Condenaron a un policía por el asesinato de un joven

El hecho ocurrió durante los incidentes que se registraron en un partido de fútbol entre Almirante Brown y Morón a fines de 2001
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14 de julio de 2003  • 22:47

La justicia de La Matanza condenó a 18 años de prisión a un policía, acusado de haber matado a un joven de 17 años y provocado heridas a otros dos durante los incidentes que se registraron en un partido de fútbol entre Almirante Brown y Morón a fines de 2001.

La sentencia recayó sobre el suboficial Alfredo Silva, un cabo que cumplía servicio en la comisaría octava de Lomas del Mirador que fue pasado a disponibilidad luego de ser acusado por este caso.

La Fiscalía había pedido 20 años de prisión, pero los jueces Fabián Van Staden, Carlos Altieri y Nora Volpiccina resolvieron condenarlo a 18 años de cárcel por la muerte de Mariano Guaraz y la tentativa de homicidio de otros dos jóvenes, que sufrieron heridas durante los incidentes.

"Quien dispara a la cabeza de la víctima no puede alegar que no sabía" del daño que podía causar, dijo el tribunal esta noche, al dar lectura a la sentencia.

Todo ocurrió el 16 de diciembre de 2001, luego de un partido entre Almirante Brown y Morón, cuando las hinchadas salieron de la cancha.

Allí se generaron incidentes entre la policía y los simpatizantes de Deportivo Morón y uno de esos hinchas, Mariano Guaraz, de 17 años, recibió tres impactos de bala.

También resultaron heridos Luis Chamah, de 25 años, y Miguel Lobato, de 34, quienes testificaron en el proceso.

En aquel momento, el entonces ministro de Seguridad Bonaerense, Ramón Verón, había admitido la posibilidad de que la policía fuera responsable del asesinato. Hoy, los jueces que llevaron adelante el juicio a Silva lo encontraron responsable de las acusaciones en su contra.

Tras considerar que existen "certezas de que fue Silva y no otro el que provocó las heridas" sufridas por las víctimas, los jueces rechazaron las justificaciones que había expuesto el imputado al querer explicar que no sabía que en su escopeta había cartuchos de plomo y no postas de goma, como él creía.

El tribunal consideró "mendaz" esa excusa. "El imputado, dada su condición de integrante de una fuerza de seguridad, mínimamente entendía sobre armas de fuego" y hacía dos meses "había recibía instrucción de tiro".

Además, los magistrados subrayaron que Silva "tenía conocimiento que accionaba un arma cargada y que disparaba contra quienes pretendían huir de las gradas, que no ofrecían ningún tipo de resistencia" en medio de los incidentes.

Fuente: DyN

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