Luis Zamora: "Por primera vez la izquierda puede ganar"

El candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dice que su espectro de votantes será amplio y que, de ganar, apuntará a que los vecinos se autoorganicen a través de una ley de comunas. También sostiene que el Estado es el que debe brindar los servicios públicos
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20 de julio de 2003  

Las calcomanías que promueven la candidatura de Luis Zamora a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires invitan a "rebelarse". El dice que aún no se siente un rebelde, pero que sí aspira a serlo. Que "esta Argentina excluida del mundo" lo obliga a ello. Que no puede evitar una actitud de "rebeldía", además, frente a una ciudad en la que, sostiene, "Aníbal Ibarra hizo lo mismo que Carlos Grosso, Jorge Domínguez y Fernando de la Rúa".

Luis Zamora avanza en su candidatura porteña. Explica que siente una "responsabilidad enorme" porque, según entiende, "es la primera vez que un candidato de izquierda puede ganar una elección ejecutiva en la Capital".

-Mucha presión...

-Sí, pero con responsabilidad. Lo que pasa es que nuestro caso es nuevo. Es la primera vez que alguien de izquierda llega a sectores que no son de izquierda.

-¿Y por qué cree que se da esto?

-Primero, porque hay una necesidad de actuar bajo formas distintas. Nosotros nos presentamos para que la gente tome la palabra, para que se autoorganice. Pero, además, en este tiempo crecimos. No es que la gente se liberó. Hoy, las encuestas muestran que nos votan incluso algunos que no están de acuerdo con nuestra postura ideológica, pero que quieren honestidad y transparencia.

El tema da pie para tratar una situación que excede a la Ciudad de Buenos Aires. Para hablar de la corrupción, de la pobreza, de la desigualdad. Y para ligar cada uno de estos temas con la política. Al menos, así lo ve Zamora.

"En la Argentina hay 22 millones de pobres y 10 millones de indigentes. Hay mucha desigualdad. Hace 30 años había sólo un 5 por ciento de pobres. Hoy, los pobres representan al 60 % de la población. Y fue la política tradicional la que nos trajo hasta aquí. Por eso sostengo que tenemos que rebelarnos", señala.

-Lo que no se entiende del todo es por qué, entonces, no se presentó como candidato a presidente.

-Es que la convocatoria de Duhalde (Eduardo) fue fraudulenta. Si se hubiera convocado para renovar todo el Congreso sí me hubiera presentado.

-¿Apoya la gestión de Néstor Kirchner?

-Mire, por ahora no tocó ninguno de los temas de fondo. Con cambiar a Brinzoni y a Nazareno no se cambia el fondo. Y sigue con la vieja forma de hacer política. Además, muestra como bandera de limpieza lo que hizo en el PAMI, donde para sacar a Barrionuevo acordó con Cavalieri.

-¿Cómo ve el acuerdo implícito con Aníbal Ibarra?

-No se puede creer. Gustavo Beliz y Alberto Fernández, que hoy son ministros de Kirchner, denunciaron a Ibarra por corrupto. ¿Y? ¿Qué pasó? No hay coherencia.

-¿Usted qué opina de la gestión de Ibarra?

-Fácil: continuó con lo que habían hecho Grosso (Carlos), Domínguez (Jorge) y De la Rúa (Fernando).Y la ciudad sigue cayéndose. Hay mucha corrupción. Por ejemplo: Ibarra mantuvo Puerto Madero como un gigantesco negociado inmobiliario. Es así... donde se toca en la ciudad se encuentra una mafia.

-Si usted gana, ¿piensa hacer algo con Puerto Madero?

-Sí, por supuesto. No lo voy a permitir. Lo voy a anular y voy a disolver la corporación.

-¿Y qué va a pasar con el barrio?

-Ahí hay que trabajar con los espacios verdes.

Puerto Madero permite ingresar en su proyecto para la ciudad. En la lucha por la jefatura de Gobierno, también. En sus adversarios. En los ejes de la "gestión Zamora".

-Además de anular Puerto Madero, ¿qué otros planes tiene para la Capital?

-Nuestro eje principal es la ley de comunas. Pero no vamos a definir nosotros cuántas comunas habrá; eso lo resolverán los vecinos. Ellos verán si quieren una por barrio, cada dos barrios o como prefieran delimitarlas. Lo que no queremos es que sea la Legislatura la que lo decida.

-¿Y cómo funcionarán esas comunas?

-Tendrán un presupuesto autónomo. Después, las formas también las definirán los vecinos.

-¿Qué más propone?

-Una de las cosas que yo quiero cambiar es el tema impositivo.

-¿Más impuestos?

-No, no. Propongo que Ingresos Brutos sea más progresivo y democrático. Quiero que se aumenten las alícuotas para los grandes contribuyentes, que se desgrave la producción de primeras necesidades y que se supriman las exenciones.

-¿Y con el alumbrado, barrido y limpieza?

