Durísima crítica de Hesayne a De la Rúa

Dijo que gobierna "contra el pueblo"
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22 de diciembre de 2000  

El obispo emérito de Viedma, monseñor Esteban Hesayne, le recriminó ayer al presidente Fernando de la Rúa, por medio de una carta, que "todos los actos de su gobierno han sido en favor de los mercados -principalmente extranjeros- y en contra de la gente..., contra el pueblo".

El prelado defendió así su afirmación sobre la posibilidad de negarle al Presidente el sacramento de la Sagrada Comunión o Eucaristía, que imparte la Iglesia.

La misiva, firmada de puño y letra por el prelado, tiene fecha de ayer y está datada en Azul, provincia de Buenos Aires, donde reside Hesayne.

"Afirmamos rotundamente que quien ha cometido un aborto o ha colaborado, si no se arrepiente, está, ipso facto, excluido de la Eucaristía", dijo el obispo emérito.

Y agrega: "Ahora bien, ¿es lícito que comulgue un cristiano que, de hecho, asume la ideología neoliberal que engendra una situación de muerte para con millones de habitantes..., muerte infantil a poco de nacer, muerte acelerada a ancianos y muerte lenta a generaciones de jóvenes con una salud endeble etc., etc.? ¿No es el "crimen del aborto" para "ya nacidos"?" El prelado continúa: "Sumemos estos hechos a los ajustes para pagar la deuda externa -que causan por día un centenar de niños muertos-, ¿puede comulgar con la conciencia tranquila el responsable directo o indirecto de tantas muertes?" Pero fue más duro: "Llamemos a las cosas por su nombre: su gobierno, en vista a pagos legales (no justos), viene tomando medidas (también el anterior lo hacía) socioeconómicas que son un genocidio de guantes blancos para una sociedad dominada neoliberal, pero crimen horrendo para Dios, quien clama se haga justicia a sus pobres" (sic).

Monseñor Hesayne aseguró que "tenemos que terminar con el escándalo dentro de la Iglesia de que tanto el victimario como la víctima se acercan a comulgar... aunque no haya arrepentimiento de por medio". Y le reclamó: "Por el bien personal suyo, por el bien del pueblo argentino, que no se merece tanto castigo social..., por la gloria del Dios de Jesucristo ofrezca un testimonio de gobernante cristiano recuperando la política como servicio real, renunciando a la mentalidad mercantilista".

Hesayne consigna que, en virtud de sus expresiones, De la Rúa hizo llegar al obispo su disgusto por medio del secretario de Culto, Norberto Padilla. "Todavía somos muchos los que tenemos la esperanza de que se puede lograr la paz social por los caminos de la justicia en libertad si hay coherencia cristiana, principalmente en la dirigencia del país.... incluyo a la dirigencia eclesiástica...", sostuvo.

"Es mi augurio orante navideño: que nos convirtamos al Evangelio de Jesús!!!", concluyó.

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