Lalo Mir, un profesional fuera de serie

Está semanalmente 25 horas frente al micrófono y es una de las voces institucionales de América
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11 de mayo de 2003  

Eduardo Enrique "Lalo" Mir, para muchos un revolucionario o transgresor del ámbito radial, protagoniza en la actualidad una situación poco común: conduce de lunes a viernes, de 9 a 12, por Del Plata (AM 1030), "Lalo, bla... bla", un magazine, y por la tarde, de lunes a viernes, de 19 a 21, por Rock & Pop (FM 95.9), "Animal de radio", un ciclo que se inserta en las características de esta escuchada FM. Por encima de las diferencias que surgen de la musicalización y formato de cada uno, ambos programas tienen algo en común: creatividad, estilo, impronta y esencialmente su energía. Como se sabe, además de estas actividades, graba diariamente para América, ya que es junto a Gabriel Galar una de las voces institucionales de la emisora.

Presenciar cualquiera de las emisiones de sus ciclos es asistir a una auténtica "performance", dado que todo lo que se ve y escucha es muy cercano a lo artístico. En "Lalo, bla... bla" está rodeado por un equipo integrado por Alfredo Zaiat, especialista en economía; Luciano Galende, en política nacional e internacional; Andrea Taboada, locutora y a cargo de diferentes secciones (teatro, cine, sexo, salidas de fin de semana, chimentos etc.); Pancho Muñoz, en humor de actualidad (se luce especialmente en la creación del personaje Bebo Granadina Carlés desde la "Bolsa del Cirujeo"), y Juan Szafran en deportes.

En "Animal de radio" está secundado por Douglas Vinci, que por momentos aparece como un alter ego de Lalo (recrea diferentes personajes); Victoria Bertone (además, su esposa y actriz, que interpreta deliciosas criaturas como la señorita Inés, Conchita Cruz y otras), y su más flamante incorporación, el humorista Luis Rubio, que además de otras caracterizaciones atrapa con "Eber Ludueña". En el programa matutino, la actualidad, aun con sesgo irónico o sarcástico, siempre es protagonista. Y Lalo, gran bastonero, dirige y abre el juego a los columnistas, quienes a estas alturas saben de su impronta y suenan todos en el tono que él le imprime al programa. Por eso se divierten como chicos en las sátiras sobre la actualidad o con diferentes ficciones (imperdible resultó la de "Soy gitano", donde Mir parodió a Amador Heredia). En "Animal de radio", la apertura es todo un tema, y Mir se involucra totalmente. El vértigo y la adrenalina van a mil. Hay un libreto-guión sobre diferentes situaciones que pueden tener relación con la realidad o no, y que todos respetan a rajatabla en los diferentes roles, incluido el operador técnico, porque los sonidos, la música y los efectos especiales juegan de igual a igual y acompañan esta "puesta en escena". Mir, parado, dirige y actúa casi como un gran director de cine o un "régie". Participar en los 15 o 20 minutos de este segmento del programa es similar a la sensación de estar de pie en el pasillo de un avión, en un momento de gran turbulencia, de la que lógicamente la máquina y los tripulantes salen airosos después del gran esfuerzo, que la audiencia escucha y festeja...

-¿Cómo se vive esta exposición y experiencia diaria de los dos ciclos?

-De manera normal, ya me acostumbré y además porque estoy rodeado de un verdadero ejército (dos grupos de trabajo formidables) y por lo tanto -dice con esa acidez que lo caracteriza-me comporto como un dictador y demagogo, donde tengo la última palabra y todo se puede discutir después de terminar el programa... Por otra parte, tengo la vida muy organizada y disfruto en general de todo. De vez en cuando, un par de patinadas y despelotes... pero todo se encamina y duermo la siesta, llevo a mis hijas al colegio y me desenchufo plenamente el fin de semana. Como contrapartida debo señalar que me tomé años sabáticos, otros dedicados a viajes, estudios etc., que ya volverán.

-¿Se puede hacer una retrospectiva desde el San Pedro natal hasta la actualidad?

-San Pedro marcó a una generación de radio y se lo debemos. Fernando Bravo, todos seguimos su camino. El partió de la propaladora APA de San Pedro al ISER, de allí a "La campana de cristal" y luego toda su reconocida trayectoria. Y así fuimos llegando Carlos Naón, Estela Montes, Daniel Santáchita, Enrique Matavoz, entre otros. Yo, que ahora tengo 50, comencé en la radio de San Pedro, a los quince, y en Buenos Aires me inicié en el año 74. Mi primer trabajo fue como locutor suplente en Rivadavia y posteriormente trabajé en JCP (Julio Cepeda Producciones), allí era mi jefe el Cholo Castañón y junto a Freddy Ojeda producíamos 70 horas diarias de programación, porque había muchos programas en vivo y alternativamente fui guionista, musicalizador y editor. A partir de ese momento me puse en contacto con toda la maquinaria de la operación técnica. Soy muy de los fierros : algunos colegas sienten algún menosprecio por esa labor, pero yo a veces armaba mi propia artística, editaba y luego se la daba a los editores; todo eso lo aprendí de Edy Haida. Lo mismo con los guiones para cada ciclo, los primeros los hago yo y luego cedo la posta.

