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Gabriel Raies: "Con mucho menos de lo que obtuve ya habría sido feliz"

Máximo ganador de títulos nacionales entre los pilotos en actividad, con 17, el cordobés de 44 años habla de sus méritos, Traverso, la familia Perez Companc y su retiro
Xavier Prieto Astigarraga
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22 de octubre de 2002  

SAN LUIS.- El baño que acababa de darse Gabriel Rodolfo Raies le quitó todo atisbo de olor a la bebida con la que se empapó por enésima vez. No habría quedado bien acudir a la entrevista pactada en la planta baja del hotel Potrero de los Funes, cercano a esta capital, con un fuerte aroma a champagne, claro. Se la habían derramado sus compañeros de podio en el Rally de San Luis, carrera que reportó al cordobés de 44 años los títulos Absoluto (la suma de todas las divisiones) y A-8 (la clase de los autos más potentes) del Campeonato Argentino. Nada menos que el 16° y el 17° de su trayectoria, que lo convirtieron en el piloto en actividad que más cetros nacionales conquistó.

"Con mucho menos de lo que obtuve ya habría sido feliz", abrió el diálogo, y no olvidó agradecer: "A todos los auspiciantes y los que siempre están junto a mí. Y al público, por todo lo que me ha hecho sentir en estos 27 años".

-¿Entraste en la historia grande del automovilismo local?

-Tener dos campeonatos más que El Flaco (por Juan María Traverso) y ser el que más ganó me da orgullo, por mí, por mi familia, mis viejos ... Creo que va a ser muy difícil que alguien llegue a 15, como El Flaco, o 17, como yo.

-¿Los campeonatos sobre tierra "valen la mitad" (por una afirmación de Traverso)?

-No, para nada. El Flaco sabe que no es así. Nos decimos cosas, pero soy muy amigo de él, lo quiero mucho y es mi ídolo. Todo campeonato es muy difícil de ganar, en lo que sea, hasta uno zonal, porque los que corren no tienen apoyo y dejan la vida. Hay muchos que opinan que es fácil porque nunca los ganaron.

-¿El Flaco es un ídolo dentro del auto y fuera también?

-Yo tuve dos ídolos siempre: El Flaco y Luis Di Palma. Dentro del auto El Flaco es un ídolo, y fuera del auto es mi amigo, con virtudes y defectos. Y a los amigos uno no los juzga. Si algún día debo decirle algo lo haré personalmente.

-Tener el mejor auto (Toyota Corolla WRC), correr con el soporte comercial de Perez Companc y ser el piloto N° 1 del equipo más poderoso, ¿quita mérito a tus triunfos?

-Creo que a esto me lo gané con años de trabajo. No dejo de reconocer todo lo que tenemos, pero Leguisamo tampoco ganaba arriba de un burro. Y el otro mérito es que, teniendo todo eso, nunca me entregué. Bonavena decía una gran verdad: "Cuando tocan el gong , hasta el banquito te llevan". Para mí son dos títulos de mucho valor. Mi auto es mejor, pero después hay que correr, evitar que se rompa, llegar...

-¿Qué pasa si los Perez Companc dicen mañana "ya está bien de automovilismo; queremos dedicarnos al golf"?

-A la familia Perez Companc le estoy eternamente agradecido, pero tendré que seguir trabajando para obtener los presupuestos.

-¿Pese a la crisis económica conseguirías auspiciantes?

-Si te dijera que no sería un loco. Yo vivo de esto. Tengo el apoyo de la familia Perez Companc por una trayectoria, por no haber cometido errores graves en mi vida. Pero el día en que ellos me falten tendré que seguir. Raies no es Gabriel solo; es su familia y todas las familias del equipo, que necesitan que esto siga. Ojalá nunca suceda, porque son muy serios, cumplen hasta la última palabra de lo que se pacta. Yo nunca les fallo, en el sentido de cometer errores fuera del auto.

-¿Seguís el año próximo?

-Sí, pero a veces pienso si no llegó el momento de retirarme. Porque llamo más la atención cuando pierdo que cuando gano. A veces veo que gano y "bueno, ganó Raies", y si pierdo, el título "Raies perdió" es más fuerte.

-¿Influyen estos últimos éxitos para tomar esa decisión?

-Para mí es importante ganar, pero irme no depende de ganar o perder. Hay cosas más importantes. Yo necesito batalla dentro y fuera del auto, tener con quién estar enojado para ir a ganarle. Pero no "mal"; después podemos ir a tomar café. Y hoy no tengo esa lucha. Estoy cada vez más cerca de dejar; pasan cosas como que sale 3° el hijo de un piloto contra el que yo perdía y ganaba carreras. Entonces por ahí uno dice: "Click. ¿No será la hora?".

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