encontrar y releer géneros, escuelas y sonidos. Y si sos hijo de una vieja gloria del bolero, mucho mejor.

"A esas canciones las conozco des de que nací -comenta Mimi Acevedo- y no sólo a las de Mike (su padre) sino a todos los clásicos y también a los que no sobrevivieron al paso del tiempo. Para mí es natural cantarlas, mucho más que hablar de ellas."

De los cortavenas desgarradores hasta las canciones más inocentes, el bolero ocupa un lugar fundamental en Mimi Maura. Pero no está sola, más allá de los coqueteos de Mollo y Bahiano con el género, hay que mencionar la versión de Perfidia que La Portuaria incluyó en su último EP y el trabajo, que ya lleva unos años, de Sergio Pángaro y Baccarat, además de la aparición de Bolerosa, una banda integrada por músicos de Diego Torres, Natalia Oreiro y sesionistas con muchas horas de vuelo en el pop latino, que decidieron juntarse para encarar con seriedad el bolero y el chachachá.

Perdidamente románticos

Tipo acostumbrado a las mixturas y a abordar sin prejuicios ritmos latinos aparentemente alejados de nuestra idiosincrasia, Diego Frenkel volvió a aproximarse al bolero. "No es un género por el cual haya transitado demasiado, pero siempre hubo desde La Portuaria una sed de investigar en los diversos folklores del mundo. En realidad, al bolero me acerqué cuando compuse una serie de canciones románticas para (la compañía de teatro) El Descueve. Me interesé por su visión romántica y después surgió Perfidia . Si escuchás nuestra versión te vas a dar cuenta de que la canción está, pero no el estilo. Tomamos su espíritu supersensual, su cosa erótica e hipnótica. De ese bolero destacamos las palabras mujer y mar y las imágenes que se desprenden de ellas."

Para Mimi Maura, hay una pared que se va cayendo de a poco y es la del prejuicio. "Los shows son un buen termómetro y lo que noto es que cada vez me piden más boleros, a pesar de los rockeros machistas que no los toleran. Cantarlos es una catarsis, es como sacarse cosas de encima." De prejuicios y miradas extrañas, Sergio Pángaro y sus chicas saben bastante. "Al principio nos miraban con cara de no sabemos si lo que hacen es en serio o en broma -describe Pángaro-. Ahora saben que ni una cosa ni otra. Es de verdad."

Quizás en la casa de alguna tía, Sergio no le prestó mucha atención al primer bolero que escuchó al pasar. "Hasta que, muchos años después, escuché con atención uno, creo que Vereda tropical , y me hizo un click. Me di cuenta de que las letras de esta gente tienen una historia muy concreta. Hay una cultura detrás del bolero, básicamente en las letras. Como el tango, el bolero es de una época en la que se cultivaba la palabra, hasta que llegaron los años 60, los jóvenes la tomaron y aún hoy somos víctimas de ellos. Pensá que con los 60 no sólo vino el sexo libre y la liberación sino también el culto a la juventud eterna y un lenguaje menos depurado. El bolero aporta apasionamiento desde la contemplación y su romanticismo es una herencia directa de Schiller, Goethe y los músicos románticos."

De sus ideas bien masticadas salió Baccarat, es decir, ese crooner años 50 que cayó en la Buenos Aires de hoy con dos chicas exóticas que aportan a la hora de los coros y que sugieren que la fiesta con el señor de traje no termina en escena. Lounge dijo la mayoría y Pángaro invirtío bastante tiempo en explicar de qué se trataba. ¿Y el bolero? Bueno, es uno de sus pilares. "A la hora de escribir, sobre todo, hay un precedente genial: los grandes compositores de boleros que cuentan en estrofas una historia, un drama, pero no como la instantánea de la letra de rock, donde el estribillo incluso llega forzado, antes de tiempo. En el bolero hay todo un desarrollo poético y melódico previo al estribillo."

Tiene que ver la madurez y Pángaro se hace cargo. "A mi edad apunto a cantar bolero, jazz y otras músicas. Porque más que el aparato vocal, en el bolero la interpretación pasa por lo que vivió el cantante e incluso por lo que no está diciendo. A eso apunto a mi edad."

De la sátira de Los Auténticos Decadentes a un Vicentico melodramático, el bolero se metió casi sin querer en la piel del rocker argento. Y aunque no se trate de una tendencia ni nada parecido, está claro que la madurez de los que se le animan tiene mucho que ver. Cuando la contemplación vence al vértigo, el abanico se abre solo. Será que el oído pide otras músicas para seguir manteniendo su frescura.

Noches de amor con Mimi

El lunes saldrá un álbum en vivo del grupo

  • Con nueve temas registrados en vivo y otros tres en estudio, el lunes se editará Noches de pasión , el tercer álbum de Mimi Maura. Con las canciones de papá Mike como columna vertebral ( Jay, yo me muero , Vente conmigo y El apartamento ), el aporte principal del disco es el registro de la energía que la banda despliega en sus conciertos. A la suerte de resumen de sus antecesores se le suman tres novedades, Crazy , de Willie Nelson Con el diablo en el cuerpo , un calipso que popularizó La Lupe, y No, no, no , de Dawn Penn, a dúo con Fidel (ex Nadal). El 14 de septiembre presentarán Noches ... en El Teatro y luego darán el presente en La Falda Rock por partida doble: el viernes 20, como Mimi Maura y el sábado 21 con la reunión de Cienfuegos.
  • De Luis Miguel, nada de nada

    Bolerosa, un grupo integrado por sesionistas profesionales

  • Dicen que el palo lo conocen, que hace diez años que tocan boleros, chachachá, salsa y música latina en general para distintos músicos. Se trata de Bolerosa, una banda que no sólo recrea los clásicos del género, sino que también se anima a componer temas propios desde la perspectiva actual. La cantante Dorita Chávez (Natalia Oreiro, Diego Torres), el contrabajista Pablo Salzman (Las Sabrosas Zarigüellas), el percusionista Julio Morales (Oreiro, Divididos, Mimi Maura), el trompetista Erwin Studt (Oreiro, Tarragó Ros, Bandana) y el pianista Ramiro Allende se empezaron a juntar hace un año, entre gira y gira de sus jefes . "Nos dimos cuenta de que teníamos que hacer algo propio -cuenta Morales- y enseguida coincidimos en el género, es decir, bolero tradicional que no fuera el típico que agarró Luis Miguel. Todos en algún momento tocamos salsa, o boleros, así que manejamos el tema con naturalidad. Yo, como percusionista, no hubiera podido empezar por otro lugar que no fuera la salsa; si no, me hubiera conformado con tocar la pandereta en una banda de rock."
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