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Multitudinaria marcha contra Chávez

En la mayor demostración opositora desde el comienzo de la huelga, cientos de miles de personas reclamaron su renuncia
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15 de diciembre de 2002  

CARACAS.– La mayor manifestación opositora contra el presidente Hugo Chávez, formada por un río humano de centenares de miles de personas, convergió ayer desde distintos puntos hacia el centro de la capital venezolana en la llamada “toma de Caracas”, para exigir la renuncia del mandatario o la convocatoria a elecciones inmediatas.

La marcha, que coincidió con la decimotercera jornada de paro general, congregó a familias enteras que colmaron casi dos kilómetros de la importante autopista Francisco Fajardo a la altura de la Plaza de Altamira, ondeando miles de banderas, tocando silbatos y coreando “¡Que se vaya hoy!” y “¡Fuera!”

“Este régimen perdió la calle, perdió el apoyo popular, perdió el apoyo de la gente. Esta es la mejor demostración”, dijo Carlos Ortega, dirigente sindical de la mayor organización obrera del país, la CTV, y uno de los impulsores de la salida anticipada del mandatario.

La manifestación callejera ocurrió en momentos en que la industria petrolera venezolana, vital para el país, se encuentra prácticamente paralizada, y un día después de que el gobierno norteamericano afirmó que el “único camino pacífico y políticamente viable para salir de la crisis es la realización de elecciones anticipadas”.

Sin embargo, Chávez reiteró que no renunciará y que sus enemigos deberán esperar hasta agosto de 2003 para convocar a un referéndum que revoque su mandato.

Cacerolazo

La llamada “megamarcha” opositora, que partió de seis puntos de la capital y culminó con un gran cacerolazo, superó -dijeron los organizadores- todas las expectativas y llegó a reunir, según el jefe de bomberos Rodolfo Briceño, a más de un millón de manifestantes. “Creo que ésta es la marcha más grande que hemos visto en los últimos tiempos”, afirmó Briceño. Por su parte, Ortega fue un poco más allá, al calificarla como “la más grande manifestación en la historia del país”.

Ortega dijo que la masiva respuesta de los venezolanos debe obligar a Chávez a renunciar “hoy o en las próximas horas”. Si el gobierno mantiene su “intransigencia” y “sordera”, indicó el dirigente, “llegará el momento en que el pueblo no soportará más”.

Chávez, que superó un golpe de Estado fallido el 11 de abril último, afirma que un grupo de militares insurrectos, políticos opositores y empresarios “golpistas” pretenden derrocar su gobierno. En las afueras del palacio presidencial de Miraflores, decenas de chavistas se congregaron para respaldar a su líder. El gobierno convocó a un “gaitazo bolivariano”, una fiesta con grupos del ritmo tradicional de la gaita, sobre la base de tambores, que los venezolanos bailan en las fiestas de fin de año.

Frustración

El paro general continuó ayer en medio de gran tensión ante las manifestaciones que protagonizan frente a los bancos desesperados ahorristas en busca de su dinero y el recrudecimiento de las protestas de los grupos opositores.

La polarización, en tanto, tiende a crecer ante las posiciones extremas que exhiben tanto el gobierno como la oposición en la mesa de negociaciones en la búsqueda de una salida electoral a la crisis. El negociador opositor, Alejandro Armas, reconoció ayer que se “ha frustrado” gran parte de los esfuerzos de la coalición opositora de la Coordinadora Democrática para avanzar en la salida electoral.

Sostuvo que la oposición permanecerá en la mesa hasta que se logre un consenso con los delegados oficialistas para lograr un adelanto de las elecciones en el país, propuesta que fue respaldada anteayer por el presidente George W. Bush.

Problemas con el petróleo

La masiva adhesión de los trabajadores petroleros al paro amenaza con provocar el desabastecimiento local y tiende a complicar la situación de la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) y los suministros de combustibles en el país, que según los empleados en huelga apenas alcanzan para dos días. El presidente de PDVSA, Alí Rodríguez, admitió ayer que la industria petrolera, que es considerada el corazón económico del país, “en buena medida está paralizada”.

Rodríguez dijo a la emisora Unión Radio que “puede llegar un momento en que haya escasez de gasolina”.

“Si ésa es la victoria que ellos (los trabajadores) cantan, pues es una triste victoria, porque esto está afectando al país. El gobierno se mantiene firme, pero el país está severamente castigado”, agregó el presidente de la corporación petrolera.

Chávez desestimó el paro opositor y amenazó con iniciar despidos masivos en PDVSA y traer técnicos de otros países de la OPEP para quebrar la protesta de los trabajadores petroleros, que ha sido considerada por el mandatario como un “sabotaje”.

EE.UU. teme gran confrontación social

CARACAS (AP).– El secretario de Estado adjunto norteamericano, Thomas Shannon, expresó ayer su preocupación por la difícil situación en Venezuela y abogó por que se logre el consenso para adelantar las elecciones. “Si no se encuentra una solución, el nivel de confrontación fácilmente podría escapar de la mano de las instituciones venezolanas y su liderazgo político. En este sentido me voy de aquí más preocupado”, dijo Shannon antes de volver a su país.

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