Antonio Carrizo, el clásico del éter

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5 de octubre de 2003  

Toda una experiencia resulta concretar la entrevista, charla, conversación con uno de los hombres más representativos de la radiofonía local, no sólo por su significativa trayectoria sino fundamentalmente por su carismática personalidad.

Antonio Carrizo nos espera en la puerta de Radio Rivadavia (Arenales al 2400); la gente que pasa lo saluda, se para a hablar con él, contesta cada inquietud y cuando llega el momento de comenzar la nota y camina por el pasillo -dialogando con cada uno- hasta el estudio no se priva de brindar instrucciones tanto al fotógrafo como a quien suscribe sobre la forma de encarar las respectivas tareas.

Este profesional de 77 años (55 de carrera) altísimo, delgado, gesticulante y de voz estentórea se coloca una de sus tantas y famosísimas gorras y con esa energía y vitalidad de la que da pruebas a diario recorre cada capítulo de lo realizado para este medio, donde, como él mismo confiesa: "Es mi vida y aquí aprendí todo lo bueno y todo lo malo".

Conduce "El locutorio", que se emite por Radio Rivadavia (AM 630) de lunes a viernes, de 21 a 22, un ciclo que lleva su estilo, en el que están la música que él mismo elige, las charlas con escritores, artistas plásticos, filósofos, sociólogos, figuras del medio artístico, recordación e ilustración de efemérides históricas. También en esta emisora presenta "Columna de opinión", interesantes micros con minirreportajes a figuras de los ámbitos más diversos de la actualidad que la emisora emite cinco veces por día.

Comienzos en verso

Carrizo pone especial atención en destacar que los inicios de su vocación coinciden con sus doce años: cuando recitaba versos patrióticos en la Escuela N° 1 de su General Villegas natal. Posteriormente, y hasta los 18, fue una suerte de locutor de la propaladora del lugar recorriendo sus calles. Y así se va armando la carrera de este maestro de ceremonias que animaba bailes, presentaba orquestas, elegía reinas de la primavera o la mejor pareja de baile de cada club y además, por las tardes, pegaba los afiches anunciando cada uno de esos eventos.

En su posterior desembarco en Buenos Aires rinde una prueba ante Julio César Barton y se erige en el frasero de la agencia Lintas para "vender" las marcas Lux, Rinso, Olavina y Atkinsons.

"En 1949, ingresé en Radio El Mundo -dice-; luego me desempeñé en varias emisoras, pero tuve la gran suerte de desarrollar casi toda mi carrera en dos radios más que significativas: El Mundo, la emisora-espectáculo, la de los shows en vivo, con alfombra roja, con la actuación de las grandes figuras locales y del exterior, y Radio Rivadavia, la emisora de la información, el deporte, la actualidad y la política. En la primera trabajé 22 años, y en la segunda 25."

-¿Qué significó en su trayectoria "La vida y el canto"?

-A mí me gusta definirlo como un programa de autor. Y en eso creo que formamos un interesante cuarteto con Jorge Fontana, Héctor Larrea y el peruano Guerrero Marthineitz. Ese programa despertó un matiz lúdico en mi vida, una forma de felicidad, que se convierte en un estilo profesional: descubrí el mundo de los libros. Si uno empieza a frecuentar ciertos libros, sí o sí caés en los mejores. Si le agregás la vida y las obras de los pintores argentinos, a la larga tenés que pararte frente a un Castagnino, un Spilimbergo o un Alonso. Si los actores son parte del entramado surgen los nombres de Gassman, Ernesto Bianco, Alcón, y así vas creando un fresco vital, pero que entero sólo queda en tu memoria. Pero atención -dice-: estos programas de autor tienen también hoy sus continuadores: Lalo Mir, Bobby Flores, Pergolini, Dolina tienen estilo y ponen su marca en lo que hacen.

De repente corta el ritmo de la conversación y dice: "¿Sabés que en esa silla que estás sentada estuvo Borges cuando grabamos esas famosas charlas (un mes de grabaciones en este ámbito de la radio) que dieron origen al libro "Borges, el memorioso", que publicó el Fondo de Cultura Económica? Recuerdo que un día miré al operador y le dije: ¿estás listo? Y Borges me preguntó: ¿cómo, hay alguien más aquí? Cuando le expliqué contestó: yo creí que eso era un espejo (se refería al vidrio que separa el estudio del ámbito donde trabaja el operador técnico)".

