Acusan a militares por el caso LAPA

Piden que se procese a un ex jefe del Comando de Regiones Aéreas y a dos comodoros; también, a una gerenta de la empresa
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17 de octubre de 2002  

Parecía que la causa penal por la tragedia del Boeing 737 de LAPA que, el 31 de agosto de 1999, y por negligencia de su piloto, no logró despegar de Aeroparque y se estrelló contra un talud en un campo de golf de Punta Carrasco, con un saldo de 64 muertes, sería elevada a juicio con los máximos directivos de la empresa como únicos acusados.

Pero ahora dos representantes del Ministerio Público quieren llevar también al banquillo de acusados a tres oficiales de alto rango de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) y a una gerente de la compañía aérea.

Los fiscales federales Carlos Rívolo y Claudio Navas Rial pidieron el procesamiento del brigadier mayor Enrique Dutra, ex jefe del Comando de Regiones Aéreas; del comodoro Carlos Petersen, ex director de Habilitación y Fomento, y del comodoro Diego Lentino, ex director del Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica y Espacial (Inmae), todos de la FAA, por presunto incumplimiento de deberes de funcionario público.

Reclamaron lo mismo para Nora Arzeno, gerente de Recursos Humanos de LAPA al momento de la mayor catástrofe aérea ocurrida en suelo argentino. En su caso, acusada por estrago culposo, el mismo delito por el que tienen procesamiento confirmado Gustavo Deustch y Ronaldo Boyd -ex presidente y director general de la firma, respectivamente-, los gerentes de Operaciones de la compañía Fabián Chionetti, Alfredo de Víctor y Valerio Diehl, y el jefe de línea B737 de la empresa José María Borsani.

Por distintos motivos, a los cuatro les imputan responsabilidad en la tragedia, al haber permitido -por acción u omisión- que la aeronave siniestrada estuviese al mando de un piloto -Gustavo Weigel- que, según surgió en el proceso de su legajo de antecedentes, no debía tener en sus manos los comandos de un avión y la vida de decenas de pasajeros.

Estas cuatro personas a las que se refiere el dictamen de los fiscales ya habían sido procesadas el 22 de diciembre de 2000 por el ex juez federal Gustavo Literas. Pero el 15 de julio último, la Sala II de la Cámara Federal declaró la nulidad de esa medida en el caso de Dutra, Petersen y Lentino, en tanto que la revocó en cuanto a Arzeno.

Faltas graves

Según la copiosa documentación recopilada, estudiada y adjuntada al expediente, LAPA carecía al momento del accidente de un Manual de Operaciones debidamente aprobado por la autoridad de control del Estado, que es el Comando de Regiones Aéreas (CRA) de la FAA.

La vigencia de ese manual -que trata principalmente sobre las condiciones técnicas y de exigencias de la seguridad aérea que el explotador debe cumplir antes de recibir su certificado para operar en aeronavegación- es una norma, condición obligatoria. Para los fiscales, LAPA carecía de tal aprobación y la FAA no podía soslayarlo, ya que era la que debía revisarlo y darle el visto bueno.

Las normas nacionales e internacionales obligan a los Estados a demandar de las empresas un manual de operaciones y exigen que éste se ajuste a las normas y requisitos de seguridad del Estado, que deberá realizar su cotejo inicial y periódico. Para los fiscales, la dirección a cargo de Petersen nunca cumplió esto.

Además, a Dutra y Petersen se les imputa haber avalado en el cargo al funcionario que inspeccionó y aprobó al piloto de LAPA Weigel, Juan Antonio Fortuny, que no cumplía con los requisitos mínimos para ser inspector operativo de líneas aéreas.

A Lentino, en tanto, se le imputa haber aprobado el examen psicofísico para la licencia de vuelo de Weigel y de su copiloto, Luis Etcheverry, con métodos que, según media decena de peritos, tenían escaso rigor científico -según los estándares nacionales e internacionales- para evaluar la efectiva aptitud de los pilotos.

Para la mitad de esos peritos, además, del material documentado se podía saber que piloto y copiloto tenían problemas que, al menos, alentaban la suspensión de sus licencias. Y el Inmae debió saberlo.

Finalmente, a Arzeno se la responsabilizó por un hecho poco conocido: Weigel, además de que no se le debió haber permitido volar por sus antecedentes, no debía estar al mando de un avión el día de la tragedia, pues tenía su licencia vencida.

El 5 de agosto de 1999, Weigel debió haber hecho el curso anual de Gerenciamiento de Recursos Humanos (CRM). El dictado de esos cursos en LAPA -vitales para la vigencia de las licencias- dependía, precisamente, de Arzeno.

Imputados y acusaciones

Procesos firmes: los máximos directivos de la empresa aérea LAPA -Gustavo Deustch y Ronaldo Boyd-, los gerentes de operaciones Fabián Chionetti, Alfredo de Víctor y Valerio Diehl, y el jefe de Línea B737 José María Borsani tienen procesamiento confirmado por el delito de estrago culposo, delito que es castigado por el Código Penal con una pena máxima de cuatro años de prisión.

En la mira: Nora Arzeno, gerente de Recursos Humanos de LAPA, por estrago culposo; y el brigadier mayor Enrique Dutra, y los comodoros Carlos Petersen y Diego Lentino, por incumplimiento de deberes de funcionario público.

Los cargos: a los ex LAPA, haber puesto al mando del avión a un piloto que no debía volar. Y a los militares, no controlar a la empresa.

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