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Un paraíso para las abejas en Santa Fe

Experiencia de apicultores en un campo de 17 hectáreas
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27 de septiembre de 2003  

BERRETA, Santa Fe.- Un grupo de apicultores prepara un campo de 17 hectáreas para la producción de miel en este pequeño poblado del sur santafecino, ubicado a unos 70 kilómetros de Rosario. La idea es convertir el terreno en un paraíso para el deleite de las abejas que, en pocos años, hallarán, en ese ámbito, todo lo necesario para la subsistencia.

Marcelo Tulisi, uno de los emprendedores, sugiere a los operarios los sitios ideales donde colocar algunas especies arbóreas. En pocos meses plantarán cerca de un millar de eucaliptos, sauces, árboles frutales y diversas variedades de pinos. El predio está ubicado a pocos metros del río Carcarañá.

"Este es un trabajo obligado para quienes pretenden realizar esta actividad. Como en esta zona ya no quedan campos sin cultivar con soja, los pocos predios que se encuentran deben ser adaptados para que las abejas estén cómodas. Estamos creando un microclima para ellas", explicó el productor.

Plan de forestación

Tulisi buscó junto a un grupo de amigos una alternativa para anexar al trabajo que desarrolla como operador de cable en la localidad de Correa. Encontraron en la apicultura una posibilidad cuando se dieron cuenta de que no hacía falta tener campos de su propiedad para llevarla adelante.

La iniciativa experimental de Berreta está siendo supervisada por los funcionarios del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Industria y Comercio de Santa Fe (Magic). El mayor interés depositado por los funcionarios radica en el plan de forestación que se encaró como complemento. "Todo lo que hemos colocado tiene flor para el polen de las abejas", comentó.

En los inicios, las primeras 20 colmenas fueron colocadas en un campo de un amigo en la localidad de Tortugas, casi al límite con la provincia de Córdoba. Una vez que se sintieron seguros con la etapa de aprendizaje, añadieron otras en ese lugar y posteriormente en un campo en Andino, también prestado.

El Senasa la habilitó para el tráfico federal e internacional. Eso quiere decir que los productores están posibilitados de exportar en forma directa.

"Las exigencias son importantes y las salas deben tener instalaciones con acero inoxidable y azulejos para las prácticas correctas de manufactura. Por el momento, la estamos colocando en tambores reglamentarios y la vendemos a un exportador", dijo.

Las inspecciones que realiza el Senasa se basan en la verificación del flujo del producto, la circulación del personal y las condiciones edilicias. Los controles tienden a preservar la inocuidad de la miel para evitar cualquier tipo de contaminación.

La producción es variada. Mientras que en los campos de Tortugas y Berreta se produce miel multifloral, en los campos de Andino se genera una miel monofloral con preponderancia de eucalipto en un 80 por ciento. Los productores alcanzan una producción de 25 kilos por año/colmena.

Rentabilidad

La actividad de los apicultores no termina en el emprendimiento grupal, sino que desde la Asociación Apícola de Carcarañá (en la que participa Tulisi) están fomentando la realización de cursos gratuitos para sumar a otros productores de la zona a esta actividad.

"La rentabilidad de quienes se dedican a la apicultura es buena, porque el precio internacional esta en el orden de US$ 1,80/1,90. Un inconveniente son las fluctuaciones del mercado. La actual cotización alienta la aparición de nuevos emprendimientos", añadió.

Tulisi comentó que aprendió esta actividad participando de cursos en Rosario y posteriormente asistiendo a numerosas jornadas de actualización.

"En esta zona que comprende el departamento Iriondo hay alrededor de 2000 colmenas, toda una hazaña si se lo compara con años anteriores", añadió.

Santa Fe posee el 20 por ciento de las colmenas y de la producción de miel del país. El 98 por ciento se destina al mercado externo.

La implementación de una estrategia de certificación por parte del gobierno local permitió a los productores conseguir diferencias significativas en los precios obtenidos en sus operaciones.

Una apuesta a la trazabilidad

SANTA FE (De nuestro corresponsal) .- Los productores apícolas de Santa Fe decidieron apostar fuerte en el corto y mediano plazo. Los 1300 apicultores, reunidos en 20 entidades, y que exportan actualmente el 12% del total de la Argentina, asumieron el desafío de alcanzar en tres años el 18 % de ese volumen, para lo cual reforzarán el trabajo actual sobre trazabilidad de la miel, y desde 2005 tendrán un plan sanitario obligatorio.

A ello se agrega que desde el primero de octubre próximo, ajustándose al esquema de trazabilidad ordenado por el Senasa, todos los apicultores tendrán inscriptas las salas de extracción (de lo contrario no podrán comercializar sus producciones), y estará en vías de desarrollo un proyecto de miel orgánica para añadir valor agregado a las exportaciones.

Certificación

"Siempre fue una actividad importante, pero nunca atendida como correspondía", dijo el director provincial de Recursos Naturales, del Ministerio de la Producción, ingeniero Ricardo Biani.

En los primeros 8 meses de 2003, la certificación de exportaciones de miel alcanzó las 62.898 toneladas, por un valor de U$S 142.946.000, lo que significó un crecimiento del 89 % en el ingreso de divisas y del 3 % en volumen con respecto a igual período de 2002.

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