-¿Sus referentes de ayer y hoy en la radio?

-Crecí escuchando a Larrea, al negro Guerrero Marthineitz, lo que hacía Edgardo Suárez era impresionante; Antonio Carrizo; más acá, Miguel Angel Merellano, que fue un auténtico boom. Y en cuanto a lo actual, debo decir que si bien escucho radio dos o tres horas diarias, más lo hago cuando viajo (Cadena 3 y alguna radio paraguaya), porque hacen sentir en otro país. Los que más me han sorprendido son Fernando Peña, por un lado, y últimamente y con programa propio con un estilo DJ, muy calidoscópico, es Diego Ripoll. En cuanto a lo demás, mi punto de vista es tan profesional y crítico que no es válido.

-¿En su trayectoria radial también hizo descubrimientos?

-No sé si la palabra es descubrimientos, lo fundamental es que cada uno ha encontrado su estilo y lugar propio en el medio. Yo sólo vislumbré su talento: Bobby Flores, Elizabeth Vernaci, Fernando Peña, Norberto "Ruso" Verea, Carlos Sturce y Pancho Muñoz.

-¿Qué es la radio para Lalo Mir?

-Mi laburo, hobby, mi entretenimiento y pasión; es mi elemento, me muevo como pez en el agua y si además de eso te pagan, ¿que más se puede pedir?

-Desde Radio Bangkok, gerente artístico de FM del Plata, al conductor actual, ¿cuál es el ingrediente esencial para hacer un programa?

-Tener algo que decir. Podés tener un micrófono de 20 pesos, un equipo de trasmisión de un kilowatt, pero si tenés algo que decir, podés mantener una ciudad despierta (por citar un ejemplo nocturno). Lo importante es lo que decís y cómo lo decís. Porque en definitiva en la radio muchos hacen lo mismo. Lo trascendente es cómo se utilizan la palabra, la música, el humor y la lectura de los hechos. Por eso digo que me siento más cerca del artista que del periodista. Me gusta mezclar los colores, porque lo que resulta no es lineal. Recuerdo que hace algunos años Jean Noel Rey, director pedagógico de la Alianza Francesa, me dijo: "¡Mir, usted hace hipertextos!" Y comprobé que se refería a la manera diferente en que yo utilizaba los códigos radiales y que provocaban un resultado, cuya lectura tiene una interpretación distinta. Es decir, la radio es como un instrumento, y lo que se escucha depende del grado de conocimiento y dedicación de quien lo ejecuta. En mi caso lo definiría como polenta o energía, para encarar un trip, un viaje donde siempre se producen sorpresas.

-¿Cómo ve la evolución de este medio?

-Evolucionó mucho técnicamente. La computadora codificó la manera de trabajar, otorga gran rapidez y establece un gran feedback con la gente, de aquí y el mundo; además del teléfono, los mails te mantienen en permanente contacto y dan gran maniobrabilidad. La radio ha ido evolucionando desde el comienzo. A veces siento que hay una saturación de información y es difícil no caer en esa línea, pero confieso que lo intentamos. Lógicamente está inserta en esta sociedad muy loca y esa crisis también la afecta, como afecta a todos los medios. Lo que más me interesa destacar es que la radio seguirá existiendo siempre: mientras haya una persona en el campo que la escuche, un enfermo en una cama siguiendo las alternativas de tal o cual programa y un tipo caminando solo por la calle con su walkman y un chabón siga hablando en un micrófono entreteniendo a cada uno, la radio va a seguir existiendo para hacer compañía. Y está bien que así sea.

La competencia, de 19 a 21 (en FM)

Rating

  • FM Mega: 2,11
  • FM Hit: 1,53
  • Rock & Pop: 1,22
  • La 100: 1,22
  • Aspen: 0.94
  • Fuente: Ibope

    Por adentro

    La producción matutina: el grupo está integrado por Mariana Carpovich en la coordinación general; Cecilia de Dann, productora periodística; Julio Leiva, productor creativo; Julio Corna y Sofía Caram, pasantes a cargo de informes, mensajes, teléfonos y asistencia de producción.

    La producción vespertina: Dolores Prosen produce y coordina el aire, secundada por Ricky Achával (este último también a cargo de la musicalización).

    Humor: constituye el leit- motiv de los dos ciclos: en las aperturas y en diferentes momentos de los programas, con guión o los que surgen de la impronta del conductor.

    Operación técnica: Teresita Barbieri, profesional de trayectoria, a la mañana (Del Plata).Cristian Raimundi, un hombre de rápido reflejos para seguir el ritmo de Lalo, en la tarde (Rock & Pop).

    La producción: es de Carlos Barragán (que sobre ideas de Lalo o propias elabora las aperturas del ciclo vespertino y de otros segmentos especiales).

    Llamadas y mails: en uno y otro ciclo, los mails son más de cien diarios. Las llamadas telefónicas también son numerosas, fundamentalmente por la mañana.

    Target: mientras el ciclo matutino tiene un espectro muy abarcativo de jóvenes y más adultos, el de la tarde apunta a esa fiel audiencia de la FM, que va de los adolescentes hasta los de 40 años.

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