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Beliz desató una polémica por graves acusaciones

Dijo que en la década del 90 se compraban y vendían leyes
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9 de octubre de 2003  

Veinticuatro horas después de acusar al destituido jefe de la Policía Federal Roberto Giacomino de apelar a "extorsiones mafiosas", el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, volvió ayer a sacudir a la opinión pública al criticar con dureza al gobierno menemista y al denunciar que durante la década del 90 hubo una "narcodemocracia" en la Argentina.

"Vivimos una narcodemocracia donde no se respetó la ley, donde los funcionarios públicos lavaron dinero sucio, donde llegaron al poder con el afán de enriquecerse y en donde establecieron una serie de pautas de comportamientos, de actitudes de nepotismo, de valijas que iban y venían, con un fuerte nivel de complicidad con la corrupción y el narcotráfico", fueron sus palabras exactas. El ministro sostuvo, asimismo, que "en la Argentina de los 90 ocurrieron leyes compradas y vendidas en el Congreso, como si fueran mercancía".

En pocas horas, sus acusaciones desataron una verdadera tormenta: llovieron cuestionamientos de diputados del PJ, tanto menemistas como duhaldistas, que, incluso, analizaron emitir un comunicado de rechazo.

Desde la oposición, en tanto, objetaron la "autoridad moral" de Beliz para criticar al gobierno de Carlos Menem, del que formó parte entre 1989 y 1993. Durante ese período, Beliz fue secretario de la Función Pública, primero, y ministro del Interior, después.

La renuncia del actual titular de Justicia se produjo en medio de graves acusaciones de corrupción contra el resto de los funcionarios del gobierno menemista, al que describió como un "nido de víboras".

El diputado Jorge Villaverde (PJ-Buenos Aires) fue uno de los que más se enojaron con el ministro. Consideró sus dichos "una irresponsabilidad" y dijo sentirse "agraviado".

Beliz efectuó ese diagnóstico en el Congreso Internacional sobre Narcotráfico y Prevención de Estupefacientes y Sida, al que asistió acompañado del flamante jefe de la Policía Federal, Eduardo Prados.

Desde el menemismo, el diputado Adrián Menem, sobrino del ex presidente, llevó las críticas al plano personal. "El pasado de Beliz no resiste el menor análisis. Cuando empiecen a investigar su trayectoria se van a llevar más de una sorpresa", dijo, misterioso, y se negó a precisar sus acusaciones.

"Beliz es un oportunista. Habla según el lado político donde esté", redondeó el legislador riojano.

El ex gobernador de San Juan, el menemista Jorge Escobar, apuntó por encima del ministro y, en una acusación que pareció aludir al presidente Néstor Kirchner, advirtió: "La culpa no es del chancho, sino de quien le da de comer", según revelaron a LA NACION testigos del encuentro, en el que la temperatura subió más de lo habitual.

Con ánimo conciliador, el kirchnerista Gerardo Conte Grand pidió que, antes de tomar una decisión, se confirmara la veracidad de las palabras del ministro. Y, cuando menos por algunas horas, logró contener la reacción del bloque oficialista.

Desde la oposición, también se multiplicaron las críticas contra Beliz. "Hay que ver quiénes tienen autoridad moral para hacer esas denuncias. Alguien que formó parte del gobierno menemista debería guardar recato", lo cacheteó Jorge Rivas, jefe del bloque socialista. El diputado coincidió, no obstante, con la calificación que el ministro de Justicia hizo de la década del 90.

En el mismo lugar pegó el presidente del bloque de la UCR, Horacio Pernasetti, que instó a Beliz a "aclarar mejor" su denuncia.

"En el año 90 fue un integrante de alto nivel del menemismo y una persona muy cercana a Menem. Así que si él lo dice, debe tener algún dato", lo presionó Pernasetti.

Tampoco se olvidó del paso de Beliz por el gobierno de Menem la diputada electa por ARI Marta Maffei, que remarcó que el ministro de Justicia "no estuvo ausente en la gestión que generó los actuales niveles de pobreza".

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