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Se empobreció la dieta de los chicos de Felices los Niños

Reciben menos ayuda y alimentos
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22 de julio de 2003  

Los carteles con augurios de felicidad por el Día del Padre dirigidos al sacerdote Julio César Grassi, que en junio colgaron sus amigos junto al portón de la Fundación Felices los Niños (FFN), en Hurlingham, se decoloran con el paso del tiempo. Igual que la imagen de los grandes camiones que solían atravesar ese portón con donaciones de toneladas de galletitas, lácteos, carne y litros de leche.

En los comedores de la entidad no se sirve carne con la misma frecuencia de hace pocos meses. Los proveedores llevan dos meses sin cobrar y el personal percibiría en estos días el sueldo de mayo. Los chicos que viven en los hogares ya no reciben tantas visitas de familias que antes les llevaban regalos y los sacaban a pasear.

A nueve meses de la explosión mediática de la causa judicial en la que se investigan denuncias de corrupción de menores contra Grassi (el padre está procesado, con libertad restringida, y tras la feria judicial se resolverá si es enviado a juicio) sus consecuencias son evidentes.

Fundación golpeada

"Al pegarle a la fundación se perjudicó mucho el sistema con el que se la financia", dijo a LA NACION el contador y auditor externo de FFN, Joaquín Naredo, para quien habrá que esperar el balance de 2003 para evaluar el impacto en su economía.

Según Maximiliamo Gulmanelli, coordinador general de hogares de la FFN, desde que se hicieron públicas las denuncias contra el sacerdote comenzó una "debacle" para los beneficiarios de esa obra: 6400 niños a los que se asiste en 21 localidades del país con comida, abrigo, educación, techo y formación espiritual en 52 obras.

"La situación actual de los hogares no es de carencia; cambió el menú, se come mucha menos carne", explicó Gulmanelli. "No se cerró ninguna obra y el número de chicos asistidos siguió aumentando", explicó, al recordar que hasta fines de 2001 se atendía a 3400 niños y que en un año y medio se sumaron otros 3000.

El conductor televisivo Raúl Portal asumió la titularidad de la FFN cuando fue detenido Grassi. "Estamos como todos, aguantando como podemos", dijo, y se lamentó de que una entidad de Canadá haya congelado una donación por tres millones de pesos cuando se dijo que Grassi había llevado dinero a Suiza. "Con ese dinero podríamos saldar todas las deudas que tenemos", se lamentó.

El presupuesto para este año, previsto en julio de 2002, es de 13.012.016 pesos. El gobierno nacional aprobó subsidios por $ 1.918.535, de los cuales se cobraron menos de 500.000 pesos.

Se preveía financiar los casi 11.000.000 restantes con donaciones en dinero y en especies del sector privado, que, hasta el año último, estaban integradas casi en partes iguales por aportes de benefactores permanentes u ocasionales e ingresos obtenidos en otras iniciativas.

Según Naredo, los padrinos tradicionales se mantienen fieles. "Donde hay dificultades es en los recursos no recurrentes", dijo, y agregó: "El retraso en algunas donaciones y la desaparición de ofrecimientos de personas jurídicas y de empresas nos llevan ahora a comprar más alimentos".

¿Obras abandonadas?

"¡Por fin viene alguien de la fundación!", exclamó María Elena Dahud, al recibir la visita de dos directivos de FFN, el martes último. Ella es la responsable del hogar de día Virgen de los Desamparados, que da desayuno, almuerzo y merienda a 60 chicos desde septiembre último en la iglesia Nuestra Señora del Carmen, en el barrio de Villa Angela, cerca de la sede de FFN.

"La obra está viva y nunca se detuvo gracias a la generosidad del sector privado", aclaró Naredo. Hay dos escuelas en construcción, en José León Suárez y en San Miguel. Pero también admitió que es una realidad que gran parte de la ayuda que hoy llega a las obras depende de la solidaridad de cada barrio.

La obra

6400 niños: hoy 6400 niños son asistidos por la fundación.

550 empleados: sin contar el personal docente, la entidad cuenta con 550 empleados.

20 hogares: en total son 20 hogares "convivenciales", 15 centros de día, 9 escuelas, 6 comedores, 2 grupos de rescate y 33 talleres de práctica laboral.

En el interior: funcionan los hogares Nuestra Señora de la Patagonia, Santa Cruz; Centro Maitey Rory Mitakuera, Formosa; San Cayetano, San Juan; El Buen Pastor, Chaco, y Santa Rosa de Lima, en Santiago del Estero.

13.012.016 pesos: es el presupuesto previsto por la entidad para 2003.

1.918.535 pesos: es el monto de subsidios estatales que recibe.

Primera obra: Casa del Niño Don Bosco, en el actual predio de Hurlingham, en 1993.

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