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Testigos expresan que la tragedia se produjo porque el ómnibus se quedó sin frenos

El gobernador de Catamarca, Oscar Castillo, confirmó que en el micro había más pasajeros de lo permitido
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16 de septiembre de 2002  • 19:24

SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA.- Testigos de la tragedia coincidieron hoy en que el accidente que dejó 47 muertos en la Cuesta de Totoral se produjo porque el micro siniestrado se quedó sin frenos y llevaba más gente que la permitida.

"!Agárrense, que me quedé sin frenos!", les habría dicho a los pasajeros el chofer Juan José Soberon, quien sobrevivió al accidente pero se encuentra en estado de coma, según lo relató a DyN Walter González, uno de los sobrevivientes de la tragedia.

La esposa del otro chofer -que iba como acompañante-, identificado como José Luis Juárez, dijo este mediodía que su marido le comentó que "si yo hubiera estado manejando no ocurría esto", debido a que él tendría más experiencia como conductor que el que estaba en ese momento al frente del volante.

"Me dijo que se quedó sin frenos y el chico (que manejaba) se abatató", afirmó Liliana Juárez, al tiempo que señaló que su marido está internado en terapia intermedia, fuera de peligro y lúcido, pero no tenía aún idea de la gran cantidad de muertos en la tragedia.

Por su parte, el gobernador de Catamarca, Oscar Castillo, confirmó, a partir de dichos de testigos, que en el ómnibus donde murieron 47 pasajeros había más gente de lo permitido.

"Hay un acta, aparentemente, que se da a la (Policía) Caminera y no es la cantidad de gente que había" a bordo del colectivo, porque "el acta (señala) cincuenta y tantas personas pero por las víctimas que hay, había unas 71", señaló.

Castillo admitió que en el colectivo viajaba "gente parada y prueba de ello es que había algunas banquetas que se encontraron" en el lugar del accidente.

Además, el mandatario relató que en base a "las declaraciones de uno de los choferes y algunas víctimas", el origen de la tragedia se produjo porque "se habría cortado los frenos y aparentemente (el conductor) quiso hacer un cambio y no pudo lograrlo, pero la pericia no está concluida", dijo el mandatario catamarqueño sobre el origen de la tragedia.

El ómnibus de la empresa Loyola Hermanos cayó pasadas las 22 de ayer, en la Cuesta del Totoral, 50 kilómetros al sur de la capital catamarqueña, en momentos en que viajaba por la ruta 38 hacia la localidad tucumana de Concepción.

A minutos de desbarrancarse el ómnibus, que terminó su caída contra un árbol, se desplegó un gran operativo de rescate, con la participación de la policía y médicos tanto de Catamarca como de Tucumán.

Las tareas de rescate fueron arduas debido a que en medio de la oscuridad de la noche era difícil dar con las víctimas y porque el vehículo había quedado en la ladera de la Cuesta, por lo que se requirió la ayuda de grúas.

Tras una breve interrupción, y con la luz del día, se reanudaron las tareas de búsqueda, por lo que personal policial y sanitario de Catamarca y Tucumán extrajo los cuerpos entre los hierros y comprobaron que el número de víctimas -hasta la medianoche calculado en 25-, eran en realidad casi al doble: 47, entre ellos varios niños y ancianos.

Todas la víctimas eran oriundas de Concepción, ubicada a 60 kilómetros al sur de la capital tucumana, y habían viajado a San Fernando del Valle de Catamarca cumpliendo una promesa, visitaran el templo de la Virgen del Valle.

Fuente: DyN

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