Un estigma: los pibes se quedaron sin la final

La Argentina perdió por 3 a 2 con España; se frustró el sueño de jugar por primera vez por el título; arrancó ganando 2 a 0, los europeos igualaron y definieron con gol de oro a tres minutos de concluir el suplementario; ante Colombia, por el tercer puesto
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28 de agosto de 2003  

HELSINKI, Finlandia (Especial).- La desazón de los juveniles argentinos marcó el final de la ilusión en el Mundial Sub 17. El conjunto de Hugo Tocalli buscó clasificarse por primera vez a la final del torneo, pero cayó por 3 a 2 ante España en definición por gol de oro. Todo el sueño se derrumbó cuando a tres minutos de concluir el alargue el remate de Cesc venció al arquero Oscar Ustari, que había edificado una esperanza inmensa por si llegaban los penales.

La Argentina quedó afuera de la disputa por levantar la Copa del Mundo y los pibes lo sintieron. Se vio a Alejandro Faurlín llorando, cómo buscando una explicación en el césped sintético; a Garay consolándolo y diciendo "no puede ser"; a Cardozo maldiciendo la expulsión al comienzo del segundo tiempo, y al arquero suplente Mariano Arnulfo masticando bronca y desbordado sobre los jugadores españoles.

El desarrollo de todo el partido entregó la sensación de que el desenlace fue un justo castigo para una actitud poco protagonista del conjunto argentino, que se fue al entretiempo con dos goles de ventaja. Y también puede decirse que fue un premio correcto para España, que sin duda cuenta con un Sub 17 con una interesante proyección a partir de jugadores con técnica y desequilibrio. Y en esta consideración entran futbolistas como Cesc, Sisi, Jurado, Xisco y los laterales Llorente y Ruz.

En la cancha se observó la superioridad de España, más allá de ese puntazo de Lucas Biglia -que fue reemplazado a causa de un fuerte golpe en el hombro izquierdo- que abrió el marcador a los cuatro minutos y del cabezazo goleador de Garay a los 31. ¿Qué sucedió después? Los dirigidos por Tocalli llegaron muy poco al arco de enfrente y encima, en inferioridad numérica por la expulsión de Cardozo por una dura infracción a Ruz, no pudieron controlar las embestidas de los españoles.

En el segundo tiempo llegó el comienzo fatal: a los 3, Cesc remató al ángulo derecho de Ustari y le sacó el invicto que mantenía la valla. Con el 1 a 2, los españoles quisieron aprovecharse del golpe anímico y lo lograron. En cinco minutos España igualó el partido con un remate de Jurado. El 2 a 2 dejó al conjunto argentino totalmente descolocado.

La impotencia argentina aumentó cuando las agresiones de ambos equipos se reiteraron en un partido duro, ante un árbitro permisivo, el sueco Martin Hanson. España festejó como si esta victoria significara el campeonato. La Argentina se retiró con la ilusión quebrada y con el dolor de ya no estar en la pelea, pero con el orgullo de saber que se dejó todo. La final quedó para España y Brasil, que ayer venció a los colombianos por 2 a 0 (ambos tantos los anotó Abuda). A los chicos de Tocalli les queda un capítulo más: jugarán pasado mañana frente Colombia por el tercer puesto.

Las cuatro semifinales perdidas

Italia 91

El equipo dirigido por Merlo, con Verón y Gallardo, entre otros, perdió por 1 a 0 ante España. Finalizó tercero.

Ecuador 95

Pekerman, con Cambiasso, Aimar, Sixto Peralta, Duscher y La Paglia como figuras, cayó 3 a 0 con Brasil; terminó tercero.

Trinidad y Tobago 2001

Con Tocalli como DT y con Tevez, Mascherano y Maxi López en el plantel, perdió ante Francia, el campeón; fue 4°.

Finlandia 2003

Una vez más no llegó a la final; España lo eliminó y ahora jugará pasado mañana con Colombia por el tercer puesto.

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