Inolvidable

En el comienzo del torneo, la Argentina superó a Croacia por 30 a 29 en un partido vibrante; es el primer triunfo del seleccionado sobre un equipo de Europa; la clasificación, más cerca
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21 de enero de 2003  

MADEIRA, Portugal (Especial).– En cada uno de los últimos mundiales se instalaron nuevos mojones en la historia del handball argentino, llevando más lejos los objetivos. La meta en este torneo era conseguir lo que hace unas semanas parecía imposible: ganarle a un equipo europeo. Pero ya se logró en el debut. Y frente a Croacia, campeón olímpico en 1996, con un final apasionante, por 30-29. Un triunfo sin antecedentes, inolvidable.

El alocado festejo, a puro grito, y los llantos se mezclaron al final. Un desenlace que tuvo como figuras al arquero Christian Canzoniero y al goleador Eric Gull y que dejó el mejor envión anímico para la Argentina, que volverá a actuar hoy, contra Rusia (a las 12, hora de nuestro país; se verá en directo por TyC Sports).

La Argentina mostró su mentalidad ganadora dominando el marcador en el comienzo. Pero después del minuto once Croacia hizo pesar su experiencia y aprovechó cada error argentino para hacerlo valer en el resultado. Los europeos llegaron a tomar seis goles de ventaja (26-20, a 15 minutos del final).

Pero apareció Canzoniero, que tapó seis remates seguidos, y se agrandó Gull, con goles decisivos para recortar diferencias. A poco menos de dos minutos llegó el empate, mediante Bruno Civelli, y a 45 segundos del final el tanto del triunfo de Gonzalo Viscovich. El último avance de Croacia quedó en el cuerpo de Canzoniero. La pelota del final durmió en manos argentinas y los segundos se diluyeron al tiempo que brotaban los festejos desde el banco de suplentes.

La selección siempre creció respecto del torneo anterior. En Japón 97 hizo su presentación mundial, sumó experiencia y finalizó 22a, sin triunfos; en Egipto 99 (21a), obtuvo el primer punto (empate con Marruecos), y en Francia 2001 se llevó las primeras victorias (Brasil y Kuwait) y finalizó 15a. Aquí aún falta otro triunfo para pasar de rueda. Pero Portugal 2003 ya dejó su huella con el primer éxito sobre un grande de Europa.

Se jugó en el Pabellón Tecnopolo, arbitraron Arnaldsson y Vidarsson (Islandia) y los equipos formaron así:

Argentina (30): Canzoniero; Kogovsek (3 goles), Gull (10), M. Viscovich (3), Carou, Mariné (3) y Morlacco. Ingresaron: F. García, Platti, Cervatín, G. Viscovich (4), Cruz (3) y Civelli (4). DT: M. Torres.

Croacia (29): Matosevic; Kaleb (2), Dominikovic (1), Sulic (7), Ivan Balic (4), Metlicic (3; expulsado), Dzomba (7). Ingresaron: Kelentric, Goluza (2), Zrnic (2), Valcic (1). DT: L. Cervar.

Amonestados: Kogovsek (A); Vori y Sulic (C). Excluidos: Cervatín, Morlacco, Civelli, Carou y Kogovsek (A); Kaleb y Sulic (C).

Eric Gull: “Esto es un sueño”

MADEIRA, Portugal.– Con la primera gran sorpresa del Mundial concretada, la locura argentina se desató en el estadio Tecnopolo. ”Esto es un sueño. Queríamos ganarle a un seleccionado europeo y lo conseguimos. No sé cómo, si jugamos bien o mal, pero le ganamos a Croacia”, declaró Eric Gull.

”Cumplimos el objetivo y en el primer partido. La verdad es que es increíble”, completó el goleador. El entrenador Mauricio Torres ubicó el análisis antes que la celebración. “El triunfo es muy importante. Sobre todo porque lo obtuvimos en un partido en el que cometimos muchos errores (fueron 14). Levantamos mucho en el segundo tiempo y revertimos una desventaja muy comprometedora”, señaló.

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