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Invasión argentina

Cerca de dos centenares de rugbiers criollos intervienen en los torneos de Italia; muchos, incluso, no dudan en vestir la camiseta azzurra; un fenómeno que creció enormemente en los últimos años
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14 de noviembre de 2002  

ROMA.– En Italia abruman las informaciones del calcio que tienen como protagonistas a argentinos. Se leen noticias sobre posibles pases (Gabriel Milito y Martín Demichelis, por ejemplo) o de Súper Crespo, como se lo bautizó luego de los dos goles que le marcó a Ajax, en la Champions League. Pero la “invasión argentina” no sólo se da en el fútbol; el rugby profesional de esta península les da cabida a casi dos centenares de jugadores de nuestro país, y es la disciplina con mayor cantidad de atletas criollos. Esta cifra, que es récord y se incrementó –crisis económica mediante–, corresponde a todas las categorías, porque entre primera (Súper 10) y segunda (Serie A) en la Federación Italiana hay fichados unos 92 rugbiers.

Uno de los ayudantes de la delegación argentina en Italia es el cordobés Hugo Torres, ex pilar de Tala y del seleccionado; en el encuentro de anteayer, una decena de los integrantes del contingente criollo asistieron a ver la victoria de los Pumas ante Italia A (45-9) y en la práctica de ayer, en Tre Fontane, aparecieron los compañeros de Camardón en el Lottomatica Roma: Duncan Forrester, Germán Aristide y Santiago Monteagudo. Estos ejemplos son una mínima referencia de cuál es la realidad.

Y los límites se expandieron, porque la influencia albiceleste alcanzó a la selección azzurra. El entrenador John Kirwan, del plantel de 44 hombres que acaba de conformar para los compromisos ante el combinado argentino y frente a los Wallabies, convocó a diez argentinos. Otro número que jamás se había registrado.

Luego de once años de vínculo con la Nazionale, el cordobés Diego Domínguez (debutó en 1991) pasó a ser un emblema del rugby italiano. Le siguieron los pasos otros compatriotas: Sergio Parisse, Santiago Dellapè, Ramiro Martínez Frugoni, Martín Castrogiovanni, Ramiro Pez, Juan Manuel Queirolo, Alejandro Canale, Federico Pucciarello y Emiliano Muliero. A la nómina hay que agregarle al cordobés Javier Dragotto y a Maximiliano Kahn (ex San Martín), que componen la squadra de seven.

Los casos tienen razones diferentes. Se puede hablar del crecimiento deportivo (Italia participa del Seis Naciones) o de la tentación económica, pues los que llegan al equipo nacional perciben, sólo en concepto de sueldo, entre 10.000 y 60.000 euros.

Sergio Parisse, de 19 años, tiene raíces aquí pues su padre (Sergio) es italiano y fue campeón con L’Aquila. Este tercera línea surgido en Universitario de La Plata integró el combinado de Buenos Aires de menores de 18 años (en 2001) y luego recibió la invitación para unirse al plantel Sub 19 azzurro del Mundial de la FIRA del año último. Tras dicha experiencia firmó contrato con Benetton Treviso, estuvo en el Mundial Sub 21 y, con 18 años, jugó con los mayores un test ante los All Blacks. “Es una sensación rara tener que enfrentar a los Pumas, porque hasta hace poco los iba a ver a la cancha como hincha. Pero, bueno, no pienso mucho en eso porque tengo que estar preparado para dar lo mejor para Italia. Mi meta fue siempre trascender en el rugby, y aquí pude llegar al primer nivel, algo que en la Argentina, jugando en un club de segunda división, no podía alcanzar”, explicó Parisse.

Santiago Dellapè (24 años) se inició en San Luis y en 2000 llegó a primera división (acumuló diez presencias), pero una suspensión de 4 meses interrumpió su carrera. En ese momento lo llamó desde aquí otro compañero de su club (Hernán Nieto) y se vino a L’Aquila. Después pasó a Viadana (salió campeón en 2001) y ahora está en Benetton. Il Colosso de Treviso comentó esto sobre su situación: “Yo vivo la realidad de acá; en Italia me abrieron la puerta para acceder al primer nivel y doy todo por esta camiseta; canto el himno y me siento italiano. Cuando decidís irte de la Argentina, te pierden un poco el rastro y no tenés posibilidades de mostrarte para que te consideren para los Pumas; entonces, si pretendés estar entre los mejores, no te queda otra que aceptar la convocatoria para la selección. No guardo ningún rencor, pero en Italia encontré lo que buscaba”.

La situación de Ramiro Martínez Furgón, ex pilar del SIC (jugó al lado de Marcelo Loffreda y luego lo tuvo como entrenador) y del seleccionado de Buenos Aires (1997 y 1998) tiene otras aristas: “Yo cursé mis estudios en el Colegio Militar (eso le valió en Italia el apodo de Il Generale) y tengo principios nacionalistas, pero una vez que acepté hacerme profesional para el Club Roma, nunca imaginé que podía surgir esta posibilidad. Cuando me llamaron para la selección italiana lo pensé bastante, pero enseguida me sedujo la idea de estar en el Seis Naciones. Además, tenía 30 años y pensé: en la Argentina hay muchos pilares y los entrenadores me conocen bien y no sé si alguna vez me podrían convocar.

“Acá cambian las perspectivas –agregó Martínez Frugoni– porque el rugby italiano no tiene difusión en la Argentina y eso hace que se olviden de uno. Pero te digo algo: todo lo que me enseñaron en el SIC gente como Diego Cash, Juanjo Angelillo y el Negro Iglesias, me ayuda y está dando sus frutos en Europa. Nunca voy a olvidar mis raíces.”

Una presencia dominante

92 - Según los datos oficiales, ésa es la cantidad de argentinos que actúan en la primera y segunda división italianas. En el cuadro de las comparaciones entre el rugby y las otras disciplinas que cuentan con valores argentinos, el deporte de los tackles saca una amplia ventaja.

45 - Rugbiers en primera división: Federico Bartolini, Gabriel Bocca, Martín Castrogiovanni, Javier Dragotto, Gabriel Filizzola y Emiliano Muliero (Amatori Calvisano); Martín Acuña, Germán Cagnolo, Leandro Lobrauco, Facundo López y Hernán Mazzino (L’Aquila); Luciano Artal, Sebastián Caffaratti, Diego Colli, Carlos Nieto, Cristian Prestera, Federico Quaglia, Gonzalo Rodríguez y Lisandro Villagra (GRAN Parma); Juan Sebastián Francesio, Gastón Llanos, Cristian Ohanian y Facundo Soler (Padova); José Pellicena (Parma); Germán Aristide, Gonzalo Camardón, Duncan Forrester y Santiago Monteagudo (Roma); Matías Agüero, Pablo Canavosio, Lucas Huespe, Juan Pablo Mauro y Emanuel Uranga (Rovigo); Manuel Aiello, Alejandro Canale, Germán Fontana, Juan José Rapetti y Diego Scaglia (Silea); Gonzalo Canale, Santiago Dellapè, Ramiro Martínez Frugoni y Sergio Parisse (Benetton Treviso), y Lorenzo Bocchini, Sandro Ceppolino y Víctor Jiménez (Viadana).

La cantidad de jugadores en el resto de los deportes:

Basquetbol: 36 en cuatro categorías

Hockey sobre césped: 32 en primera y segunda división de damas y caballeros

Futbol : 31 en las series A y B

Voleibol: en dos divisiones de damas y varones

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