-¿Puede señalar sus referentes?

-En primera instancia a esa voz única de la radio Julio César Barton y también a José María Muñoz, un modelo de generosidad, trabajo. Creo que de él adopté ese entusiasmo esencial para encarar esta profesión.

Trabaja en todos lados

Actualmente Carrizo además conduce todos los sábados, de 10 a 13, por FM (103.9) Perspectiva Sur de Quilmes, "Somos del sur", "un programa -agrega- que me ha permitido descubrir un universo humano maravilloso: la ciudad de Quilmes". En la señal de cable Publicinco, de Vicente López, presenta los miércoles, a las 22, su propio espacio. Por la señal P y E, los miércoles, a las 22, con repetición los domingos, a las 13, integra el panel fijo de "Papeles sueltos", junto a Juan José Sebreli, Tomás Abraham y el doctor Horacio Sanguinetti: un espacio de reflexión para la discusión, la polémica, el debate sobre los temas artísticos, literarios, filosóficos, históricos, en suma culturales. Y hasta hace dos semanas fue el coequiper de Juan Carlos Calabró en "El contra" por América.

-¿Qué fue lo mejor que le dio la radio?

-Absolutamente todo. Me dio la vida y una forma de vida. Y, por qué negarlo, me dio popularidad. No me molesta que me digan por la calle: "No te mueras nunca maestro" o que un tachero me grite: "Lástima que seas bostero", ni que venga una estudiante de comunicación y converse conmigo para convertirme en un "trabajo práctico". Yo ya tengo mis propias definiciones. Mi piel han sido los libros; mi memoria es General Villegas; mis ojos: todo lo que veo, el escenario de mi vida en Buenos Aires: El Rody (un bar restaurante), La Biela y mis amigos; mi manicomio: el palco de Boca.

-Antes los libros y ahora la música, ¿qué le provoca?

-Se me mueven los huesos con las orquestas de Di Sarli y Troilo y con los cantantes Floreal Ruiz, el Polaco Goyeneche, el cabezón Castillo, y lloro por ellos.

-¿A qué se debe esta fidelidad con Rivadavia?

-Los muchachos Tasara y Cetrá (dueños y directivos de la emisora) yo sé que me quieren mucho. Podrían vivir sin mí, pero aquí estoy. Rivadavia es lo más parecido a la vida. La cuadra de Arenales entre Larrea y Pueyrredón huele a radio y hasta los quioscos parecen estudios. A esta radio nadie le dijo qué tiene que ser: es la Argentina. En un momento en esta radio tuve el placer de trabajar junto a Larrea, Rubén Aldao, Juan Carlos Mareco y Jorge Fontana. Era... disculpen la inmodestia, un Dream Team. Y por otro lado también debo mencionar a dos notables profesionales femeninas que fueron mis compañeras durante años: María Esther (Beba) Vigñola y Susy Deval.

-¿Cómo observa el futuro de este medio?

-Está totalmente ligado a la solución general de los problemas argentinos: políticos, sociales y económicos. Nada en la Argentina puede solucionarse por retazos o con parches. Se arregla todo o nada, pero la radio tiene aseguradas su continuidad y vigencia. A la muchachada profesional ya la hemos mencionado antes. Y repito lo que vengo señalando desde hace muchos años: "La radio siempre está en auge".

Por adentro

  • La producción: está a cargo de Roberto Risso, un hombre de larga y eficaz trayectoria en esta labor, y de Yael Levisman (ambos conocen muy bien lo que Carrizo piensa y quiere, para armar su programa).
  • Operación técnica: Daniel Lineares, el conocido José "Pepe" Ciotti y Luis Trivelaro.
  • Locutor comercial: Mauro Cabral.
  • Informativos: Patricia Costanzo y Luis Peralta.
  • La competencia, de lunes a viernes, de 21 a 22

    Radio 10: 1,28

    Mitre: 0,65

    Continental: 0,52

    La Red: 0,41

    Rivadavia: 0,32

    Del Plata: 0,20

    Fuente Ibope

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