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El arresto de Palermo sacudió Punta del Este

Está detenido por golpear a un fotógrafo
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7 de enero de 2001  

PUNTA DEL ESTE.- El goleador de Boca, Martín Palermo, fue detenido e incomunicado, ayer, en este balneario, horas después de que en un local de la zona de La Barra agredió a un fotógrafo de la revista Gente.

El episodio se produjo alrededor de las cuatro de la mañana en la discoteca Tequila, cuando el reportero gráfico Fernando Arias ingresó con una cámara pocket y fotografió al jugador de fútbol, que se hallaba acompañado por diversas personas.

El incidente se suma a una seguidilla de hechos que, invariablemente, en los primeros días de las temporadas de Punta del Este tienen como protagonistas a conocidos y famosos. Como cuando hace ocho años, exactamente en esta misma fecha, el hoy fallecido hijo del ex presidente Menem agredió a otro fotógrafo de la misma editorial en circunstancias muy parecidas y en la discoteca Space.

También cuando el 4 de enero del año último, Diego Maradona quedó al borde de la muerte tras la ingesta de cocaína, y su manager, Guillermo Cóppola, fue procesado por la justicia uruguaya.

Pero el episodio más trágico fue el de la madrugada del año nuevo de 1997, cuando el coronel Norberto González mató al nieto de su mujer, José Luis Ricciardi, al confundirlo con un ladrón, justo el día en que el adolescente cumplía 15 años.

Martín Palermo había llegado hace tres días a Punta del Este junto al mellizo Guillermo Barros Schelotto, se alojó en la casa de su representante Gustavo Mascardi y desde allí mantuvieron negociaciones para que el centroforward de 27 años se incorporara al club Napoli. El pase fracasó.

Ayer, el número nueve, acompañado por Matías Aldao, quien trabaja para Mascardi, y por Lorena Barrichi, la promotora publicitaria, que sería su nueva novia, fue a Tequila, una sucursal de la que existe en Buenos Aires y que también es frecuentada por modelos y personajes de la farándula.

El goleador, el hombre que marcó los dos tantos de Boca Juniors en Tokio, con lo que el club ganó la Copa Europeo-Sudamericana, ingresó con la promesa de que no habría fotógrafos. Hasta que Fernando Arias, con una pequeña cámara, comenzó a gatillar y el flash iluminó el cuerpo de 1,88 metro y 84 kilos del ídolo xeneize.

Dicen que allí Palermo se abalanzó sobre el reportero gráfico, quien enseguida arrojó la máquina al suelo.

Arias radicó la denuncia en la comisaría Nº 12, de La Barra, y allí, ayer al mediodía, Palermo fue llevado a declarar.

Incomunicado

Tras cinco horas de interrogatorios, el futbolista fue trasladado hacia el juzgado de segundo turno de Maldonado, detenido e incomunicado y sin poder tomar contacto con su abogado, Mariano Cúneo Libarona, quien comenzó a trabajar con su par uruguayo, Carlos Curbelo Solari.

Cúneo Libarona no quiso explayarse mucho en sus declaraciones y sólo dijo que la "lesión" del fotógrafo "es muy leve", que la cámara había sido entregada a la Justicia y que "de ninguna manera se la robaron: él la arrojó al suelo", dijo el abogado.

Después, Arias también declaró que ante la agresión de Palermo y uno de sus acompañantes él se había deshecho de la cámara y que alguien de ese grupo "se la quedó. Palermo -agregó Arias- conoce muy bien los códigos de la noche y de ese tipo de discotecas, como Tequila. Sabe que por allí estamos nosotros trabajando. Palermo me pegó una trompada en el pómulo y cuando caí en el suelo también me dieron un par de patadas".

Palermo llegó al juzgado de Maldonado después de las seis de la tarde y allí comenzó a prestar declaración ante el magistrado Daniel Tapié, aunque aún no se conocía qué tipo de acusación iba a realizar el fiscal Gustavo Zubía, un hombre reconocido por "su mano dura".

Un delito excarcelable

La Nación tomó contacto con el padre de Curbelo Solari, el conocido penalista uruguayo Carlos Curbelo Tammaro. El letrado comentó que seguramente habría algún tipo de arreglo entre las partes.

También agregó que en el Uruguay "este tipo de delitos es excarcelable. Ahora resta que el juez analice las declaraciones de Palermo en la sede policial, lo indague a él y reciba el informe del perito forense".

La noticia sobre la detención del hombre que puso de moda en algunos círculos la tintura amarilla para el pelo hizo que la gente olvidara por un rato el húmedo calor que ayer todavía abrazaba a Punta del Este.

A poco de conocerse la novedad, algunos chicos, con camisetas de Boca, fueron a dar su apoyo a Palermo, un hombre extrovertido dentro de los campos de fútbol pero muy introvertido cuando le toca realizar una entrevista y mucho más aún si le destellan las luces de los flashes.

El caso de Palermo hizo recordar al enero de Maradona y otros memoriosos se acordaron del escándalo que hubo cuando vino a este balneario la actriz Pamela Anderson, quien fue avasallada por sus fanáticos.

También permanece en la memoria de los que frecuentan el balneario el triste accidente automovilístico en el que murieron dos uruguayos y que dejó preso en la localidad de San Carlos al rugbier argentino Cristian "Chiwi" del Corral.

La gente comenzó a tomar partido con comentarios que apoyaban al hombre que marcó 87 goles con la casaca auriazul: "Es que algunos fotógrafos no respetan la intimidad de nadie", dijeron.

Otros, en cambio, señalaban: "Con estos personajes siempre sucede lo mismo, no tienen ni idea de cómo comportarse".

Mientras tanto, la justicia uruguaya decidía la suerte de Martín Palermo, el jugador que vino a Punta del Este a buscar su futuro en el fútbol europeo, que intentó escapar de las fotos comprometedoras y que terminó en la comisaría.

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