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Uruguay exporta rock casi argentino

Estuvimos en Montevideo para la multitudinaria presentación del nuevo disco de No Te Va Gustar, que llegará en los próximos días a las disquerías de Buenos Aires
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3 de octubre de 2003  

La habitualmente apacible Montevideo muestra un perfil distinto. En el ámbito musical, la ciudad pasa por un momento excepcional: bandas y solistas de todo tipo y estilo se multiplican por doquier, y en la Ciudad Vieja se han abierto multitud de pequeños boliches que albergan música en vivo. A pesar de la crisis, las ediciones discográficas se cuentan por docenas, y sellos independiententes como Bizarro, Koala y el ya histórico Ayuí cubren el espacio dejado vacante por las multinacionales -que se limitan a reproducir los grandes lanzamientos internacionales-, editando los principales artistas de la escena local. Según Beto García -el joven director de Koala Records-, hay más de 600 bandas en actividad.

Pero de todas ellas, sólo tres tienen la convocatoria suficiente para llenar el Teatro de Verano, escenario por excelencia de grandes conciertos al aire libre: La Vela Puerca, que cuenta con la producción de Gustavo Santaolalla y el respaldo de la poderosa compañía Universal; los Buitres, una banda histórica, continuadores de los pioneros Estómagos, y por último, No Te Va Gustar (NTVG), un grupo compuesto por amigos de barrio sin historia previa ni apoyo de la industria, cuyo primer álbum, Solo de noche , editado en 1999 como producción independiente, llegó al Disco de Platino, además de generar un auténtico himno local, No era cierto .

A pesar de que la edad promedio del grupo es de 25 años, los NTVG son unos jóvenes veteranos. Sus comienzos datan de 1994, cuando tres compañeros de colegio decidieron juntarse a tocar: Emiliano Brancciari, cantante, guitarrista y principal compositor, un argentino que reside en Montevideo desde los 13 años Mateo Moreno, en bajo y Pablo Abdala, en batería. Con el tiempo, los covers iniciales fueron reemplazados por temas propios, y se irían sumando un precusionista y una sección de vientos de tres integrantes, hasta alcanzar la alineación actual. "Cuando sacamos el primer disco éramos la típica banda de barrio que probaba a ver qué pasaba", dice Emiliano. "De repente el disco se empezó a escuchar y sonábamos en todos lados; la verdad, nos sorprendió mucho. No teníamos expectativas de ser masivos."

Para el segundo álbum contaron con un presupuesto más importante y lo grabaron en Chile, con la producción de Mariano Pavez. Este Fuerte Viento Que Sopla , que será editado en Argentina por el sello Barca, ya alcanzó el Disco de Oro a caballo de éxitos como Tenés que saltar , Te voy a llevar , y la murga Clara .

El recital denominado Caminos Verdes , en el que lo presentaron en el Teatro de Verano ante más de 5000 personas, generó una gran expectativa. Las entradas estaban agotadas desde hacía varios días y hasta hubo reventa. Fue una demostración de la comunión que se produce entre NTVG y su público, que canta todos los temas a la manera de lo que sucede en la Argentina con bandas como la Bersuit. Dos horas y media de música con los temas de ambos discos, algunos nuevos, versiones, y un invitado muy especial: Juan Casanova, el cantante de los míticos Traidores, con lo cual NTVG afirma su ubicación en la mejor tradición del pospunk oriental. Pero su música recorre una amplia variedad estilística. Hay mucho reggae, pero también rock, temas con melodías "beatlescas" y otros con adrenalina punk, salsa con preocupación social a lo Blades y folk-rock a lo Calamaro, algo de ska y los inevitables toques uruguayos.

Presionado para encontrar una explicación de su éxito, Brancciari explica que "la gente se da cuenta de que hacemos algo espontáneo, que nos sale de adentro, que no repetimos fórmulas. Y además, tenemos buena energía entre nosotros, somos amigos.Y por supuesto, existe también una cuota de suerte. Pero yo creo que cuando vas a ver una banda te das cuenta si te está diciendo algo de verdad, si realmente siente lo que está tocando o está haciendo algo para vender. Nuestra preocupación principal es que nos guste a nosotros, y si le gusta a la gente, mejor".

Coincidentemente con la edición del disco, preparan su próximo desembarco en Buenos Aires, el mes próximo. El guitarrista remarca que "nos interesa mucho empezar a ir regularmente, a mí particularmente por ser argentino, pero todos escuchamos desde siempre mucho rock de allá, como los Redondos, Sumo, Charly, Divididos. Más recientemente la Bersuit, con quienes tocamos en 2001 en el Teatro de Verano, Los Piojos y Los Pericos, de quienes me gusta mucho su último álbum".

NTVG estuvo girando intensamente por el interior del Uruguay, donde por fin el público está pidiendo nuevamente bandas de rock, luego de una década de hegemonía de la música tropical. Para Brancciari, los motivos son claros: "En estas épocas de crisis que se viven, donde no le creés a nadie, lo que buscás es contenido. Y el rock lo tiene, aquí en Uruguay, en la Argentina, y en cualquier lado. Vos lo escuchás y sabés que hay algo de fondo, que no es sólo un envase. Hay un compromiso con lo que estás haciendo. Es obvio que con una canción no vas a cambiar nada, pero creo que se generan cosas con la música y con el arte, que otras cosas -como la política- no las generan. Yo le creo más a un artista que a un político".

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