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Pujía antológico

El Museo Yrurtia rinde homenaje al escultor con una espléndida selección de sus mejores trabajos de las últimas cuatros décadas
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30 de marzo de 2003  

Antonio Pujía muestra una antología de sus esculturas en homenaje a Rogelio Yrurtia, en la casa de Belgrano que éste donó un año antes de morir con muebles, obras de arte y todo. Entre sus piezas figuran las pinturas realizadas por Lía, la esposa de Yrurtia e hija del maestro de aquél, Lucio Correa Morales.

La selección abarca cuatro décadas. El hecho destaca el agradecimiento de quien -según sus palabras- expone “como un hijo que rinde cuenta ante su padre por la herencia recibida”. Pujía conoció a Yrurtia, con el que colaboró un par de años, al final de su vida, llevado por el pasador preferido de aquél, Ernesto Scaglia.

La esculturas son estupendas. Representan una producción realizada con sensibilidad, conciencia del oficio, imaginación y rigor constructivo. Abre la exposición el magistral Adagio (1960), un bronce que representa una figura femenina en reposo mediante una síntesis que reduce a lo esencial la estructura de las formas; la cierran, el mármol de Carrara Los santos amantes y el trabajo a la cera pigmentada Sin pan y sin trabajo... En 2000 también, donde se evoca el óleo de Ernesto de la Cárcova. Ambos son de 1999, pero muestran la persistencia en los mismos ideales del arte y de la vida que impulsaron al autor desde sus primeros momentos. Particularmente el último revela la tendencia recurrente a ambientar las figuras. Pero sería injusto nombrar sólo esas obras, que abren y cierran cronológicamente el conjunto; varias otras merecen análoga atención.

Entre las veintisiete esculturas que lo componen figuran también Sandro en triciclo (1965), un trabajo expresionista de fuerte poder comunicativo y enérgica factura que se cuenta entre las piezas más logradas. Igualmente convincente resulta la tríada de bronces pertenecientes a la serie de Biafra (1970): Intenta probarse... solo, Suplicante y Resignado, que concentran en la infancia la denuncia del hambre. Menos realista, pero de un tenor dramático muy denso, es el yeso A cada alma dolida (1973), donde la imaginación alcanza una intensidad doliente nada vulgar.

Las cuestiones de amor son tratadas con una delicadeza que sobrepasa la terrenidad que caracteriza a la condición humana de nuestro tiempo. Los exquisitos y escenográficos Dúo de amor en los árboles y Dúo de amor en la ventana (1978), el primero en plata y el segundo en bronce, responden a una vena poética cuya fluidez une el hedonismo a una lírica espiritualidad.

Libertad amordazada (1979) y Cárcel del alma o espejo del alma (1980), dos bronces de sólida configuración, vuelven a la fuerza dramática y el mármol La novia de Modigliani (1998), al amor. La delicadeza estilística con la que se evoca al pintor italiano, uno de los artistas que más a menudo influyeron en Pujía, sobrepasa la terrenidad. La dimensión personal alcanza en ese desnudo de mujer los más altos principios del estilo refinado en la búsqueda de formas perfectas.

Como se ve, tan variado repertorio reúne los momentos más significativos de una trayectoria llevada con dignidad en la aplicación intimista de los menesteres propios de la escultura. Se muestra el proceso seguido a través de obras mayores no por sus dimensiones, que nunca son monumentales, sino por el grado de afinación espiritual que ponen de relieve.

Queda claro que el eje temático excluyente es la figura humana.

Pujía, que nació e Italia en 1929 y tomó la ciudadanía argentina en 1957, estudió en las escuelas de bellas artes Manuel Belgrano, Prilidiano Pueyrredón y Ernesto de la Cárcova. Troiano Troiani, Alberto Lagos, Alfredo Bigatti y José Fioravanti fueron sus maestros. Fundó el taller de escultura escenográfica del Teatro Colón. Entre sus distinciones figuran los grandes premios municipal (1959), nacional (1960) y Palanza (1954). Es Caballero al mérito de la República Italiana desde 1982 y Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires desde 1992.

(En la Casa de Yrurtia, O’Higgins 2390. Hasta el 6 de mayo.)

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