Suscriptor digital

Un boom teatral que llega a su fin

"Monólogos de la vagina" duró 2 años
Alejandro Cruz
(0)
11 de mayo de 2003  

Hay monólogos y monólogos, pero no habrá ninguno igual al de la vagina. Parece la letra de un tango, aunque no es la intención. Lejos de toda valoración artística sobre el espectáculo "Monólogos de la vagina", que hoy concluye su presentación en el Paseo La Plaza, hay que reconocer que la obra de Eve Ensler se convirtió en una rara avis del teatro porteño. Los números son contundentes: desde el estreno, el 2 de mayo de 2001, fue vista por 397.670 personas con un promedio de 401 espectadores por función. Tuvo 14 elencos con nombres tan disímiles como Alicia Bruzzo, Pinky, Alejandra Flechner, Juana Molina, Karina Mazzocco, Leonor Manso, Florencia Peña, Catherine Fulop y Mercedes Morán, entre tantas otras. A esto habría que agregar funciones en la cárcel, para hipoacúsicos, jornadas de debate y un sinfín de actividades filantrópicas.

* * *

¿Se dice o no se dice? Durante el espectáculo se nombra 128 veces el término vagina. La "palabrita" trajo su cola. Por ejemplo, la señora Mirtha Legrand reconoció que no le gustaba decir ese término en cámara y decidió retitular al espectáculo como "Monólogos de la vajilla ". El título tuvo su repercusión en la puerta misma de La Plaza. Por ejemplo, una noche una señora encaró a los boleteros pidiendo localidades para "Monólogos de ahí abajo ". Otra mujer, quizás aportando sus conocimientos musicales, dijo una vez: "Me da dos entradas para ver "Monólogos del plim-plim-plim "". En la misma boletería cuentan que al principio si la dama venía acompañada de un caballero era él el que pedía las entradas. "Ahora vienen más liberadas", aporta uno de los boleteros. "¿Habrá servido el espectáculo a la liberación de la mujer?", se pregunta.

* * *

Lejos de toda suposición de ese tenor, "Monólogos de la vajilla o de plim plim plim" se multiplicó de tal modo que durante un verano hubo cuatro elencos que simultáneamente presentaron el montaje en Punta del Este, Buenos Aires, la costa atlántica y la provincia de Córdoba. En ellos había desde actrices de enorme trayectoria hasta caras que hicieron sus primeras experiencias teatral. Fue el caso de Silvina Chediek que, a meses de aquella experiencia, recuerda: "Alguna vez patiné, pero María Leal salió a ayudarme. Antes del debut estaba aterrada. Fácil no era, pero después avanzamos y me di cuenta de que al miedo lo podés poner de tu lado".

Otra que estuvo al borde del ataque de pánico fue Valeria Lynch. Al día siguiente después del estreno en la costa atlántica, esta temporada reconoció: "Soy la primera cantante que hace "Monólogos...". Yo tengo mucha calle, mucho escenario, pero la noche del estreno estaba fatal". Paradojas del destino, la temporada porteña de "Monólogos..." la cierra la misma Valeria junto a Alicia Bruzzo y Emilia Mazer.

* * *

El espectáculo anduvo por todas partes y, una vez que deje La Plaza, comenzará una nueva gira por el interior y por el Uruguay. Como dirían los chicos, dio vueltas, vueltas y vueltas sin pasar inadvertido ni para la directora de Cultura de Escobar, la localidad que administra Luis Patti, que decidió levantar las fechas que estaban previstas para presentarla en la sala de su municipio. Al parecer, la funcionaria le dijo al productor de la gira: "¿No le parece un título un poco fuerte?" La palabrita otra vez...

* * *

En su momento de apogeo llegó a tener doce funciones semanales, convirtiéndose en el espectáculo más exitoso en la historia del Paseo La Plaza. Otro dato: ya el segundo fin de semana se habían agotado todas las entradas del mes. "Sabía que teníamos algo entre manos, pero nunca imaginamos tanta repercusión", reconoce el productor, Pablo Kompel. Para el estreno, los gestores del este éxito presentaron a los tres primeros elencos en lo que se convirtió en un efectivo elemento de marketing. Con el tiempo la producción tuvo que ir afinando la puntería porque armar elencos rotativos se convirtió en una tarea complicada. Si bien pasaron 14 tríos, en el tintero quedaron algunas actrices de peso como Susana Rinaldi o la mismísima Susana Giménez que, para el momento de la negociación, gozaba de su año sabático. Esas son divas.

* * *

"Armá tu propio elenco de "Monólogos..."", fue una de las consignas que apareció en una página de Internet. Las respuestas no se hicieron esperar y, por ejemplo, una tal Margarita propuso a Elisa "Lilita" Carrió, a Inés Pertiné y a María Julia Alsogaray. El trío puede tener características un tanto bizarras, pero una de ellas, la diputada de ARI, estuvo en la mente de los productores. Otra diputada que formó parte del imaginario de los gestores de este éxito fue Graciela Fernández Meijide antes de que su figura, y la de la Alianza en su conjunto, cayera en desgracia.

* * *

Nobleza obliga, a las virtudes del texto, de las actrices y de la dirección de Lía Jelín, la obra tuvo un notable trabajo de marketing. Por empezar, el espectáculo en sí mismo posee un título (con la "famosa palabrita") que, por lo menos, genera revuelo. A eso habría que sumarle el criterio de rotación de las actrices, el fin filantrópico que persiguió el montaje y una buena pauta publicitaria hicieron el resto. Como todo parecía sacado de una fórmula ganadora, otro productor se animó a presentar "Confesiones del pene" aunque, según los números, el sexo débil se impuso al fuerte.

* * *

"Monólogos..." se estrenó bajo el mandato de ex presidente Fernando de la Rúa. Se bancó el corralito, sobrevivió al estallido social del 19 y 20 de diciembre, al terrible veranito porteño del año pasado y hasta se dará el lujo de recibir, ya andando por el interior, al nuevo presidente. Como dice Ariel Stolier, productor ejecutivo de La Plaza: "Hemos pasado de todo, pero quedan los artistas".

* * *

Toda comparación es odiosa pero, reconozcamos, esmuy tentador ver cuál fue la dupla ganadora. Según la fría taquilla, el elenco más vendedor fue el segundo (Mirta Busnelli, Paola Krum y Cipe Lincovsky). De todos modos, hay que reconocer que el primero (compuesto por Betiana Blum, Alicia Bruzzo y Andrea Pietra) le dejó la pelota picando para que el segundo trío metiera el gol ganador. Por su parte, el publicitado trío de Gambas al Ajillo (Alejandra Flechner, María José Gabin y Verónica Llinás) no anduvo tan bien de taquilla pero, claro está, le tocó lidiar con el verano del corralito.

* * *

Al principio las actrices convocadas "no sabían si les estábamos hablando de un espectáculo medio porno", recuerda Ariel Stolier. Luego algunas intérpretes enviaron señales a la producción para autocandidatearse. Lo cierto es que hoy la productora asegura que "Monólogos de la vagina" baja definitivamente el telón en el sitio donde nació esta historia. Como ya están un poquitos cansados de las cenas de despedidas, ya hicieron 17, dicen que se irán silbando bajito. No es mala política para una obra que acaparó tantas críticas, columnas escritas "desde el lugar de la mujer", reportajes cholulos o análisis de los serios. Desde una óptica u otra, da la sensación que nunca se habló tanto de la "famosa palabrita".

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?