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El gran romance de Alberto Migré

El padre de la telenovela argentina moderna inventa historias de amor para escuchar
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21 de septiembre de 2003  

Desde el pasado mes de junio, los domingos por la noche, de 22 a 24, "Permiso para imaginar", el nuevo ciclo de radioteatro que se emite por Radio Belgrano AM 950, recuperó para la radiofonía este género tan admirado y escuchado de la mano de quien con toda justicia es considerado su verdadero padre: Alberto Migré, un autor y profesional que hace diez días, cumplió 70 años y ostenta 54 de trayectoria. Cada domingo la audiencia puede escuchar esas historias pensadas y plasmadas en su máquina de escribir, donde destacados intérpretes se hacen cargo de cada uno de los personajes que llevan su sello indeleble.

Todos los lunes a partir de las 13, Migré y el elenco por él convocado para cada emisión ensayan hasta las 17.30 los textos que cada uno recibió la semana anterior. A partir de las 18.30, en los estudios de Radio Belgrano comienza la grabación en la que Migré ejerce múltiples tareas: además de autor, es director, musicalizador, coordinador de sonidos y efectos especiales: el hombre corrige tonos, matices... en síntesis es el responsable de la puesta en el aire de un producto que al domingo siguiente hará reír, emocionar y reflexionar a la audiencia.

Migré llega al encuentro con LA NACION con el entusiasmo, la energía y la cordialidad que lo caracterizan, con el total convencimiento de haber recuperado -teniendo en cuenta la repercusión que el ciclo está obteniendo- la vigencia de un género que en algún momento fue eliminado de las grillas de programación.

-Hace sólo tres meses que el programa está en el aire -por el auspicio de la Fundación de Autores y a la gestión de Julio Maharbiz, director de la emisora- y se está convirtiendo en una experiencia singular. No me interesa hablar de mediciones, pero sé que funciona muy bien en el boca a boca. En 2001 realizamos también una experiencia muy valiosa en Radio de La Ciudad, pero en la actualidad se han dado, además, una serie de circunstancias aun más enriquecedoras: en esta oportunidad logré por ejemplo la participación de Rodolfo Bebán, con quien nunca había trabajado, y sé que prácticamente toda la colonia artística está más que interesada en participar en este ciclo. He vuelto a la radio y en poco tiempo más también a la televisión. He sido designado jurado del nuevo reality que produce Cuatro Cabezas para Canal 13, de donde surgirá una ganadora y estrella, que luego protagonizará una miniserie que producirán los hermanos Borensztein. Y son precisamente los hijos del querido Tato, quienes me convocaron para que escriba esta historia, que será la continuación de "Piel naranja" -dice con gran alegría- aquella historia inolvidable que protagonizaron Arnaldo André con Marilina Ross.

-Pero esa historia finalizaba con la muerte de ambos...

-Sí, claro, pero en esta ficción se comprobará que ella logró sobrevivir. Y me hace feliz saber que esta miniserie contará con la participación de China Zorrilla y de Pablo Codevila. Estuve en un tiempo de espera y ahora vivo éste, en que toco el cielo con las manos y es el mejor regalo de cumpleaños; porque además he recibido una tentadora oferta de Televisa, de México, para escribir una telenovela de más de 120 capítulos, que estoy evaluando en estos días. Pero estoy convencido de que todo se lo debo a la radio.

"Mi academia"

-Si hacemos historia, ¿podemos recordar sus inicios?

-Fui un chico que creció en un hogar donde se escuchaba radio (capilla) todo el día. Hoy pienso, que ésa fue mi academia, sin dejar de señalar lo que aprendí, como integrante de las pandillas "artísticas" de Juancho y Marilyn. Puedo mencionar a los pioneros del género: Juan Carlos Chiappe y a Héctor Bates, pero fundamentalmente a los grandes maestros que marcaron estilos: Abel Santa Cruz, María del Carmen Martínez Paiva, Sergio De Cecco, Alma Bressan, Celia Alcántara, Laura Favio, Rafael García Ibáñez y esa maravilla que fue Nené Cascallar. Y esos radioteatros además, desfilaban por diferentes teatros, porque en esos años existía uno en cada barrio Y allí estaban Julia de Alba, Carmen Valdez, Blanca del Prado, Nelly Hering y Susy Kent, entre otras.

Yo me sentía tan identificado con la actuación que no vacilé en presentarme en Radio Libertad, para interpretar un personaje junto a Osvaldo Pacheco, Idelma Carlo y Marta Moreno. Se dieron casi consecutivamente dos situaciones que me permitieron vislumbrar que tenía mayor facilidad como escritor que como intérprete. En esa suerte de casting inicial (yo era un adolescente), en plena década del 50, el director de la emisora dijo que no tenía dinero para convocar autores. Recuerdo que salí casi corriendo y adapté distintos capítulos de "Corazón", el libro de Edmundo D´Amicis. Y de allí en más seguí en esa tarea de adaptador de textos, mientras desarrollaba todo tipo de trabajos en la radio: locutor, sonidista, atendía el teléfono y era el asistente de todos los que solicitaban mi colaboración, además de escribir textos para los ciclos como "La hora francesa, portuguesa, italiana, etc.". Hasta que en una oportunidad no pude contener la risa al escuchar un texto muy malo, que debían interpretar Chela Ruiz y Horacio Delfino. Ella me dijo: "No critiques hasta que no seas capaz de escribir algo mejor". Al día siguiente llegué y le entregué mi trabajo. Con gran sorpresa preguntó: "Jurame que lo escribiste vos. Y si es así, ¿te animas a escribir otros?".

