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Domínguez: con inteligencia, venció a La Mole Moli

Con un buen planteo se quedó con los títulos argentino y sudamericano de los pesados; se impuso en fallo unánime tras doce rounds
Diego Mazzei
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20 de octubre de 2002  

Lo ganó con inteligencia. Con experiencia y un buen planteo. Marcelo Domínguez tuvo una performance de menor a mayor para quedarse con los títulos argentino y sudamericano de los pesados, vencer a Fabio La Mole Moli y convertirse en la estrella de la segunda reunión de boxeo del año en el Luna Park. Fue su noche y la celebró con el público, fervoroso acompañante en esta velada de éxito, con casi 10.000 espectadores. Al final, las tarjetas lo dieron por vencedor: 1151/2-1121/2; 119-1101/2, y 117-1121/2.

En el comienzo pesó la diferencia de tamaño y de peso entre ambos. Moli le hacía sentir la potencia en los golpes. Impuso ese rigor mientras estuvo entero físicamente. Incluso, en el tercer asalto, hubo una derecha del cordobés que provocó el resbalón de Domínguez.

En las tribunas, en tanto, se vivía un clima especial por la rivalidad entre los boxeadores. Moli le sacó la lengua, Domínguez le dio un besito y alguna vez, en el epílogo de un asalto, se quedaron cara a cara. En ese duelo, el público se inclinó por el ex campeón crucero.

La táctica de Domínguez era pegar y salir rápido, en busca de evitar la derecha de su rival. Y en una pelea que se hizo sucia, el porteño se mostró como un mejor boxeador. Con ese planteo, y el desgaste físico de Moli en su favor, el ganador pasó a ser el dueño del cuadrilátero. Aprovechó su mayor movilidad y velocidad de manos para burlarse de su rival en un par de ocasiones.

En toda la pelea se lo vio nervioso a Moli, que le protestó mucho al árbitro. Y, advertido un par de veces por pegar con el revés de la mano, en el octavo asalto se le descontó un punto. A esa altura, Moli ya casi no tiraba golpes, y cuando lo hacía eran demasiado anunciados.

El décimo round fue en el que Domínguez hizo más claro su dominio. Una derecha lo conmovió severamente a Moli, que casi se negaba a pelear. Y a pesar de algunas manos del cordobés, Domínguez terminó la pelea con suficiencia, hasta con tiempo para saludar a su mamá en pleno último round. Tuvo la claridad desde el planteo del combate para hacerse dueño de la noche y le salió bien.

  • Los combates anteriores . La controversia se subió al ring en la pelea previa a la de los pesados. Diego Rocky Giménez sumó su 24º éxito (17 antes del límite; una derrota) al derrotar en fallo dividido a Roberto Arrieta. Héctor Sciutta vio ganador al cordobés (78-77) y Basilio Flecha al pampeano (77-761/2). Las discusiones (y el malestar del público) llegaron con la tarjeta de Aldo Fernández, que se inclinó por Rocky por 79-75. El abucheo de los espectadores fue por un combate de ocho rounds en el que dominó la paridad, y en el que Giménez recibió un duro castigo.
  • El invicto Marcos Díaz sumó a su legajo el noveno KO en once peleas. El que sufrió anoche su potencia fue el entrerriano Juan Carlos Villagra, que cayó por KOT en el tercer asalto. En un duelo de invictos welter, Aladino Alanis se llevó la victoria por la descalificación de Carlos Gerez en el quinto round. Además, Hugo Garay venció por KO en el segundo asalto a Daniel Arruda y César Cuenca a Ramón Barrios por puntos en cuatro asaltos.

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