-El ABL también tiene que cambiar. No puede ser que se sostenga la misma alícuota para toda la ciudad.

-Cada vez que asume un jefe de Gobierno promete lo mismo: reestructuración impositiva. Finalmente, esto nunca se concreta.

-Es que es obvio que para que esta reforma tributaria funcione hay que tener confianza en quien la convoca. Si lo hace un contrabandista de autopartes, a ése no le van a querer dar ni un peso.

-¿Y cree que la gente confiaría en usted?

-Sí, porque el voto a Zamora es un voto ético, democrático, que quiere un cambio. La sociedad ya probó con todo y así estamos. Hay mucha gente que por primera vez piensa que un candidato de izquierda puede cambiar las cosas. Y es un desafío enorme.

-¿Está preparado para afrontarlo?

-No creo que tengamos que tener respuestas para todo, porque nuestra idea es que los vecinos decidan cómo quieren resolver sus problemas.

-¿Cómo?

-Autoorganizándose.

-¿Y entonces para qué está el jefe de Gobierno?

-Para dar respuestas a los problemas que surjan en el momento.

-Dicho así, da la impresión de que tiene poco estudiadas las problemáticas de la ciudad.

-Bueno, no, lo que pasa es que ésta es una experiencia nueva para nosotros. Yo siempre me presenté para debatir y para sembrar. Ahora, en cambio, podemos ganar. Pero no es que no estemos preparados, sino que pretendemos instalar una relación distinta entre el gobierno y la gente. Queremos que la gente sea la que decida cómo quiere solucionar los problemas. No nos interesa hacer la de Macri, que presenta cuadritos por todos lados.

-¿Está mal eso?

-No sirve. Mire, una alternativa como la de Macri sólo se hizo posible gracias al pésimo gobierno de Ibarra. En otro contexto, Macri no hubiera tenido ni un mínimo de éxito en la ciudad.

-Es curioso que diga eso, porque según las encuestas, usted podría tomar votos del electorado de Macri.

-Sí, de Macri y de Ibarra. Y también algunos que votaron al ARI.

-¿Cómo explica que pueda suceder esto?

-Porque Macri se presenta como un personaje que llega desde fuera de la política, y esto es una mentira que en algún momento puede caer. E Ibarra dice que le hace frente a la patria contratista, que es un tipo de voto que podría venir con nosotros. Lo del ARI es por honestidad y también, en parte, por ideología.

-Mencionó lo de la "patria contratista". ¿Está en contra de las privatizaciones?

-Yo creo, por ideología, que las empresas de servicios públicos deben ser autogestionadas. Tercerizarlas es hacer que las empresas privadas se lleven el lucro.

-¿Piensa reestatizar?

-Hace años que dejé de utilizar esa palabra. El Estado no puede hacer todo. Pero, eso sí, debe brindar los servicios públicos.

-La luz, el agua, el gas... son todos servicios que brinda la Nación. La recolección de basura, en cambio, la concesiona la ciudad. ¿Qué hará allí?

-La basura debería ser gestionada por los cartoneros y no por empresas de recolección. Se trata de un servicio público que los cartoneros, asociados en cooperativas y con los elementos para favorecer el reciclaje, bien pueden administrar.

-¿Le parece que están preparados para manejar la licitación más importante de la ciudad, con la tecnología incluida?

-Lo pueden hacer con apoyo del Banco Ciudad, que está para eso y no para prestarle una fortuna a la curtiembre Yoma.

-El tema es que, cuando asuma el próximo jefe de Gobierno, probablemente la licitación de la basura ya haya terminado.

-Si ganamos, vamos a estudiar la licitación de la basura y también la de los reservorios. Después, vamos a investigar todos los contratos y todas las concesiones.

-Está claro que confía en que puede ganar. ¿Se supone, entonces, que la polarización entre Ibarra y Macri es un invento?

-Pero claro. Es una mentira. Ambos tienen dudas de que puedan ingresar en el ballottage . No existe ninguna polarización. Macri, Ibarra, Bullrich y yo podemos llegar a la segunda vuelta.

-Queda una duda: ¿por qué se presenta si usted apoyó el "que se vayan todos"? Usted no se fue...

-Es que eso no es algo literal. Cuando la sociedad pide que se vayan todos en realidad reclama que se termine con el modo en que funciona el sistema. Exige un cambio. Y ese cambio podemos ser nosotros.

El perfil

Abogacia y rugby

Luis Zamora nació el 17 de febrero de 1948. Se recibió de abogado en la Universidad de Belgrano y en su juventud se dedicó también al rugby.

El primer trotskista

En 1989 fue elegido diputado por el Movimiento al Socialismo (MAS) y se convirtió así en el primer legislador de extracción trotskista del mundo. Al dividirse su partido, complementó sus ingresos vendiendo libros a domicilio En 2000 retornó al Congreso, al frente de Autodeterminación y Libertad.

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