El movimiento ARI, al filo de la ruptura

Se agudizó una tensión de larga data Seguidores de Carrió cuestionan que el socialismo pretenda imponer las candidaturas El partido que lidera Bravo exige "reglas claras" y apertura en la toma de decisiones
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10 de noviembre de 2002  

Desde hace tiempo la relación entre Elisa Carrió (ARI) y el socialismo no venía bien. Si bien en las últimas semanas se intentó salvar la unidad, el faltazo de los socialistas al acto de ayer (el primero que celebró ARI como fuerza nacional) fue la gota que colmó el vaso. Ahora esta agrupación -que se habría consolidado como la fuerza de oposición más importante, según las encuestas- se halla al borde de la fractura.

"Lo siento por Alfredo (Bravo), con quien me une una profunda relación afectiva, pero para mí éste es un capítulo cerrado", musitó la líder de ARI frente a sus colaboradores cuando concluyó el acto.

¿Qué factores condujeron a este estado de situación? Como en todo matrimonio en problemas, hay dos lecturas.

En ARI cuestionan que el socialismo pretenda hacer del movimiento un coto cerrado; todo lo contrario de lo que impulsa Carrió, que decidió abrir las puertas de su partido a la sociedad para el diseño de su programa de gobierno. De allí provendrán las figuras, no necesariamente partidarias, que se postularán a los distintos cargos electivos.

La dirigencia que acompaña a Carrió cree que el socialismo, por el contrario, quiere que estas cuestiones (sobre todo la designación de cargos) se definan puertas adentro de ARI. Sospechan, además, que la decisión del socialismo de unificarse obedeció a un único objetivo: emerger como una fuerza capaz de imponer las condiciones dentro del movimiento. La creación de un bloque parlamentario aparte fue el claro reflejo de esta estrategia, razonan en las filas aristas.

Pero el hecho que sacó de las casillas a Carrió fue el proyecto para despenalizar el aborto que la semana próxima presentará el diputado socialista Rubén Giustiniani. "Fue una provocación. Conocen de mi profunda fe católica y me vienen con un proyecto así", despotricó Carrió.

En el socialismo reconocen que la situación interna es crítica.

"No concurrimos al acto de ARI para exteriorizar nuestro fastidio porque no se fijan reglas de juego claras ni se avanza en la conformación de una coalición seria que pretende ser gobierno. Somos cofundadores de este espacio, y no puede ser que para opinar sobre las distintas temáticas y propuestas debamos golpear las puertas para que nos escuchen", enfatizó ayer, en diálogo con LA NACION, el diputado Jorge Rivas, que conduce el bloque socialista.

El legislador insiste en que su partido no busca la ruptura. "Por el contrario, en estas situaciones críticas es necesario apelar a la mesura. Dialogar francamente sobre los problemas y buscar en conjunto las respectivas soluciones. Si bien se conformó una comisión de enlace con ese objetivo nuestros planteos no son debidamente escuchados", finalizó Rivas, que, no obstante, ratificó el apoyo de su partido a la candidatura de Carrió.

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