Tasselli, el grupo que crece en las sombras

Se expandió gracias a las privatizaciones y a la adquisición de plantas en remates; hoy controla cerca de veinte empresas
Alfredo Sainz
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14 de julio de 2003  

Hace menos de un mes, la firma Aceros Zapla se alzó en un remate público con la siderúrgica mendocina Grassi. Detrás de Aceros Zapla -que ofreció más de $ 4 millones por la planta- se encuentra el empresario Sergio Tasselli que silenciosamente está construyendo un verdadero imperio económico, a partir de su participación en compañías privatizadas y la compra de fábricas en remates. En los últimos dos años, el grupo Tasselli lleva desembolsados más de $ 25 millones en todo tipo de subastas y hoy controla cerca de 20 empresas de rubros tan diversos, como el transporte (como el ferrocarril Metropolitano), la distribución eléctrica y hasta la fabricación de tractores.

Pese a las dimensiones que ya alcanzó su grupo, Tasselli continúa siendo un hombre desconocido para la mayoría de los hombres de negocios. Sus socios generalmente no vienen del mundo de las finanzas sino de la política -como el ex dirigente montonero Mario Montoto, que hasta hace un mes presidía el ferrocarril Metropolitano- o del gremialismo, como el sindicato de Luz y Fuerza, que está asociado con Tasselli en varias empresas eléctricas.

A pesar de sus esfuerzos por mantener el bajo perfil, el empresario nacido en Italia hace 58 años ya se vio envuelto en un par de polémicas públicas. La primera fue la privatización de la mina de Río Turbio, en Santa Cruz, que finalizó en medio de un escándalo que derivó en la reestatización del yacimiento. Más reciente es el caso de la distribuidora eléctrica de Catamarca, Edecat, donde la dirección de la compañía controlada por Tasselli fue denunciada por una estafa por $ 10 millones.

Contactos gremiales

De estos temas habló el empresario en la que es su primera entrevista con un medio de comunicación.

-¿Cómo comenzó sus negocios?

-Empecé con una empresa familiar, Iate, de la cual ya no soy dueño ya que les doné las acciones a mis hijos hace 17 años. Iate, cuyo presidente actual es mi hermano Alberto, es socia de Luz y Fuerza y controla una serie de empresas de distribución y generación eléctrica. Hoy sólo soy accionista de Electromac, que a su vez controla Metropolitano a través de Trainmet

-Donde usted sí estuvo fue en la fallida privatización de Río Turbio.

Yo era el presidente de la concesión, de la que nos fuimos hace un año y medio. Teníamos un subsidio de $ 1,8 millón mensual, y cuando nos fuimos hacía un año que no lo cobrábamos. Igual, el contrato de concesión ya estaba por terminar y faltaba sólo un año de los diez originales.

-Ahora tienen un conflicto con Edecat, en Catamarca, e incluso el actual titular del Metropolitano, Osvaldo Iglesias, se encuentra prófugo.

-Es un tema político que está armando el vicegobernador de la provincia. Igual no hay todavía un juicio. (A Iglesias) lo buscan para declarar, y como en Catamarca mucha seguridad no hay, están viendo cuándo se presenta. Lo de Edecat es una denuncia que dice que hubo fraude en las mediciones sobre la calidad del servicio y la justicia tendrá que comprobarlo. Inclusive el único detenido es un funcionario del ente regulador. Además, la denuncia la hicieron dos personas que fueron despedidas de la firma por irregularidades.

-¿Por qué compran empresas en remates y plantas cerradas?

-Hay fábricas que se compran para abastecernos de chatarra, como por ejemplo en el caso de Grassi. En cambio, en el caso de Materfer originalmente la había comprado Electromac como inversión, aunque ahora se las vendió a un grupo de accionistas entre ellos dos hijos míos que están con un proyecto para fabricar trenes. Igualmente, no son inversiones grandes. Son empresas que eran emblemáticas en su momento y que por eso generan mucho ruido en los medios.

-Una de las cosas de las que se lo acusa es de manejar fondos del sindicato de Luz y Fuerza.

-Somos socios. Cuando se privatizaron empresas eléctricas compramos en sociedad. La primera empresa en la que participamos juntos fue en la central eléctrica Sorrento y hoy somos socios en Centrales Térmicas Patagonia y en las transportadoras Transnea y Transnoa.

-También se lo vincula al menemismo por el crecimiento que tuvo el grupo en los 90.

-A Menem lo vi dos veces en mi vida y no tengo ninguna relación con él. Creo que se nos vincula con Menem, porque entramos en privatización durante su gobierno, pero por otro lado fueron de las peores que había y, en muchos casos, fueron privatizaciones provinciales y no del Estado nacional.

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