Tumberos: crónicas desde el encierro

LA NACION visitó la ex cárcel de Caseros, donde se graba el nuevo ciclo de ficción
Natalia Trzenko
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14 de octubre de 2002  

Frente al portón de la unidad 16 de la ex cárcel de Caseros no hay un alma. Del otro lado, tampoco. Sí hay pasillos mugrientos con olores nauseabundos , algunas fotos de chicas pulposas pegadas a paredes que se caen a pedazos y una humedad que llena los ambientes vacíos. No es difícil entender por qué, en la jerga carcelaria, a este lugar lo llaman la tumba. Tampoco resulta complicado comprender por qué a los que solían habitarla les tocara el nombre de tumberos. Como a los inquilinos de cualquier cárcel. Como a los protagonistas de "Tumberos", la miniserie de Ideas del sur que se estrena hoy, a las 23, por América.

Ya hace un tiempo que esta cárcel está vacía y, sin embargo, gracias a la grabación del programa que dirige Adrián Caetano, parece que no cambió nada.

En el patio, un grupo de extras reunidos para aprovechar el aire, dan la impresión de que, cuando vaciaron la unidad los guardias se los dejaron olvidados.

Todo es raro en el universo de "Tumberos", como denso. Todo provoca una extraña taquicardia, una claustrofobia de la que la ficción seguramente sacará provecho.

"Al principio todo esto fue muy violento para mí. La entrada fue abrupta. Este lugar es contundente, te condiciona", cuenta Germán Palacios, y parece que el actor describe tanto sus sensaciones como las de su personaje, Ulises Parodi, el protagonista de esta historia.

El es un abogado de los que gustan aparecer en televisión y representar a personas poderosas y de dudosa reputación. Y, de tanto andar en mala compañía, termina acusado de un crimen, encerrado y en busca de la redención que antes no sabía que necesitaba.

"Antes de venir la primera vez estuve muy angustiado porque caí en la cuenta de que iba a estar acá hasta fin de año y me sentí, de hecho, privado de la libertad. Y cuando llegué me dio mucha tranquilidad comprobar que si bien esto es horrible y no tiene lado positivo, por lo menos hay ventanas, se ve el cielo. Hay un patio. Y ahora ya estoy acostumbrado", dice Palacios mientras por ese patio de cárcel que deja ver un poquito de cielo aparece Carlos Belloso, el cacique.

"Willy, mi personaje, es el más violento del pabellón -cuenta el actor-, es el pluma, el cacique. El ejerce el poder ahí y el poder se lo dan muchas cosas: él es el que transa con la plata, el que cobra el alquiler del rancho y el que compra la droga y la distribuye."

La historia de "Tumberos" comenzará de verdad cuando Ulises y Willy se encuentren en el terreno que el segundo maneja con dureza. O más bien se reencuentren. Es que el abogado caído en desgracia es el responsable de que Willy esté preso. "El me mandó a la cárcel por un hecho de política, mujeres y droga. No se acuerda, pero Willy, en cambio, lo recuerda todos los días. Esa es la diferencia entre estar adentro y estar afuera", describe Belloso.

Historias humanas

Más allá del realismo que el escenario aportará al programa lo cierto es que sus protagonistas aseguran que la idea no es hacer un documental sobre la vida en la cárcel sino que ése será el trasfondo, la excusa, para contar historias de gente que, da la casualidad, está presa. Mientras, afuera, la vida sigue. La representante de ese mundo exterior es Lorena, la joven abogada que interpreta Belén Blanco.

"Cuando me llamaron me encantó la idea de hacer una abogada, una mujer que quiere investigar de qué manera la vida de un tipo se puede transformar en un infierno. Además, Lorena tiene una observación muy humana de las situaciones, y eso me encanta", explica Blanco, que, cámara de fotos en mano, pasea por los recovecos de la cárcel. Su personaje, dice, es la única mujer entre tantos "chicos locos". Alguien que casi sin darse cuenta pasa de trabajar como ayudante en el estudio de abogados de Ulises a defenderlo en una causa que la meterá en la jungla sin anestesia.

"Va a entrar en un mundo arduo, complicado. Ulises no es un tipo que se ocupara de defender al quiosquero de la esquina y ella empezará a sentir cosas más pesadas, a pensar cosas terribles. Paso a paso avanzará por un camino que no la llevará a un lugar muy lindo", dice la actriz.

