La línea B tiene dos nuevas estaciones

Después de tres años de obras quedaron inaugurados los mil ochocientos metros de vías que, ahora, llegan a Parque Chas
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10 de agosto de 2003  

Las obras de extensión de la línea B de subterráneos que comprenden las estaciones Tronador y Los Incas fueron inauguradas ayer por el jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra.

Ahora, los vecinos de Villa Ortúzar y Parque Chas podrán llegar al centro de la ciudad en un viaje que durará 25 minutos. Los Incas es la cabecera de la línea que termina en la estación Leandro N. Alem, en el Correo Central. El nuevo tramo tiene 1,8 kilómetro de extensión y su construcción demandó tres años. Fue en el año 2000, durante la gestión de Fernando de la Rúa como jefe de gobierno, cuando se iniciaron los trabajos.

Tras el acto oficial de ayer los vecinos aprovecharon para viajar gratis. Claro está, sólo podían hacerlo desde las estaciones Tronador y Los Incas.

"Estoy muy contenta porque nací en este barrio cuando todavía circulaban los tranvías y ahora puedo disfrutar del subte", dijo Verónica Pita de Carrizo, propietaria de un puesto de flores, a metros de la estación Los Incas.

"Lo estábamos esperando desde hace muchos años", exclamó Olga Lalia, que de niña también viajó en el tranvía. Su hija, Fernanda Muhamed, de 32 años, fundamentó la alegría de todos los vecinos: "Para ir al centro ahora no tendremos que tomar dos colectivos o hacer combinación en Chacarita. Además el subte es mucho más rápido y no daña el medio ambiente."

En la estación Tronador, ayer se recordó que también durante los primeros días de agosto, pero de 1999, el entonces jefe de gobierno, De la Rúa, convocó a los vecinos para inaugurar las obras de extensión de la línea B.

"Fue un acto igual a éste. Se puso un monolito a pocos metros de donde ahora está el palco con los funcionarios", recordó Carlos Alvarez, encargado del edificio de Triunvirato 3282.

En el acto de ayer, Ibarra estuvo acompañado por el ministro de Planificación, Julio De Vido, funcionarios de su gobierno y autoridades de Subterráneos de Buenos Aires (SBA).

Tono de campaña

En un claro tono de campaña, Ibarra le dedicó algunas palabras a su más claro oponente por la Jefatura de Gobierno: "Algunos no le dan importancia al subterráneo, dicen que es un túnel. Yo entiendo, porque hay muchos que nunca en su vida viajaron en subte; pero nosotros gobernamos para gente, que sí necesita subte", dijo en obvia referencia a su oponente, Mauricio Macri.

Si bien son numerosos los proyectos de prolongación de los recorridos de las diferentes líneas, en los últimos años la única que lo hizo fue la D, que ahora llega hasta Congreso de Tucumán.

Ibarra anunció ayer que ya están en venta los pliegos de la licitación para la extensión de la línea A hasta Nazca, en Flores, y para una nueva prolongación de dos kilómetros de la B, hasta llegar a la estación de ferrocarril de Villa Urquiza.

Según el presidente de Subterráneos de Buenos Aires, Edgardo Kutner, llegará un momento en el que "dos de cada tres porteños vivirán a menos de cinco cuadras de una estación de subte".

Tronador y Los Incas, las nuevas estaciones de la línea B, tienen características modernas similares a las últimas inauguradas en la línea D, Juramento y Congreso de Tucumán. Tienen escaleras mecánicas y ascensores para discapacitados, indicaciones en sistema braille y baños, comunes y para discapacitados.

En las paredes de la estación Tronador se describe la historia del Villa Ortúzar en coloridos vitrales.

La estación Los Incas -ubicada también bajo la avenida Triunvirato, pero al 3700, entre Mariano Acha y Combatientes de Malvinas- está decorada con diseños inspirados en motivos precolombinos que desarrollan temas de la cultura aborigen.

"Todavía no pude ir a conocer las nuevas estaciones, pero estoy muy contento con que se hayan terminado los trabajos en la calle -dijo Piero Remotti, dueño de un autoservicio ubicado justo frente a la estación Los Incas-. Durante todo el tiempo que duraron las obras las ventas bajaron mucho y había mucha inseguridad."

La música del espectáculo circense que precedió el acto de inauguración invadía todos los rincones varias cuadras a la redonda desde la avenida Triunvirato y Los Incas, la nueva cabecera de la línea B.

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