Suscriptor digital

La crisis política en Entre Ríos afecta al Congreso

Gestiones entre peronistas y radicales en el orden nacional
(0)
13 de diciembre de 2002  

La crisis institucional en Entre Ríos amenaza con traspasar las fronteras de la provincia y llegar al Congreso nacional. La puja para destituir al gobernador radical, Sergio Montiel, decisión que en lo inmediato está en manos de la justicia provincial, podría afectar el tratamiento del presupuesto nacional 2003 y hasta el acuerdo para la designación del nuevo titular del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Alfonso Prat-Gay.

Así lo temen el presidente Eduardo Duhalde y varios de sus principales colaboradores, los que realizarán hoy una cumbre para analizar un posible adelantamiento de las elecciones para gobernador -previstas para octubre del año próximo- para el 27 de abril.

De esta forma se votaría al sucesor de Montiel el mismo día de los comicios presidenciales y la entrega del mando se anticiparía para el 1° de julio próximo. El mandato de Montiel vence el 11 de diciembre de 2003.

La principal preocupación del gobernador, entretanto, es que la Nación le envíe fondos para descomprimir la situación social. Según el análisis del gobierno nacional, el adelantamiento de las elecciones podrá descomprimir la tensa situación social en la provincia. El gobernador espera 60 millones como mínimo, que a juicio del gobierno local equivale al diez por ciento de las deudas pendientes de la Nación (el gobierno nacional reconoce menos).

Tanto la Legislatura como el Ejecutivo entrerrianos están pendientes de la resolución judicial del Tribunal electoral, que tiene plazo hasta el próximo jueves 19 para resolver si acepta la expulsión de ocho diputados oficialistas que decidió el anteayer la mayoría opositora de la Legislatura. Con esos suplentes, se obtendría el quórum especial para suspender a Montiel.

"El gobernador está sereno. Consideramos que lo actuado por la Legislatura no es legal. Nuestro bloque está en funciones y podría decirle que la mayor preocupación está centrada en que llegue el dinero de la Nación para cumplir con los pagos y calmar los ánimos", dijo anoche a LA NACION un hombre cercano a Montiel.

Descomprimir

Según el análisis del Gobierno, el anuncio el anticipo de las elecciones le quitaría presión a la agitada realidad institucional entrerriana y los coletazos en el escenario nacional.

Ese diagnóstico, sin embargo, no es compartido por los legisladores peronistas de Entre Ríos, quienes habrían reclamado "soluciones inmediatas".

Participarán de la cumbre de hoy el ministro del Interior, Jorge Matzkin, el gobernador Montiel y hasta el ex presidente radical Raúl Alfonsín. Al cierre de esta edición el propio presidente Duhalde analizaba sumarse al encuentro, al igual que el secretario general de la Presidencia, José Pampuro.

Montiel es duramente cuestionado por los legisladores de la oposición de su provincia, que lo acusa de mal desempeño de sus funciones, por lo que impulsa un juicio político para destituirlo.

Fue en ese contexto que anteayer fueron expulsados los ocho legisladores oficialistas, que respondían a Montiel, porque faltaban a las sesiones para evitar el quórum que permita dar luz verde al juicio político.

Ahora, ese cimbronazo podría trasladarse al Parlamento nacional, donde una eventual represalia de los radicales podría poner en riesgo el debate del presupuesto para el año próximo. Así lo confirmó a LA NACION una alta fuente de la Casa Rosada, que participará de la cumbre prevista para hoy.

La reunión fue organizada anteayer, en un encuentro de más de dos horas entre Matzkin y el senador nacional por el PJ, Jorge Busti.

Ayer, Busti reveló a los periodistas los resultados de ese encuentro: dijo que Matzkin le transmitió la preocupación de Duhalde, para quien una eventual caída del gobernador Montiel podría perjudicar su relaciones con el radicalismo en el Congreso nacional.

El ministro del Interior tenía sus razones; después del cónclave con Busti, en su despacho de la planta baja de la Casa Rosada, Matzkin se puso el saco y salió corriendo hasta la Cámara de Diputados. Allí comprobó sus temores: "Los senadores y diputados radicales me dijeron que por la situación de Entre Ríos no van a tratar el presupuesto nacional ni dar quórum para el tratamiento del nombramiento del nuevo presidente del Banco Central" (Alfonso Prat-Gay), le contaría más tarde, por teléfono, a Busti.

Antes de volar hacia Santiago del Estero para participar de la asunción de la gobernadora, Mercedes Aragonés de Juárez, Matzkin llamó por teléfono a Montiel y a los titulares de ambas cámaras de la Legislatura entrerriana, para invitarlos a ellos también al encuentro de hoy.

Mientras tanto, Busti sacó las armas y expresó que "los radicales de Entre Ríos tendrían que hablar con el comité nacional y decirles a sus miembros que no se metan. Esto es una cuestión de entrerrianos", agregó.

Tras la expulsión de los ocho diputados radicales en la Cámara baja de Entre Ríos, ahora resta convocar a los legisladores suplentes. Con ello se lograría el quórum para la suspensión del gobernador en su cargo.

Mientras tanto, el titular de la Cámara de Diputados de Entre Ríos, Julio Rodríguez Signes, informó que Matzkin le reiteró ayer que no habrá intervención federal a la provincia. Esa información fue confirmada a LA NACION cerca del propio Matzkin.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?