Habrá numerosos relevos en la conducción de las FF. AA.

Pasarán a retiro a 27 generales, 13 almirantes y 12 brigadieres; impacto entre los militares
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24 de mayo de 2003  

El presidente electo, Néstor Kirchner, decidió encarar el cambio más profundo de las cúpulas militares en la historia de las Fuerzas Armadas desde el retorno de la democracia. Prevé pasar a retiro a 27 generales, a 13 almirantes y 12 brigadieres. Significarán el retiro del 75% del actual generalato, el 50% del almirantazgo y el 50% de los brigadieres.

El ministro de Defensa designado, José Pampuro, fue el encargado de transmitirles anoche la novedad a los tenientes generales Juan Carlos Mugnolo (Estado Mayor Conjunto) y Ricardo Brinzoni (Ejército), al almirante Joaquín Stella (Armada) y al brigadier general Walter Barbero (Fuerza Aérea).

Los militares fueron recibidos por Pampuro en la Casa Rosada, donde aún se desempeña como secretario general de la Presidencia. El futuro ministro trató de imprimirle un tono cauto a la decisión de Kirchner.

Pampuro, que asumirá mañana su cargo en Defensa, tenía previsto un esquema de recambio acotado, porque no vislumbraba razones de peso para desplazar tantos militares de sus puestos.

"Pampuro no estaba totalmente convencido con la idea de Kirchner. Es más, le pidió consejo al presidente Eduardo Duhalde -su referente político- para encontrar una alternativa a tamaña medida, pero se encontró con una frase concluyente: "En esa materia, la posición de Kirchner es irreductible", confiaron anoche fuentes inobjetables a LA NACION.

Para no comenzar la relación con las Fuerzas Armadas con el pie izquierdo, Pampuro no fue tan tajante como lo fue Kirchner -según confiaron voceros gubernamentales- cuando le dio la orden de descabezar las Fuerzas Armadas. El futuro ministro deslizó que la profunda renovación era una proposición y que estaba en estudio. Pero, añadió, para desaliento de los asistentes al encuentro, que entre el lunes o el martes se conocerá públicamente la determinación.

Casi sin tiempo para reaccionar frente al golpe recibido, porque algunos de los jefes militares estimaban que iban a permanecer en sus puestos hasta octubre o hasta diciembre, cuando cumplirían los cuatro años de gestión, Pampuro les pidió sus opiniones sobre sus sucesores.

Al escuchar los nombres del general de brigada Roberto Bendini, comandante de la Brigada Mecanizada XI de Río Gallegos; del contralmirante Jorge Godoy, comandante del Area Naval Austral, y del brigadier Carlos Rohde, jefe de Planificación de la Fuerza Aérea, hubo coincidencia en destacar las cualidades profesionales y personales.

"No hubo cuestionamientos porque son excelentes profesionales. Lo inquietante es la profundidad del relevo de las cúpulas", admitió una fuente inobjetable, que recordó que "ni siquiera como consecuencia de los levantamientos carapintadas en los gobiernos de Alfonsín y de Menem, donde hubo muertos y heridos, se encaró un pase a retiro tan profundo".

Aunque públicamente los jefes de las Fuerzas Armadas optaron por no responder consultas, LA NACION pudo saber que se sintieron víctimas de "la manera de Kirchner de querer demostrar poder", además de haber experimentado "desaliento" porque sentían que habían sido integrantes, sin duda, de la cúpula militar "más fiel a los principios constitucionales". Las fuentes recordaron que "vieron desfilar por la Casa Rosada a cinco presidentes en una semana -diciembre de 2001, cuando los disturbios sociales terminaron con el gobierno de Fernando de la Rúa- y siempre estuvieron a disposición del poder político".

Es más, en el medio de la desazón se recordaron las últimas misiones de asistencia social de las Fuerzas Armadas, pedidas especialmente por el presidente Eduardo Duhalde, "sin siquiera pensar de dónde iban a salir los fondos para cumplirlas", como fueron "socorrer a los niños desnutridos de Tucumán, dentro del operativo denominado Rescate que comandó la primera dama Hilda González, y auxiliar a los inundados de Santa Fe".

Anteayer, un oficial que estuvo atendiendo las necesidades de la población santafecina recordó que "aún está pendiente el pago del combustible aéreo que se ha usado hasta la actualidad para que los aviones de la Fuerza Aérea pudieran trasladar las donaciones y los funcionarios que necesitaron llegar a Santa Fe".

Si bien desde la Casa de Gobierno se intentará bajar el nivel de preocupación en las Fuerzas Armadas, la ausencia de explicaciones concretas sobre la profunda remoción no hace más que generar sospechas.

Quizás el dato más contundente del alto impacto que provocó entre los militares se produzca pasado mañana, cuando el jefe del Ejército, teniente general Ricardo Brinzoni, encabece en el Edificio Libertador una reunión con todos los generales de división con destino en el país. Actuará como una suerte de catarsis para adentro, ya que está previsto que no haya declaraciones altisonantes que puedan arrojar la más mínima duda sobre la vocación democrática de las FF.AA.

"Nadie niega las cualidades de buen soldado y de mejor persona del general de brigada Bendini", sostuvieron voceros castrenses calificados, los que señalaron que "lo que no comprendemos es que quiera privilegiar una amistad entre él y Julio De Vido (designado ministro de Planificación Federal y ex ministro de Gobierno de Santa Cruz) por sobre un serio trabajo efectuado en todos estos años de democracia por parte del Ejército".

Es que los militares creen que la vinculación que existiría entre De Vido y Bendini sería la que traccionarían los cambios también en la Armada y en la Fuerza Aérea, porque las cúpulas deben ser contemporáneas. Si bien el contralmirante Godoy también está destinado en el Sur, más precisamente en Ushuaia, hasta anoche se descartaba que hubiera tejido sólidos lazos de amistad con los colaboradores de Kirchner desde que llegó a su cargo a fines del año último.

Lo mismo sucedería con el brigadier Rohde, que cumple tareas en el edificio Cóndor, sede de la Aeronáutica ubicada en Retiro.

Una decisión sin precedente

Néstor Kirchner

  • El presidente electo le hizo saber a la cúpula de las Fuerzas Armadas que pasará a retiro el 75 por ciento del generalato, el 50 por ciento del almirantazgo y el 50 por ciento de los brigadieres.
  • La actual cúpula militar

  • Teniente general Juan Carlos Mugnolo. Es el jefe del Estado Mayor Conjunto. Aún no trascendió su reemplazo, pero se retirará junto con los demás jefes.
  • Teniente General Ricardo Brinzoni. El jefe del Ejército sería relevado por Roberto Berdini, un general de brigada que figura 28° en la lista de sucesión.
  • Almirante Joaquín Stella. Dejaría su puesto de la Armada en manos del contralmirante Jorge Godoy.
  • Brigadier general Walter Barbero. Su puesto en la Fuerza Aérea quedará en manos del brigadier Carlos Rohder.
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