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Maradona fue a la cancha por la final del fútbol cubano

En La Habana: el ex deportista dio el puntapié inicial del partido disputado en el estadio Pedro Marrero, donde fue vitoreado.
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7 de febrero de 2000  

LA HABANA (ANSA).- Diego Maradona -que anteayer aseguró "estar desesperado" por jugar al fútbol- volvió ayer a la cancha para dar el puntapié inicial de la final del torneo cubano, en la que Pinar del Río se coronó campeón al vencer a La Habana por 2 a 1.

Con gafas negras, el pelo teñido de rubio, una remera de mangas largas azul con rayas blancas y pantalón azul oscuro, el ex futbolista bajó por las gradas del estadio Pedro Marrero -en la capital cubana- asediado por hinchas y vitoreado por unos 10.000 aficionados que asistieron al último partido del torneo local.

Maradona saludó y lanzó besos a un grupo de simpatizantes argentinos que levantaron la bandera de su país y que, en su mayoría, lucían camisetas de Boca Juniors y del seleccionado nacional.

El ex astro del fútbol mundial saludó uno por uno a los jugadores de los dos equipos cubanos y al trío de árbitros. Luego declaró estar "encantado" en el estadio, donde demostró su habilidad dominando la pelota con las dos piernas.

Maradona, que se instaló en Cuba para recuperarse de su adicción a las drogas, vio los 90 minutos del partido desde una tribuna especial y comentó pormenores del cotejo con su amigo y representante Guillermo Cóppola. Salió del estadio al terminar la final y fue despedido por los aficionados, que le demostraron su apoyo y cariño.

El ex capitán del seleccionado argentino se reunió el viernes último con dirigentes y jugadores del fútbol cubano en el Salón de Actos de la Ciudad Deportiva.

Allí bromeó, sostuvo una pelota sobre la cabeza y dijo estar más recuperado gracias al proceso de rehabilitación por adicción a la cocaína, que sigue en la isla desde el 18 de enero.

Maradona abogó por que el fútbol local llegue al nivel del que gozan otras disciplinas en Cuba, como el voleibol y el béisbol.

"Siempre que yo hablo de dignidad, hablo de los cubanos; lo puedo jurar por mis dos hijas. Por eso yo me he puesto a disposición de la gente del fútbol en Cuba", subrayó durante el encuentro.

Morir por el fútbol

"Yo nací en el fútbol y me voy a morir por él. El fútbol es como querer a la madre", sostuvo Maradona. Luego recibió emocionado una fotografía de Ernesto "Che" Guevara tomada a comienzos de los años sesenta, durante la visita del club Madureira a la isla.

"Me siento muy bien; la gran familia cubana me está haciendo mucho bien", dijo Maradona, que vistió ese día una camiseta azul en contraste con el pelo teñido de amarillo.

El ex astro del deporte mundial llegó a Cuba para iniciar un tratamiento de rehabilitación de su drogodependencia, luego del ataque cardíaco que sufrió en Punta del Este el 4 de enero último. Permanece internado en el centro de salud La Pradera, acompañado por su familia y por Cóppola.

Maradona se había comprometido a realizar el saque inicial de la primera final cubana de fútbol entre los equipos de La Habana y Pinar del Río, disputada ayer en el estadio Pedro Marrero de esta ciudad.

Pinar del Río se coronó campeón al derrotar a La Habana con goles de Yomber Agudo, a los 22 minutos, y de Reinaldo Torres, a los 89; el tanto local lo marcó Manuel Bobadilla, a los 67 minutos.

Bobadilla, considerado el mejor futbolista cubano, indicó que la presencia de Maradona en la cancha "es un gran estímulo para los jugadores cubanos. Ha sido el mejor jugador del mundo y es un orgullo tenerlo tan cerca", dijo.

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