"Me siento defraudado; soy doctor en idiotez", aseguró Emilio Nani

Condecorado por Alfonsín, afirmó que "el MTP le torció el brazo al Gobierno"
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29 de diciembre de 2000  

El teniente coronel (R) Emilio Guillermo Nani pidió ayer una audiencia al Presidente para devolverle la condecoración que "por haber defendido las instituciones", el 29 de mayo de 1989, el entonces presidente Raúl Alfonsín le entregó por su actuación en la recuperación del cuartel de La Tablada, copado el 23 de enero de ese año por el MTP.

Con un parche en el ojo, para cubrir la gran herida que le dejó un escopetazo, y una cicatriz que le atraviesa buena parte de la cara, que lo llevó a estar 22 días en terapia intensiva, el entonces mayor Nani rememoró durante una entrevista con La Nación los episodios de hace 12 años y llegó a la conclusión de ser "doctor en idiotez y, si esto sigue así, me voy a ir perfeccionando".

-¿Como se siente ante esta decisión presidencial?

-Defraudado. Hasta el último momento tuve la esperanza de que el presidente de la Nación no nos diera la espalda. Yo considero que, como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, le ha dado la espalda al Ejército. Ha decidido beneficiar a un grupo de gente que intentó un golpe de Estado. Esto no lo digo yo, lo dijo Raúl Alfonsín. Atentaron contra las instituciones. Yo, en su momento, creí que había concurrido a La Tablada a defender las instituciones de la Nación. Hoy me doy cuenta de que no, me he doctorado en idiota. Si esto sigue así, me voy a ir perfeccionando.

-¿El Presidente debería conmutar la pena a los detenidos carapintadas, como Seineldín?

-No, en absoluto. Son cosas distintas. Soy amigo de Seineldín, pero no comparto lo que hizo. No soy amigo de Rico, nunca lo fui ni lo voy a ser. Si bien en Semana Santa yo fijé posición de no reprimir, cuando el Ejército pensó en reprimir, no compartí la forma como se manifestaron. Pero no estoy de acuerdo con que se los indulte y Seineldín no quiere ser indultado.

-En una entrevista que La Nación le hizo en agosto último, usted anticipó que iba a devolver la condecoración presidencial que le otorgaron por La Tablada. ¿Sigue pensando lo mismo?

-Hoy (por ayer) le he enviado una nota al presidente de la Nación pidiéndole una audiencia para devolverle la condecoración. La nota la dirigí a su secretario, Leonardo Aiello.

-¿Qué le va a decir al Presidente?

-Le voy a entregar la medalla y le voy a decir: "Señor presidente, me siento total y absolutamente defraudado". Esta medalla yo la lucí con orgullo durante 12 años. Se lo digo con toda honestidad. Yo fui condecorado en Malvinas. Son cosas distintas y las dos las valoro de manera diferente. Si el Congreso hubiera votado la ley, hubiera devuelto las medallas del Congreso. Pero, gracias a Dios, el Congreso se puso los pantalones largos y dijo que no.

-¿Usted cree que tanto sus lesiones como quienes murieron fueron en vano?

-Sí, absolutamente...

-Si hoy estuviera en actividad y volviera a suceder algo igual, ¿usted qué hace?

-Volvería a concurrir porque creo que es la responsabilidad que tenemos como Fuerzas Armadas. Si la libertad de estos terroristas sirviera para que de una buena vez por todas nos pongamos los pantalones largos y empecemos a mirar para el futuro, bienvenido sea...

-¿Esto no es posible?

-Para nada. Esta conmutación de penas no va a servir para nada. Saben que no les corresponde nada de lo que están haciendo, pero le han torcido el brazo al Gobierno. Han logrado que el Presidente les conmute la pena. Pero, la exigencia es cada vez mayor porque ellos ya detectaron su debilidad.

-¿Por qué cree que el Presidente ha decidido tomar esta medida?

-No tengo la menor idea. Pero Gorriarán Merlo dijo hace tiempo que si no los dejaban en libertad, hablaba.

-¿Y qué pueden llegar a decir?

-Eso no se sabe. Yo no le he encontrado una sola explicación... Que me digan que lo hicieron para evitar un nuevo alzamiento militar es una locura. Si voy a evitar un nuevo alzamiento, me convoco frente al cuartel, veo qué es lo que está pasando, pero no entro matando... Ellos entraron asesinando...

-¿Qué cree que siente un oficial joven ante esta actitud presidencial? ¿Cree que le puede pasar algo similar a lo que le pasa a usted?

-Sí, exactamente. Esto es lo que sienten los oficiales y lo puedo decir con seguridad porque he hablado con muchos de ellos. Tienen una sensación de indefensión. Nadie los respalda, salvo el jefe del Estado Mayor (por el teniente general Guillermo Brinzoni), pero a él no lo respalda nadie. Y me hago cargo de lo que digo.

-El jefe del Ejército ha dejado trascender que si esta medida contribuyera a la pacificación podría ser tomada de buen grado...

-Bueno, el general Brinzoni hace tiempo que habla de una mesa de diálogo, que no significa olvido, significa dejar la persecución... Así no vamos a crecer más...

-¿La devolución de la condecoración le puede implicar una sanción por parte del Ejército?

-Supongo que sí.

-¿Sigue considerando que el Presidente no tiene coraje para enfrentar este tipo de situaciones?

-Sí, absolutamente.

-¿Con esta medida el MTP demuestra fuerza o el Presidente debilidad?

-Le torcieron el brazo al Gobierno y no por una demostración de fuerza, sino de debilidad. La esperanza que tengo es que el MTP no es una organización como fue el ERP. Creo que es más el temor de lo que esta gente pueda decir que lo que pueda hacer... Hasta la huelga de hambre es una mentira y una extorsión. Estoy podrido de las muertes inútiles.

-¿Tuvo algún contacto con el ex presidente Alfonsín?

-Gracias a Dios, no.

-¿Se sentiría mejor si el MTP hiciera una autocrítica?

-Sería un buen comienzo... Porque podríamos sentarnos a conversar el porqué de tantas cosas.

-¿Lo cree probable?

-No...

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