-¿Ese fue el inicio de la gran aventura radial?

-Fue algo increíble. Comencé a escribir para Excelsior el "Radioteatro Virtus" (como de medida lo más perfecto al servicio de una dama), que se prolongó durante 12 años y se emitía de 17 a 17.30. Eran sus protagonistas José Canosa y Mabel Paz, siguieron entre otros Alfredo Suárez Serrano, Atilio Marinelli y Graciela Araujo y debía plasmar hasta 4 o 5 historias por día. Fue la primera vez que escuché hablar de rating. Y así llegó el traslado a Radio El Mundo, donde se lucía Hilda Bernard con Fernando Siro o Eduardo Rudy y por la noche Jorge Salcedo, Elcira Olivera Garcés y en otras Elcira con Alfredo Alcón. Y aquí -dice con tono casi emocionado- quiero dedicar una mención especial para el relator que resultó esencial a la hora de hablar del éxito de estos ciclos: la voz maravillosa de Julio César Barton. Al parecer la medición de otros programas en esos horarios oscilaba entre 12 y 14 y el nuestro era de 30 puntos. Y el radioteatro siguió su derrotero por emisoras como Belgrano, Splendid y en Mitre en los años 70.

Con el mismo entusiasmo

-¿Cuáles fueron los títulos más resonantes de esos años?

-"Las solteronas", "El hombre equivocado", "Esos que dicen amarse" (hasta se representó en el Liceo) "Altanera Evangelina Garré", que en la TV, fue "Adorable profesor Aldao"; y esencialmente "0597, da ocupado", que resultó impactante porque su protagonista era una mujer en presidio. La repetimos en más de una oportunidad y en televisión se convirtió en otro éxito: "Una voz en el teléfono". Pero sin duda -lo señala casi con fervor- el fenómeno es de la radio, que es uno de los medios más completos y más nobles, porque es la palabra que va creando todas las imágenes que la gente puede imaginar. Ayuda al público a recuperar la hermosa costumbre de escuchar y en más de una oportunidad reemplaza al libro que no lee, a la película que no puede ver y a nosotros los autores nos permitió crear un estilo. Estoy convencido que el público fiel de este género cuando escucha determinados textos u observa ciertas imágenes puede señalar, por ejemplo, "esto es de Nené Cascallar" o "esto es Migré". Pareciera que ahora todo vuelve a su cauce. Y lo hago con el mismo entusiasmo: 15 horas para escribir y otras tantas para musicalizar. Sigo fiel a mi forma de pensar y decir y debo agradecer al periodismo, que tanto me ha apoyado en esta etapa y aprovecho para decir en voz alta que me parece encomiable que la Secretaría de Cultura decidiera auspiciar "Permiso para imaginar", dado que todavía los avisadores son reticentes. Esta noche por ejemplo ofreceremos: "Delito de amor", con Selva Alemán, Linda Peretz, Leonor Soria, Laura Palmucci, Carlos Girini, Osvaldo Brandi y Ana María Casó, y estamos preparando para el próximo domingo una historia de "Orquesta de señoritas", con María Aurelia Bisutti, Beatriz Taibo, Aldo Barbero, Marcelo Olivero, Graciela Martinelli y la actuación del grupo de Lucho Repetto, que será todo un homenaje a la radio. Por eso, cada emisión del ciclo termina así: "Si ayudamos a imaginar, si supieron escuchar...terminan de ver ustedes..." y ahí va el título del relato con la correspondiente cortina musical. Y creo que allí se produce esa magia que sólo puede brindar la radio. Cada uno crea su propia escenografía y coloca rostro y estatura a cada uno de los personajes.

Por adentro

  • Operación técnica: está a cargo de Tatín Pérez, un profesional que tiene una extensa trayectoria en el medio radial, y que además resulta "muy contenedor", según palabras del propio Migré.
  • Locución: Beba Vigñola, una voz y personalidad fundamental en la historia de la radio y otra muy destacada en el medio: Susana Argañaraz.
  • Relator: Enrique "Quique" Pesoa, pone su voz, en esta labor fundamental en las historias de Migré.
  • Musicalización: a cargo del autor, que elige sus temas clásicos y románticos, donde nunca faltan Chopin o Mozart.
  • Sonidos y musicalización: Ernesto Catalán, un histórico en esta tarea y perteneciente a una familia que se dedicó a este oficio tan particular que es el que más incentiva la imaginación. Migré se inició trabajando con Nicolás Catalán (tío de Ernesto) y luego con Luis Alberto Catalán (hijo de Nicolás).
  • Domingos, de 22 a 24 en AM

    Rating

  • Radio 10 1,4
  • La Red 0,8
  • Mitre 0,4
  • Continental/América 0,2
  • Belgrano/Rivadavia/Once Diez 0,1
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