Suscriptor digital

Llach reclamó una reforma impositiva

El ex ministro de Educación propuso la eliminación del IVA, al que calificó de tributo "distorsivo"
(0)
7 de noviembre de 2002  

MAR DEL PLATA.- Para llevar adelante una auténtica reforma impositiva que restaure en la Argentina el crecimiento con equidad, el economista Juan José Llach reclamó el diseño de "un nuevo contrato fiscal que esté en sintonía con el país federal en el que vivimos".

En este escenario, el director de economía del IAE, la escuela de negocios de la Universidad Austral, le apuntó a la existencia del Impuesto al Valor Agregado (IVA), "un tributo propio de países unitarios y que en los Estados Unidos, paradigma de la república, la gente ni conoce".

"Estoy convencido, a diferencia de muchos de mis colegas -destacó- que el IVA es muy distorsivo, justamente una de las cualidades que no necesitamos y que, desgraciadamente, aparece en una alta proporción en el régimen actual".

"Recordemos que cuanto más elevada es la proporción de impuestos distorsivos disminuye la recaudación, otra cualidad indeseada", puntualizó.

Reglas parejas

A la hora de dar más precisiones sobre su propuesta, Llach subrayó que ese nuevo contrato debe poseer normas simplificadas, reglas parejas y una clara diferenciación entre los impuestos nacionales, provinciales y municipales. La receta, entonces, tiende a un sistema con "menos impuestos, más sencillos y que fundamentalmente sirva para reconstruir la correspondencia fiscal". Por correspondencia fiscal, Llach se refirió a la idea de hacer confluir en una sola persona, al que elige a las autoridades, al contribuyente y al beneficiario del destino de lo obtenido por esos tributos, un concepto que "hoy está desaparecido" en la Argentina, según el economista.

Llach se ocupó de estas cuestiones durante la primera jornada del 38° Coloquio Anual de IDEA, dedicada, de acuerdo con el programa elaborado por los organizadores del encuentro, exclusivamente al tratamiento de "La reconstrucción institucional de la Argentina".

En este marco, sucedió en el estrado al politicólogo Natalio Botana, al sociólogo Manuel Mora y Araujo y al banquero Jorge Bustamante, quienes al referirse a la gobernabilidad, la reforma política y la seguridad jurídica, coincidieron en resaltar la necesidad de "una renovación política diferente de la fragmentación que hoy exhiben esencialmente el Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical".

Con todo, los panelistas hicieron hincapié en que "aunque la desconfianza en los políticos de nuestros días se profundiza, los partidos son necesarios para preservar la democracia".

A su turno, Ricardo Gil Lavedra, ex ministro de Justicia, y Horacio Lynch, ex titular del Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (Fores), se ocuparon de trazar "el Estado para el siglo XXI".

En ese boceto advirtieron que ningún avance habrá en lo vinculado "a la Justicia y la seguridad sin que antes se cree una verdadera política pública en ese sentido".

"Para que haya orden social debe haber un efectivo cumplimiento de las normas y allí debe aparecer un liderazgo del Estado pleno e intenso", subrayó Gil Lavedra. "Debe recuperarse el valor de la ley", enfatizó el ex ministro de la Alianza.

Lynch, en tanto, reclamó "una Justicia para la gente, pues la que tenemos se ha alejado de las exigencias de la sociedad". "Las personas comunes -apuntó- advierten que la Justicia no atiende los problemas sociales sino sus propios problemas."

Horizonte político

El ex presidente de la ONG ligada al tema de la Justicia señaló que "aquí también debe pensarse en dar forma a un buen sistema de remoción de jueces", añadió.

Para el final, Lynch lamentó que "no haya en el horizonte político demasiadas opciones alentadoras como para ilusionarse con un cambio drástico del sistema judicial argentino".

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?