Clima de Okupas

Parece difícil imaginar que una historia como "Tumberos" tenga humor y, sin embargo, sus protagonistas aseguran que sí, que no sólo habrá ciertas situaciones graciosas sino que incluso un poco de ternura conseguirá colarse entre las rejas. Algo similar a lo que sucedía en "Okupas", aquella ficción de Ideas del Sur que tiene más de un punto en común con esta miniserie.

Los ciclos comparten el clima de marginalidad que sobrevuela cada escena, una mirada profunda sobre el mundo de la delincuencia y una forma de filmar con más de un punto de contacto. Después de todo, "Okupas" fue dirigido por Bruno Stagnaro, que compartió con Caetano la realización del film "Pizza, birra, faso".

"La mirada del director tiene mucho que ver con el humor de algunas situaciones. Si no estuvieran esos momentos, sería insoportable. Adrián (Caetano) sabe muy bien lo que quiere y lo trasmite con claridad. Con un estilo nada recargado logra cosas interesantísimas", cuenta Palacios.

Tal vez esa marca de estilo tenga que ver con la mezcla justa de los actores experimentados que integran el elenco, como Roly Serrano, Alejandro Fiore y Daniel Kuzniecka, con otros que interpretan sus personajes desde la intuición, la espontaneidad.

"Se fusionan los actores no profesionales con los que sí lo son. Cada uno apoya una estética diferente y funciona", explica Belloso.

Mucho más que violencia

Que en la calle cotidianamente se convive con la violencia es algo que no admite discusión. Que el imaginario popular supone que el nivel de agresión crece con el encierro carcelario, tampoco. Sin embargo, aunque en la trama de "Tumberos" la violencia sea un tema ineludible, el retrato de estas vidas no se agotará en esas superficies.

"Las reacciones violentas acá son una descarga, lo habitual. Entonces me parece que el hecho de subrayar la violencia porque sí no aporta nada. En cambio está bueno contar todo esto y tener a la violencia como una de las características de estas personas", reflexiona Belloso.

Desde esta noche, "Tumberos" contará la historia de un hombre que, contra todos los pronósticos, entra en la cárcel y allí empieza a convertirse en mejor persona.

"Ulises comienza a valorar las cosas a partir de su intento de sobrevivir -dice Palacios-; este cuento mostrará cómo, a través de la tarea de sobrevivir, este tipo entiende que su vida afuera, como dicen en la cárcel, no era más que una gilada."

Sebastián Ortega, productor

Hace más de dos años que Sebastián Ortega imaginó una historia que transcurriera entre las paredes de una cárcel.

Así, este año, apenas se hizo cargo del área de contenidos de Ideas del Sur, la productora de Marcelo Tinelli, ése fue uno de los proyectos que empezó a trabajar para retomar la asignatura pendiente que tenía la empresa con la ficción. De esa manera llegaron los once capítulos de "Tumberos", la primera ficción de la productora en su gestión y la primera que Ideas del Sur hace para América.

"Cuando nos reunimos con Jorge Rial le contamos de esta historia, le gustó y empezamos a trabajar. Adrián Caetano ya estaba comprometido para hacerla. Yo soy fanático de su cine. Me parece que tiene la particularidad de contar lo marginal con una poesía muy especial", explica Ortega. Responsable de "El hacker", el productor asegura que es en la ficción donde se siente más cómodo. A pesar de que las situaciones que imaginó para "Tumberos" sean cualquier cosa menos cómodas.

"Es cierto que hay escenas fuertes, sórdidas. El encierro es sórdido, pero éste es un cuento. No quiero que la gente piense que estamos representando al servicio penitenciario porque no es así, sólo estamos contando algo que se nos ocurrió a nosotros, nada más."

Diccionario tumbero

Tumbero : es el que vive en la tumba, la cárcel. El preso común que para demostrar su poder tumbea a sus compañeros de encierro, algo así como poner a prueba al otro.

El Pluma : también llamado cacique, es el que manda entre los reclusos. El que maneja todo en el pabellón. El delegado ante los guardias.

Rancho : cada cama del pabellón es un rancho y la asignación de esos espacios depende del cacique.

Gato : es el preso que limpia, el que está más abajo en la categoría.

Faca : elemento punzante que se utiliza para amedrentar a otros. También llamado punta o corte.

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