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Horacio Rodríguez Castells

El sepelio
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21 de febrero de 2003  

Una extensa vida académica, unida a la investigación y a la acción decidida en favor de la promoción de la salud, desarrolló el doctor Horacio Rodríguez Castells, fallecido en esta ciudad. Considerado maestro de la medicina en nuestro país, en distintos períodos fue miembro de la Academia Nacional de Medicina y ministro de Salud Pública de la Nación.

Nacido en Buenos Aires en 1917, se graduó de médico en la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1943. Cinco años después se especializó en tisiología y fue un precursor en la lucha contra la tuberculosis. Presidió la Liga Argentina contra esa enfermedad y escribió casi un centenar de trabajos y publicaciones sobre neumonología y salud pública. En 1978 fue declarado maestro de la tisioneumonología en nuestro país.

De larga actuación docente, fue ayudante de Fisiología en la cátedra de Bernardo Houssay y discípulo del doctor Raúl F. Vaccarezza. Fundador, profesor y decano de la Facultad de Medicina de la Universidad del Salvador, la formación de los profesionales de la salud fue una de sus preocupaciones permanentes. Presidió la Asociación de Facultades de Medicina de la República Argentina y el Comité de Educación Médica de la Asociación Médica Argentina, e integró el consejo honorario de la Universidad Maimónides. En 1993 fue incorporado por la Academia Nacional de Educación.

Ministro del área de Salud durante las presidencias de José María Guido (1963), Roberto Levingston y Alejandro Agustín Lanusse (1970/71) y Leopoldo F. Galtieri y Reynaldo Bignone (1981/83), desde la gestión oficial promovió la vacunación obligatoria contra la tuberculosis, la creación de centros de epidemiología y de laboratorios de bacteriología en el interior del país, entre otras iniciativas.

Su actuación en favor de la promoción de la salud le valió significativos reconocimientos internacionales. Fue presidente y miembro honorario por la Unión Internacional contra la Tuberculosis y Enfermedades Respiratorias, con sede en París, entre otras distinciones.

Casado con Nelly Bado, promovió siempre el culto por la amistad y la vocación de servicio. Presidió el Rotary Club de Buenos Aires, fue vicepresidente del Buenos Aires Lawn Tennis y encabezó el jurado que otorgó los premios Konex en ciencia y tecnología, en 1993.

Sus restos fueron sepultados en el cementerio Jardín de Paz.

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