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Se unieron dos hombres en el registro civil porteño

Marcelo Suntheim y César Cigliutti, secretario y presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), respectivamente, desde hoy son reconocidos por el Estado como pareja y adquieren todos los derechos de un matrimonio excepto el de adoptar hijos y el de heredarse uno al otro
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18 de julio de 2003  • 17:06

César Cigliutti, de 45 años, y Marcelo Suntheim, de 35, protagonizaron hoy la primera unión civil homosexual de la Argentina y de América latina.

A las 16.55, en la sede del registro civil situado en la calle Uruguay de la ciudad de Buenos Aires, la pareja rubricó su unión ante la ley, en una concurrida ceremonia que se vio demorada por el gran número de familiares, amigos, periodistas y curiosos.

Después de que el gobierno porteño aprobara el 13 de diciembre último una norma que reconoce ese tipo de uniones civiles, Cigliutti y Suntheim se convirtieron en la primera pareja homosexual formalmente constituida, tras dos años de polémica por la sanción de la ley impulsada desde la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), la organización no gubernamental que lideran.

"Es una legislación que cambia la historia del Derecho en la Argentina, la vida de muchas personas y también representa un cambio social y cultural", dijo a EFE Cigliutti, quien se mostraba contento y nervioso.

"Lo estamos viviendo con mucha intensidad, alegría y emoción. Se mezcla nuestra vida personal y nuestro activismo (...) Por eso en unos meses vamos a presentar un proyecto de ley de unión civil a nivel nacional, que va a contemplar todos los derechos que tiene el resto de la sociedad, no sólo de Buenos Aires", agregó.

La norma establece que las parejas de hecho tendrán derecho a compartir la misma cobertura de salud, a solicitar préstamos, planes de vivienda y, para los empleados públicos de la ciudad, a pedir días de licencia para cuidar a su pareja en caso de enfermedad.

El carné de la unión civil también les sirve como prueba ante una posible demanda judicial, pero no les otorga el derecho a heredar en caso de muerte de la pareja ni tampoco permite la adopción de niños.

Cigliutti y Suntheim tienen previsto tener niños, pero antes de hacerlo quieren asegurarse de que estarán amparados por la ley.

"Queremos tener hijos, todavía no nos pusimos de acuerdo de qué manera, si de una forma más biológica o si vamos a adoptar. Pero pretendemos hacerlo cuando mis hijos también tengan una protección legal", contó Cigliutti, quien convive con su pareja desde hace cinco años, cuando lo conoció en una marcha del orgullo gay.

Formalizar la unión civil es muy simple y sólo cuesta 15 pesos. Para hacerlo, la pareja debe acreditar una convivencia mínima de dos años en la ciudad de Buenos Aires -para lo cual debe presentar dos testigos-, y sus integrantes tienen que ser mayores de edad, además de ser solteros o divorciados.

Cigliutti, quien preside la CHA desde hace cinco años, dijo que en el país cada vez hay menos discriminación hacia la comunidad homosexual, pero consideró que todavía existe.

"Notamos una evolución de la sociedad argentina con respecto al reconocimiento de los derechos de las personas y las parejas homosexuales. Pero todavía existe discriminación. Los travestis sufren una represión salvaje de la policía, que las golpean, las violan y les sacan la plata", aseguró.

Para Cigliutti, Buenos Aires fue la primera ciudad de la región en sancionar una ley de este tipo porque "siempre fue muy vanguardista en el tema de los derechos. Además, acá el movimiento gay-lésbico es muy fuerte".

Esta tarde también se celebraba la primera unión civil de una pareja heterosexual porteña.

"Eso fue coordinado porque intentamos mostrar lo inclusiva que es la ley, que no es sólo para homosexuales", contó Cigliutti.

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Fuente: EFE

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