Repsol YPF selló el acuerdo para cederle Eg3 a Petrobras

La petrolera española desinvierte por la compra de YPF
Alejandro Rebossio
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29 de diciembre de 2000  

La batalla de los surtidores argentinos ya no quedará reducida a tres grandes jugadores: la española Repsol YPF (bajo la marca YPF), la angloholandesa Shell y la norteamericana Esso. El año próximo irrumpirá un cuarto competidor de cierto peso, ya que Repsol YPF acordó definitivamente la cesión de Eg3 a la estatal brasileña Petrobras.

El cambio de manos forma parte del canje de activos por 1000 millones de dólares que anunciaron ayer ambas compañías. Repsol YPF y Petrobras cerraron así el convenio tras finalizar dos meses de proceso de diligencias para valorar los bienes que se pusieron en el trueque. Cada compañía entrega activos por 500 millones.

Repsol había iniciado estas negociaciones para cumplir con el compromiso de desinversión asumido con el Gobierno tras la compra de YPF. Pero las autoridades antimonopólicas argentinas y brasileñas aún deben dar su aprobación.

El vicepresidente corporativo de la petrolera española, Ramón Blanco, reconoció que el canje no podrá materializarse hasta que lo apruebe la Secretaría de Defensa de la Competencia argentina. Blanco, en las oficinas porteñas de Repsol YPF, calculó que la autorización llegaría a fines de marzo o abril próximo. La legislación brasileña permite que el intercambio se concrete mientras el ente antimonopólico delibera.

La actividad de la petrolera brasileña en la Argentina se acota hasta ahora a la venta de lubricantes, la exploración y producción en tres concesiones, y una participación en el proyecto gasífero Mega, donde es socio de su futura competidora Repsol YPF. Con el trueque sumará Eg3, con lo que saltará a convertirse en la cuarta empresa en el sector de refinería y comercialización del país.

Eg3 posee una refinería en Bahía Blanca, con una capacidad de producción de 30.500 barriles diarios y una red de alrededor de 700 estaciones de servicio, lo que supone un 9,9% del mercado de venta de combustibles. Si bien en un principio se había anunciado que el convenio incluía más de 700 locales, Blanco admitió que esa cifra podría rozar las 680 porque algunos que pertenecían a particulares "se dieron de baja". Petrobras, en principio, mantendrá la marca Eg3, pero tal vez la cambie a mediano plazo.

"No hay alianzas estratégicas con Petrobras", aclaró el vicepresidente corporativo de Repsol YPF. De cualquier modo, Blanco admitió que la entrada de un cuarto jugador fuerte en el mercado argentino de combustibles no hará impacto en los precios. "No hay mucho margen para bajarlos", dijo en referencia al aumento de la cotización del crudo durante este año. Ayer cerró a 25,85 dólares en el mercado neoyorquino.

Repsol YPF se afianzará en Brasil con el intercambio. Obtendrá el 30% de la refinería Refap, ubicada en el Sur y con una capacidad de 180.000 barriles por día, lo que permitirá a la española pasar al segundo puesto en la clasificación de refinadores de Brasil. También se quedará con el 10% en el campo de crudo de Albacora Leste, cuyas reservas de 1300 millones de barriles de crudo lo convierten en uno de los principales de la nación.

El canje la retribuirá con una red de 280 estaciones de servicio -sólo ayer se difundió la cifra precisa- en las regiones centro (San Pablo), sudeste y sur de Brasil. Los nuevos surtidores de Repsol, que podrán conservar la marca BR por dos años, venden 480 millones de litros por año. La española duplicará sus estaciones hasta alcanzar el 2,5% del mercado brasileña.

Blanco negó interés en la brasileña Ipiranga, aunque admitió diálogos con la italiana ENI. "Nosotros no los compraremos a ellos", sugirió.

Sin cambio de nombre

La marca Petrobras seguirá existiendo

SAN PABLO (De nuestro corresponsal).- PetroBrax, nombre que iban a llevar supuestamente a partir de ayer los productos de la estatal brasileña Petrobras para conquistar el mercado externo, quedó en la intención.

Después de la reacción casi enfurecida de analistas, periodistas y los editorales de los principales diarios, el presidente Fernando Henrique Cardoso decidió ayer dar marcha atrás con la medida.

"Estoy determinando que el área de marketing de Petrobras suspenda el cambio de la marca fantasía de la empresa. Tal medida fue orientada por el señor presidente de la República, sensible a la reacción de la opinión pública al cambio y dentro de espíritu democrático que preside sus decisiones", dijo en un comunicado, el presidente de Petrobras, Henri Philippe Reichstul.

Las críticas de la sociedad apuntaban a la obsolencia del cambio, al peso orgullosamente nacionalista que tiene la terminación "bras" y a los 50 millones de dólares que costaría difundir el cambio de marca.

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